ESCRITA POR: FRANCISCO MURILLO MÉNDEZ.
PARA EL CAZADOR DE LA VERDAD
LA HISTORIA DE ESPINOZA PAZ
CAPÍTULO 4: UNA NIÑA ESPECIAL.
En Guaymas Sonora, Espinoza se baja en la Central, pues se da cuenta de que su compañero de viaje, le ha robado todo su dinero y está tratando de escapar. Lo sigue, pero tras correr algunas calles, lo pierde de vista.
Preocupado, camina sin rumbo fijo, no tiene caso seguir y devolverse a la Central, pues el autobús ya se ha ido. Lo bueno fue que bajó su pequeña mochila que llevaba con él.
Tratando de aceptar la realidad, se sienta en una banqueta, donde observa a un señor que vende unos ricos elotes cocidos, con queso y mayonesa y chilito, se le hace agua la boca...
El señor es don Cuco Reyes, quien tiene muchos años vendiendo los deliciosos elotes y nota lo sucedido:
Don Cuco.- ¡Amigo, acérquese a los elotes!
Espinoza.- ¡Si supiera que no traigo un peso para pagarle por un elote, no me la creería! Me acaban de robar...
Don Cuco.- ¿Y por qué no te iba a creer? La situación está muy dura hoy día y a todos nos puede pasar. Mira, por esta vez, ¡Yo te voy a regalar un elote, para que lo disfrutes!
Espinoza.- ¿De verdad va a hacer eso por mí, por un desconocido?
Don Cuco.- Sí, ¿Acaso eso es algo de otro mundo o qué?
Espinoza.- Es que hoy...ya no hay confianza, ni nada, el amor se está perdiendo, nos vemos todos como extraños, ¡Se lo voy agradecer mucho de verdad!
En eso pasa un niño pobre, se le queda viendo al rico elote de Espinoza, él lo llama, le extiende la mano:
Espinoza.- ¿Se te antojó también verdad? ¡Ven, te voy a dar la mitad de mi elote, está bien rico!
Don Cuco observa la escena, sabe que el joven es muy noble, por ello le hace una invitación fuera de lo común.
Don Cuco.- ¿Eres de lejos verdad?
Espinoza.- Pues, solo de Sinaloa...necesito ayuda de verdad...
Don Cuco.- ¿Estarías dispuesto a ayudarme con algunos arreglos de mi casa y te puedes quedar unos días mientras te comunicas con tu familia y te ayudan. ¿Qué te parece?
Espinoza.-Ni hablar, acepto.
Se van platicando por el camino, se cuentan muchas cosas, parecen tío y sobrino...
Al llegar a casa de don Cuco, todos se quedan sorprendidos:
Don Cuco.- ¡Celia! ¡Mujer, traigo visita!
Su esposa doña Celia Murillo se pone feliz, pues piensa que sus familiares de Yurécuaro Michoacán la han visitado.
Doña Celia.- ¿Quién vino, Paco mi hermano, Consuelo mi hermana?
Don Cuco.- No. Un joven que servirá de albañil unos días.
Doña Celia.- Pero... ¿Aquí vivirá?
Don Cuco.- Mujer, solo serán unos días, no hay que temer.
Espinoza está nervioso, pero se aguanta.
De uno de los cuartos de la casa, sale una bella joven llamada Laura Leyva, ella es nieta de don Cuco, de Hermosillo Sonora:
Don Cuco.- Laura, ¡Sírvele de comer a este joven, que anda bien hambriento!
Laura.- ¡Sí, Papá Cuco, ahorita le sirvo!
Espinoza se queda asombrado con ella, ambos se miran a los ojos, pareciera que ya se conocían de hace mucho.
A los dos días, Espinoza se ha adaptado tanto a la familia Reyes Murillo, que ya se siente como parte de ella, hasta con Laura se siente feliz:
Laura.- Me da mucho gusto que ya te hayan enviado el dinero para seguir con tu viaje.
Espinoza.- ¿Te da gusto que ya me vaya?
Laura.- No, la verdad, me da tristeza, pero tu familia te necesita. ¿Es la primera vez que cruzas al norte?
Espinoza.- No. Ya lo hemos intentado varias veces mi familia y yo, pero también hemos fallado, esta vez me voy, porque quiero lograr mis sueños, que es ser cantante y compositor.
Escribo canciones.
Laura.- ¿De verdad?
Espinoza.- Sí y por ser una niña especial, voy a compartir esta letra de canción contigo...Se llama "Aún no te conozco" ¡Ojalá te guste! dice así...
Aún no te conozco
Y ya te extraño
Ayer imaginaba
Apenas tu llegada.
Y ya me enamoré
Extraño hoy tu ser
Quisiera yo volver
A verte de nuevo.
Aún no te conozco
Y ya sueño
Con el momento exacto
Del encuentro.
Será espectacular
No voy a parpadear
Solo querré mirar
Tus ojos.
Aún no te conozco.
En mi imaginación
Hoy surge una obsesión
De estar cerca de ti
Aún, sin verte así.
Imagino el color
De un mundo sin dolor
Si yo estoy
Junto a ti.
Te quiero preguntar
Qué es lo que sientes por mí?
Aunque el silencio dirá
No te conozco a ti.
En mi imaginación
Hoy surge una obsesión
De estar cerca de ti
Aún, sin verte aquí.
Y es que aún, no te conozco..
Aún no te conozco
Y ya te amo
Laura y él se miran a los ojos, hay química en ellos, pero ha llegado el momento de partir...
CONTINUARÁ..
"YO SÍ...ME ENAMORÉ"
CAPÍTULO 5: EN PLENO DESIERTO DEL CORAZÓN.
Espinoza y Laura Leyva, se han hecho grandes amigos en pocos días. No es fácil despedirse después que le han brindado todo su apoyo, ¡Hasta doña Celia lo ha llegado a estimar! Pero tiene que seguir su camino hacia los Estados Unidos.
Nuevamente toma el autobús y se dirige hasta Tijuana Baja California Norte.
Le dicen que tiene que encontrarse con "Siriaco" el "coyote", quién le ayudará a pasar ilegalmente al otro lado. Para hacerlo va hasta un hotel que se encuentra cerca del Centro. Ahí ya está Siriaco, un hombre mal encarado, esperándolo:
Siriaco.- ¡De seguro eres el joven sinaloense! ¡Llegas justo a tiempo para partir, ya se completó el viaje de 40 personas!
Espinoza.- Pues me urge llegar a California para empezar a trabajar al lado de mi papá en los files.
Siriaco.-Todos dicen los mismo, que les urge trabajar y trabajar y ya estando allá no hayan como conseguir todo gratis.
Espinoza.- Yo estoy acostumbrado a la chamba, le hago de todo, hasta escribo canciones.
Siriaco.- "De poetas y locos, todos tenemos un poco", yo también escribo tantas cosas...jajajajaja. "De poetas y tragones están llenos los panteones", y ahí...en el panteón no hay quien escuche tus melodías.
Espinoza.- Eso ya lo tengo comprobado, por eso no me da miedo ir a los panteones, los muertos no pueden venir a jalarle las patas a la gente, ni asustarla o prevenirla de cualquier cosa. Ellos...están bien idos, ya no saben nada de nada...
Siriaco.- Lo dices como si estuvieras resentido con algún difuntito...jajajajaja.
Espinoza.-Hace unos años se murió mi madre, tiempo después, cansado de llorarle, le hablaba y le decía que me diera una señal de que estaba en otro lado y estaba cuidándome, incluso todas las noches le dejaba en la mesa de la cocina mi libreta y un lapicero, para que me escribiera un mensaje, unas palabras...pero eso nomás nunca sucedió, ni creo que suceda.
Pero ni así, dejo de amarla con todo mi corazón, la recuerdo todos los días y a todas horas, algo me dice dentro de mí que la puedo volver a ver viva de nuevo aquí en la tierra.
Siriaco.-Pues no pierdas la esperanza, eres un soñador... ¡Vámonos!
Espinoza se va con don Siriaco, llegan hasta un lugar donde se suben muchas personas en vehículos. Ahí se les informa que cruzarán por el desierto y se necesita mucho valor y fuerzas, pues no es nada fácil sobrevivir.
Por la noche, un grupo de personas camina agotada por el desierto, el agua comienza a escasear...Espinoza se pegunta si ha valido la pena todo el sacrificio de nuevo.
Siriaco.- ¡Guarden silencio! ¡Puede estar la migra por ahí escondida!
Alguien grita que una mujer se ha desmayado, pues sufrió la picadura de una serpiente venenosa, Siriaco ordena abandonarla y continuar. Espinoza piensa en su madre... simplemente no puede seguir y dejarla, se acerca a ella y a su hijo:
Espinoza.- ¿Ya reaccionó tu mamá, amigo?
Joven.- Me llamo Cesar, ¡Mi mamá está muy mal! ¡Creo que no aguantará viva mucho tiempo!
Espinoza.- No te preocupes, yo me voy a quedar con ustedes, vamos a extraer el veneno de la picadura...
Aquél acto, simple, pero tan humano, no se puede olvidar, Espinoza siente como si estuviera ayudando a su propia madre a sobrevivir, a seguir adelante.
Por la mañana, solos los tres se encuentran entre hierba seca, y mucha calor...De repente, llega la migra...
CONTINUARÁ.
lunes, 6 de febrero de 2012
domingo, 29 de enero de 2012
¡HOLA AMIGOS! HOY PRESENTAMOS EL INICIO DE LA HISTORIA DEDICADA A ESPINOZA PAZ, ESPERO LES GUSTE…
ESCRITA POR: FRANCISCO MURILLO MÉNDEZ.
"YO SÍ...ME ENAMORÉ"
CAPÍTULO 1:” UN JOVEN TRISTE”
AÑO 1981 LA ANGOSTURA SINALOA.
Un jovencito de apenas 13 años llora debajo de un árbol, está desconsolado, su madre está muy enferma, no tienen dinero en casa para atenderla como se debe. Su abuela se acerca, para consolarlo:
Abuela.- ¡Isidro hijo! ¡Cálmate!
Isidro.- Cómo quieres que me calme mamá Cuca, si allá adentro mi mamá está muy mal, no soporto verla así...
Mamá Cuca.- Necesitas tranquilizarte, todos estamos muy nerviosos, mejor recuerda tantos momentos bonitos que has pasado con María de la Paz, tu madre.
Isidro.- ¡Si tan solo yo tuviera el dinero que se necesita para curarla!
Mamá Cuca.-Hijo, a veces el dinero no es suficiente...cuando las enfermedades llegan, de una cosa estoy segura, que cualquier cosa que pase, me tienes a mí, yo soy tu mamá también y siempre te voy a cuidar.
Isidro.- ¡Lo sé abuela, apenas ayer mi mamá me felicitó por las canciones que escribí y me dijo que llegaría a ser grande, que le gustaron mucho, la necesito tanto conmigo!
Mamá Cuca.- ¡Levántate y vamos con ella, te necesita mucho en estos momentos!
Isidro y su mamá Cuca se van, caminando entre montones de piedras, el viento es frío, como el joven siente su corazón...A los dos días, su madre fallece...
En el cementerio, se encuentra con Adelita, una hermosa joven que lo estima bastante:
Adelita.- Isidro, se muy bien lo que estás sintiendo en estos momentos, ¡Es tan difícil expresarlo!
Isidro.- ¡Me siento vacío, como si le faltara una parte a mi corazón, a mi vida, todo lo veo gris!
Adelita.- Piensa en las cosas bellas que tienes, tu abuela Cuca, tus tíos, primos y tus amigos que te queremos mucho. Además escribes hermosas canciones, tienes un camino de artista.
Isidro.- ¡Qué me gano! Nadie las conoce, ni las ha escuchado, solo mi madre las escuchaba, y bueno, ustedes...
Adelita.- Si algún día te hicieras artista, como tantos que hay, ¿Te harías orgulloso o seguirías siendo el mismo, de siempre? ¿Supe que algunos artistas se ponen nombres diferentes, como Pedrito Fernández que lleva el nombre por Pedro Infante y el apellido Fernández por Vicente, ¿Cuál te gustaría llevar a ti?
Isidro.- Yo me llamo Isidro Chávez, pero si me hiciera artista, llevaría el nombre y apellido de mi madre... sería Espinoza...Paz
CAPÍTULO 2: UN ESPACIO EN MI CORAZÓN.
Isidro.- Si yo me hiciera artista, llevaría el nombre de mi madre con mucho orgullo, sería Espinoza...Paz.
Adelita.- Pues desde hoy así te voy a llamar, Espinoza Paz.
PASAN 3 AÑOS:
Mamá Cuca.- ¡Espinoza, Espinoza, ya vente a comer! (Gritándole en las parcelas).
Espinoza.- ¡Ya voy Amá Cuca, déjeme darle de azadonazos a este último surco de tomate! ¿Qué preparó hoy?
Mamá Cuca.- Pues un rico caldito de pollo, como los que te gustan mijo.
Espinoza.- ¡Qué rico! Así sí dan ganas de sentarse a la mesa abuela, no te creas, todo lo que me preparas, te sale rico, hasta un taco con sal...
Mamá Cuca.- Después de trabajar en el campo todo te sabe muy rico, pero ahora te aguantas, te saliste de primero de secundaria y no quisiste estudiar... Sabes, Carmen la vecina volvió a ir a verme en la mañana, me dice que vas a terminar quitándome las parcelas de tu abuelo, que te vas a quedar con ellas y me vas a dejar sola. Ya tienes 16 años mijo... yo no lo creo, pero ¿Te animarías a hacerlo?
Espinoza.- Mamá Cuca, tú me conoces de toda la vida, sabes que nunca te voy a dejar, porque después de mi mamá, eres la persona más importante en mi vida. ¡No creas en chismes! Pero te creo, hasta mis tíos están metiéndote ideas para que me corras de la casa. Me estoy desesperando, en el rancho, nadie me junta, me acerco a las bolitas de muchachos y de repente volteo y ya no hay nadie, se esfuman, nunca nos invitan a las fiestas, ¡Me hacen sentir más solo que nunca! Y voy y me refugio en los árboles con mi libreta a escribir canciones, eso me tranquiliza...sabes, me gustaría tanto tener una guitarra y saberla tocar.
Mamá Cuca.- Ya no voy a hacer caso, mejor, voy a provecharte, eres el hombre de la casa y me sirves de respeto.
En eso, una niña llega corriendo, le dicen la chicuela:
Espinoza.- ¿Chicuela, qué te pasa? ¡Vienes toda asoleada!
Chicuela.- Que dice Josefina la de la tienda que le corras, porque tu papá te está llamando por teléfono del norte...
Mamá Cuca.- ¡Vamos rápido! Solo que me entristece pensar, que te habla para animarte a irte con él...entonces sí me dejarías sola.
Espinoza.- No te pongas triste mamá Cuca...Sí le he dicho a mi papá que tengo ganas de irme al norte para ver cómo me va...pero yo creo que falta mucho para eso...
Mamá Cuca.- El tiempo vuela mijo...creo que voy haciéndome el ánimo mejor, porque como una paloma, un día te tienes que ir de mi lado y yo, tendré que dejarte partir con los brazos abiertos y mucho dolor en mi corazón, pero lucha...lucha por tus sueños...algún día los cumplirás y se harán realidad...
Ya en la tienda de Josefina, Espinoza habla emocionado por teléfono con su papá:
Espinoza.- Entonces, me voy a Tijuana y ahí el coyote me va a pasar al otro lado... Pues de querer sí quiero, pero... ¡Se me va a hacer muy difícil darle la noticia a mi Mamá Cuca!...
CAPÍTULO 3: EN GUAYMAS SONORA...
Espinoza regresa a casa de la abuela Cuca, triste, pero ilusionado.
Mamá Cuca.- No necesitas decirme nada mijo, te lo puedo ver en tu mirada, ¿Cuándo te vas a ir?
Espinoza.- El próximo viernes.
Mamá Cuca.- ¿Ya le dijiste a Adelita? Ella se ha preocupado tanto por ti, además fue tu compañera de la secundaria, ¡Le va a doler profundamente!
Espinoza.- Mamá Cuca, no me voy a morir, me voy solo por un tiempo, si funciona, me quedo, pero si no, regreso contigo inmediatamente, además quiero regresar al rancho y comprarte las parcelas de mi abuelo, quiero conservarlas, pero que todo sea legal, como debe ser...Para que nadie hable, nomás por hablar.
Mamá Cuca.- ¡Todo va a salir muy bien hijo, te lo mereces!
Espinoza va a buscar a Adelita, quien lo quiere mucho, bueno, está enamorada de él, se encuentran a la orilla de un río:
Adelita.- ¡Te extrañé mucho! ¿Por qué no viniste ayer?
Espinoza.- Eehh...estaba muy ocupado en el surco de tomate, quitando todo el zacate...
Adelita.- ¡muero de ansias porque me cantes esa canción que dices me compusiste!
Espinoza.- Sí, le cambié el nombre, por otro muy especial, se llama: "El próximo viernes".
Adelita.- ¿Y qué tiene de especial el próximo viernes?
Espinoza.- Me cuesta trabajo decírtelo, pero...ese día las cosas van a cambiar mucho...Tienes que ser fuerte bebé.
Adelita.- Me asustas, ¿Que pasa?
Espinoza.- Resulta que tengo que irme...a los Estados Unidos.
El rostro de Adelita se apaga, con la cabeza lo niega y se va corriendo, llorando, Espinoza corre tras ella para detenerla y explicarle...Pero de repente resbala y cae a una zanja, provocándose una herida en la cabeza por el golpe. Adelita llora.
Al poco rato, ya están con la Mamá Cuca:
Mamá Cuca.- ¡Mira nada más, cómo te quedó la ropa, toda enlodada, pero lo que más me apura es esa herida en la cabeza, lo bueno es que ya se te paró la sangre...Pero lo malo es que el doctor te cortó un rodete de pelo para coserte unas puntadas!
Espinoza.- Pues ya que me lo corten a rapa de una vez...que al cabo no duele.
Adelita.- ¡El que es guapo es guapo, con o sin cabello!
Mamá Cuca.- ¡No cabe duda que el amor es ciego, saliste a tu padre Espinoza, que si hubieras salido a tu madre, estarías más lindo!
Adelita.- ¿Me comentaste que también se te cayó un diente?
Espinoza.- No...Esos ya los tenía descompuestos bebé...pero un día me los voy a arreglar toditos...
SE LLEGA EL VIERNES: La despedida fue muy difícil, pero se fue Espinoza en el autobús, claro, ya arriba sí lloró hasta que se cansó.
En Guaymas Sonora, en la Central, se baja para comer algo, cuando de pronto se da cuenta que su compañero de viaje, de asiento le ha robado el poco dinero que traía y se ha marchado de ahí... Espinoza se ha quedado solo en el hermoso puerto de Guaymas Sonora, esperando quién le tienda la mano, decidido a todo, hasta a cantar en los camiones si es posible...
CONTINUARÁ...
Más información de esta historia la puedes encontrar en mi página de Facebook, Francisco Murillo Méndez.
"YO SÍ...ME ENAMORÉ"
CAPÍTULO 1:” UN JOVEN TRISTE”
AÑO 1981 LA ANGOSTURA SINALOA.
Un jovencito de apenas 13 años llora debajo de un árbol, está desconsolado, su madre está muy enferma, no tienen dinero en casa para atenderla como se debe. Su abuela se acerca, para consolarlo:
Abuela.- ¡Isidro hijo! ¡Cálmate!
Isidro.- Cómo quieres que me calme mamá Cuca, si allá adentro mi mamá está muy mal, no soporto verla así...
Mamá Cuca.- Necesitas tranquilizarte, todos estamos muy nerviosos, mejor recuerda tantos momentos bonitos que has pasado con María de la Paz, tu madre.
Isidro.- ¡Si tan solo yo tuviera el dinero que se necesita para curarla!
Mamá Cuca.-Hijo, a veces el dinero no es suficiente...cuando las enfermedades llegan, de una cosa estoy segura, que cualquier cosa que pase, me tienes a mí, yo soy tu mamá también y siempre te voy a cuidar.
Isidro.- ¡Lo sé abuela, apenas ayer mi mamá me felicitó por las canciones que escribí y me dijo que llegaría a ser grande, que le gustaron mucho, la necesito tanto conmigo!
Mamá Cuca.- ¡Levántate y vamos con ella, te necesita mucho en estos momentos!
Isidro y su mamá Cuca se van, caminando entre montones de piedras, el viento es frío, como el joven siente su corazón...A los dos días, su madre fallece...
En el cementerio, se encuentra con Adelita, una hermosa joven que lo estima bastante:
Adelita.- Isidro, se muy bien lo que estás sintiendo en estos momentos, ¡Es tan difícil expresarlo!
Isidro.- ¡Me siento vacío, como si le faltara una parte a mi corazón, a mi vida, todo lo veo gris!
Adelita.- Piensa en las cosas bellas que tienes, tu abuela Cuca, tus tíos, primos y tus amigos que te queremos mucho. Además escribes hermosas canciones, tienes un camino de artista.
Isidro.- ¡Qué me gano! Nadie las conoce, ni las ha escuchado, solo mi madre las escuchaba, y bueno, ustedes...
Adelita.- Si algún día te hicieras artista, como tantos que hay, ¿Te harías orgulloso o seguirías siendo el mismo, de siempre? ¿Supe que algunos artistas se ponen nombres diferentes, como Pedrito Fernández que lleva el nombre por Pedro Infante y el apellido Fernández por Vicente, ¿Cuál te gustaría llevar a ti?
Isidro.- Yo me llamo Isidro Chávez, pero si me hiciera artista, llevaría el nombre y apellido de mi madre... sería Espinoza...Paz
CAPÍTULO 2: UN ESPACIO EN MI CORAZÓN.
Isidro.- Si yo me hiciera artista, llevaría el nombre de mi madre con mucho orgullo, sería Espinoza...Paz.
Adelita.- Pues desde hoy así te voy a llamar, Espinoza Paz.
PASAN 3 AÑOS:
Mamá Cuca.- ¡Espinoza, Espinoza, ya vente a comer! (Gritándole en las parcelas).
Espinoza.- ¡Ya voy Amá Cuca, déjeme darle de azadonazos a este último surco de tomate! ¿Qué preparó hoy?
Mamá Cuca.- Pues un rico caldito de pollo, como los que te gustan mijo.
Espinoza.- ¡Qué rico! Así sí dan ganas de sentarse a la mesa abuela, no te creas, todo lo que me preparas, te sale rico, hasta un taco con sal...
Mamá Cuca.- Después de trabajar en el campo todo te sabe muy rico, pero ahora te aguantas, te saliste de primero de secundaria y no quisiste estudiar... Sabes, Carmen la vecina volvió a ir a verme en la mañana, me dice que vas a terminar quitándome las parcelas de tu abuelo, que te vas a quedar con ellas y me vas a dejar sola. Ya tienes 16 años mijo... yo no lo creo, pero ¿Te animarías a hacerlo?
Espinoza.- Mamá Cuca, tú me conoces de toda la vida, sabes que nunca te voy a dejar, porque después de mi mamá, eres la persona más importante en mi vida. ¡No creas en chismes! Pero te creo, hasta mis tíos están metiéndote ideas para que me corras de la casa. Me estoy desesperando, en el rancho, nadie me junta, me acerco a las bolitas de muchachos y de repente volteo y ya no hay nadie, se esfuman, nunca nos invitan a las fiestas, ¡Me hacen sentir más solo que nunca! Y voy y me refugio en los árboles con mi libreta a escribir canciones, eso me tranquiliza...sabes, me gustaría tanto tener una guitarra y saberla tocar.
Mamá Cuca.- Ya no voy a hacer caso, mejor, voy a provecharte, eres el hombre de la casa y me sirves de respeto.
En eso, una niña llega corriendo, le dicen la chicuela:
Espinoza.- ¿Chicuela, qué te pasa? ¡Vienes toda asoleada!
Chicuela.- Que dice Josefina la de la tienda que le corras, porque tu papá te está llamando por teléfono del norte...
Mamá Cuca.- ¡Vamos rápido! Solo que me entristece pensar, que te habla para animarte a irte con él...entonces sí me dejarías sola.
Espinoza.- No te pongas triste mamá Cuca...Sí le he dicho a mi papá que tengo ganas de irme al norte para ver cómo me va...pero yo creo que falta mucho para eso...
Mamá Cuca.- El tiempo vuela mijo...creo que voy haciéndome el ánimo mejor, porque como una paloma, un día te tienes que ir de mi lado y yo, tendré que dejarte partir con los brazos abiertos y mucho dolor en mi corazón, pero lucha...lucha por tus sueños...algún día los cumplirás y se harán realidad...
Ya en la tienda de Josefina, Espinoza habla emocionado por teléfono con su papá:
Espinoza.- Entonces, me voy a Tijuana y ahí el coyote me va a pasar al otro lado... Pues de querer sí quiero, pero... ¡Se me va a hacer muy difícil darle la noticia a mi Mamá Cuca!...
CAPÍTULO 3: EN GUAYMAS SONORA...
Espinoza regresa a casa de la abuela Cuca, triste, pero ilusionado.
Mamá Cuca.- No necesitas decirme nada mijo, te lo puedo ver en tu mirada, ¿Cuándo te vas a ir?
Espinoza.- El próximo viernes.
Mamá Cuca.- ¿Ya le dijiste a Adelita? Ella se ha preocupado tanto por ti, además fue tu compañera de la secundaria, ¡Le va a doler profundamente!
Espinoza.- Mamá Cuca, no me voy a morir, me voy solo por un tiempo, si funciona, me quedo, pero si no, regreso contigo inmediatamente, además quiero regresar al rancho y comprarte las parcelas de mi abuelo, quiero conservarlas, pero que todo sea legal, como debe ser...Para que nadie hable, nomás por hablar.
Mamá Cuca.- ¡Todo va a salir muy bien hijo, te lo mereces!
Espinoza va a buscar a Adelita, quien lo quiere mucho, bueno, está enamorada de él, se encuentran a la orilla de un río:
Adelita.- ¡Te extrañé mucho! ¿Por qué no viniste ayer?
Espinoza.- Eehh...estaba muy ocupado en el surco de tomate, quitando todo el zacate...
Adelita.- ¡muero de ansias porque me cantes esa canción que dices me compusiste!
Espinoza.- Sí, le cambié el nombre, por otro muy especial, se llama: "El próximo viernes".
Adelita.- ¿Y qué tiene de especial el próximo viernes?
Espinoza.- Me cuesta trabajo decírtelo, pero...ese día las cosas van a cambiar mucho...Tienes que ser fuerte bebé.
Adelita.- Me asustas, ¿Que pasa?
Espinoza.- Resulta que tengo que irme...a los Estados Unidos.
El rostro de Adelita se apaga, con la cabeza lo niega y se va corriendo, llorando, Espinoza corre tras ella para detenerla y explicarle...Pero de repente resbala y cae a una zanja, provocándose una herida en la cabeza por el golpe. Adelita llora.
Al poco rato, ya están con la Mamá Cuca:
Mamá Cuca.- ¡Mira nada más, cómo te quedó la ropa, toda enlodada, pero lo que más me apura es esa herida en la cabeza, lo bueno es que ya se te paró la sangre...Pero lo malo es que el doctor te cortó un rodete de pelo para coserte unas puntadas!
Espinoza.- Pues ya que me lo corten a rapa de una vez...que al cabo no duele.
Adelita.- ¡El que es guapo es guapo, con o sin cabello!
Mamá Cuca.- ¡No cabe duda que el amor es ciego, saliste a tu padre Espinoza, que si hubieras salido a tu madre, estarías más lindo!
Adelita.- ¿Me comentaste que también se te cayó un diente?
Espinoza.- No...Esos ya los tenía descompuestos bebé...pero un día me los voy a arreglar toditos...
SE LLEGA EL VIERNES: La despedida fue muy difícil, pero se fue Espinoza en el autobús, claro, ya arriba sí lloró hasta que se cansó.
En Guaymas Sonora, en la Central, se baja para comer algo, cuando de pronto se da cuenta que su compañero de viaje, de asiento le ha robado el poco dinero que traía y se ha marchado de ahí... Espinoza se ha quedado solo en el hermoso puerto de Guaymas Sonora, esperando quién le tienda la mano, decidido a todo, hasta a cantar en los camiones si es posible...
CONTINUARÁ...
Más información de esta historia la puedes encontrar en mi página de Facebook, Francisco Murillo Méndez.
lunes, 23 de enero de 2012
Amigos, es un gusto estar en contacto con todos ustedes
Amigos, es un gusto estar en contacto con todos ustedes, espero les gusten las publicaciones de esta semana…
LA NIÑA CON CABELLO DE ÁRBOL.
ESCRITA POR: FRANCISCO MURILLO MÉNDEZ.
Cuentan que en un viejo pueblito de Michoacán, llamado Yurécuaro, en una casa de gente rica vivía Melisa, una niña engreída y desobediente. Se sentía la niña más bella de todo el lugar y humillaba a las hijas de los peones. Cada que se portaba mal, grosera, altanera, su cabellera se iba poniendo dura, como si se trataran de ramas de árboles. Su nana, al ver esta terrible situación mientras la peinaba, le pidió a Melisa, le contara lo que sentía en su corazón y quizás era lo que estaba provocando ese terrible efecto:
Melisa.- En mi corazón siento mucha rabia, lo siento vacío, es como envidia al ver a esas niñas mientras que son abrazadas por sus padres, que platican con ellas, mientras que mi papá, siempre está lejos, ausente y cuando viene, nunca acude a verme o preguntarme como estoy.
Nana.- Es por eso que tu corazón se está endureciendo...
Melisa.- ¡Me siento tan sola!
Nana.- Permite que pase el otoño y el invierno y las cosas cambiarán...
Así fue, la seca y dura cabellera de Melisa, fue visitada poco a poco por distintas aves que la alegraban cuando ella iba al bosque y la hacían sentir acompañada. Cuando las demás niñas se acercaban para admirarla, ella logró tratarlas con respeto y sintió como su cabello se ablandaba un poco, hasta el grado de volverse tan natural como el de las otras niñas.
Melisa creía que los malos sentimientos se originaban solo en su corazón, pero descubrió que no, que todo su cuerpo se dañaba, hasta su cabello cuando hay un sentimiento de odio y resentimiento.
Cuando su papá la fue a ver, Melisa lo abrazó y besó en la mejilla, en eso su cabello dejó de ser ramas, dejó de ser la niña con cabello de árbol, ella volvió a sonreír y ser feliz de nuevo.
FIN.
Moraleja.- Jovencitos, niños y niñas, sean obedientes a sus padres, para que nunca se les endurezca el corazón y los sentimientos como ramas de un triste árbol seco y sin vida…
EL GRAN PONCHO...PINTOR DE ILUSIONES"
AUTOR: FRANCISCO MURILLO MÉNDEZ
EN MEMORIA DE MI GRAN AMIGO ALFONSO GONZALEZ RUIZ.
Hubo una exposición de pinturas y colash en la casa de la Cultura en Yurécuaro Michoacán hace algunos años. Recuerdo que entré y quedé fascinado con las hermosas imágenes plasmadas por René Martínez, quien nos tiene acostumbrados a la calidad pictórica. Pero también había otro tipo de arte, con mucho mensaje y contenido. Los había creado Alfonso Gonzáles, "Poncho". Me le acerqué discretamente y le dije que a mi me gusta criticar los cuadros, es decir, dar mi opinión de lo que veo, de lo que me transmiten, me hacen sentir. Poncho me contestó que le encantaría escuchar mis comentarios, que eran muy importantes para él.
Recuerdo que se rió mucho de lo que le comentaba, ahí descubrí la gran persona que era.
Seguido nos encontrábamos en la Biblioteca y estaba al pendiente de lo que escribía, siempre le dije que era un artista natural, un creador. Después me lo encontraba en el autobús cuando íbamos a La Piedad, donde él estaba estudiando un curso de pedagogía, tenía muchos deseos de triunfar.
Poncho siempre me festejaba mis chistes, por insignificantes que parecieran, sabía que sonreír era vivir. Se caracterizaba por el respeto y aprecio que mostraba, muy transparente....
Me dio mucho gusto saber de su boda, del nacimiento de su hijo, del gran ser humano que era.
Algún día me lo volveré a encontrar para hacerlo reír, no una, sino muchas, muchas veces más a mi amigo Poncho. ¡Siempre te recordaré!
"LAS ALEGRES FLORES DE DOÑA MACARIA"
RELATO ESCRITO POR: FRANCISCO MURILLO MÉNDEZ.
El huerto de flores de doña Macaria lucía espectacular, vive en "El jacalón", cercas de donde se construyó el asilo de ancianos en Yurécuaro. Cada mañana, se levanta y con gran algarabía les comienza a depositar su agua, refrescándolas, a la vez que canta canciones de "Las Jilguerillas", luego les pone la "composta" o abono orgánico. Lo curioso es que se sienta en una silla mecedora y empieza a chulearlas, ¡que qué bonitas amanecieron! ¡Son el jardín más bello del planeta! y esas cosas...
Pero en el jardín de la casa de al lado, las cosas son muy diferentes, las flores están tan tristes y caídas, pareciera que nadie las puede levantar, las margaritas, las violetas y las azucenas se lamentan:
Violeta.- ¡Hace ya varios días que Atufado, nuestro dueño no nos visita!
Margarita.- ¡Y ya estamos todas deshidratadas, con los pétalos de fuera y el pistilo todo seco! Pero la verdad, las últimas veces que venía, lo hacía de muy mal humor.
Azucena.- Es cierto, no nos hablaba, nos aventaba el agua, golpeándonos, todo era tan negativo...
Violeta.- Por eso nos sentimos tan débiles, amigas.
Margarita.- Seguramente ya tiene otra flor muy especial, una novia, que le quita gran parte de su tiempo.
Azucena.- Pues esa chica ha de ser alérgica a las flores, porque no quiere ni verlas...
Violeta.- ¡Ay, siento que voy a volver el tallo!
Azucena.- ¡No vayas a vomitar aquí amiga, detente!
¡Qué envidia nos da con las flores vecinas, ellas sí saben disfrutar la vida!
Violeta.- Lo que pasa es que cuenta mucho la actitud de las personas, su carácter, lo transmiten a sus flores, jardines, mascotas y seres queridos. Los sentimientos como la alegría y la tristeza se contagian, de la actitud de cada persona depende ser y hacer felices a los demás....
Moraleja.- En el caso de los seres humanos, de nuestra actitud depende el salir adelante y ayudar y animar a los demás… Siempre demos ayuda a quien más lo necesita, pero de corazón y no por obligación.
EL CHARRO POBRE Y LA MUJER DORMIDA.
RELATO ESCRITO POR: FRANCISCO MURILLO MÉNDEZ.
Hace muchos años, se perseguía a la gente en Yurécuaro y en todo Michoacán, por la Religión, por sus creencias. Dice mi abuelito que los del gobierno entraban a los pueblos y quemaban las casas, robaban las cosas de valor, los animales y a las mujeres bonitas simplemente se las robaban, las subían a la fuerza a un caballo o las agarraban de las trenzas y se las llevaban.
Mi abuelita comenta que ella era muy joven y tenía mucho miedo de que se la llevaran, así que aprovechó que había una epidemia de tifus y disentería, la gente se moría muy rápido, luego el cólera, tan temido. Mi abuelita y otras primas, se fingieron las enfermas y se envolvieron en gabanes o mantas, fingiendo estar moribundas. Pero ni así le valió. Dicen que ella era muy bonita y de figura muy deseable. Solo platica que estando tirada en el suelo, sintió que alguien la movió y la abrazó para llevársela. Ella casi desmayaba del susto, aterrada de que algún soldado se la llevaba contra su voluntad. A medio camino, escuchó una voz que cambiaría su vida para siempre, aquella varonil voz era la de su novio, mi abuelo, un charro pobre, pero muy amoroso, ella se sintió aliviada, feliz de estar en los brazos de su amado. A la mañana siguiente, se casaron en el primer pueblo al que llegaron, el charro pobre y la mujer dormida...bueno, ni tan dormida, bien que se dejó llevar por aquél charro enamorado.
¡Muchas gracias por su valioso tiempo dedicado a estos relatos amigos y amigas, hasta la próxima!
LA NIÑA CON CABELLO DE ÁRBOL.
ESCRITA POR: FRANCISCO MURILLO MÉNDEZ.
Cuentan que en un viejo pueblito de Michoacán, llamado Yurécuaro, en una casa de gente rica vivía Melisa, una niña engreída y desobediente. Se sentía la niña más bella de todo el lugar y humillaba a las hijas de los peones. Cada que se portaba mal, grosera, altanera, su cabellera se iba poniendo dura, como si se trataran de ramas de árboles. Su nana, al ver esta terrible situación mientras la peinaba, le pidió a Melisa, le contara lo que sentía en su corazón y quizás era lo que estaba provocando ese terrible efecto:
Melisa.- En mi corazón siento mucha rabia, lo siento vacío, es como envidia al ver a esas niñas mientras que son abrazadas por sus padres, que platican con ellas, mientras que mi papá, siempre está lejos, ausente y cuando viene, nunca acude a verme o preguntarme como estoy.
Nana.- Es por eso que tu corazón se está endureciendo...
Melisa.- ¡Me siento tan sola!
Nana.- Permite que pase el otoño y el invierno y las cosas cambiarán...
Así fue, la seca y dura cabellera de Melisa, fue visitada poco a poco por distintas aves que la alegraban cuando ella iba al bosque y la hacían sentir acompañada. Cuando las demás niñas se acercaban para admirarla, ella logró tratarlas con respeto y sintió como su cabello se ablandaba un poco, hasta el grado de volverse tan natural como el de las otras niñas.
Melisa creía que los malos sentimientos se originaban solo en su corazón, pero descubrió que no, que todo su cuerpo se dañaba, hasta su cabello cuando hay un sentimiento de odio y resentimiento.
Cuando su papá la fue a ver, Melisa lo abrazó y besó en la mejilla, en eso su cabello dejó de ser ramas, dejó de ser la niña con cabello de árbol, ella volvió a sonreír y ser feliz de nuevo.
FIN.
Moraleja.- Jovencitos, niños y niñas, sean obedientes a sus padres, para que nunca se les endurezca el corazón y los sentimientos como ramas de un triste árbol seco y sin vida…
EL GRAN PONCHO...PINTOR DE ILUSIONES"
AUTOR: FRANCISCO MURILLO MÉNDEZ
EN MEMORIA DE MI GRAN AMIGO ALFONSO GONZALEZ RUIZ.
Hubo una exposición de pinturas y colash en la casa de la Cultura en Yurécuaro Michoacán hace algunos años. Recuerdo que entré y quedé fascinado con las hermosas imágenes plasmadas por René Martínez, quien nos tiene acostumbrados a la calidad pictórica. Pero también había otro tipo de arte, con mucho mensaje y contenido. Los había creado Alfonso Gonzáles, "Poncho". Me le acerqué discretamente y le dije que a mi me gusta criticar los cuadros, es decir, dar mi opinión de lo que veo, de lo que me transmiten, me hacen sentir. Poncho me contestó que le encantaría escuchar mis comentarios, que eran muy importantes para él.
Recuerdo que se rió mucho de lo que le comentaba, ahí descubrí la gran persona que era.
Seguido nos encontrábamos en la Biblioteca y estaba al pendiente de lo que escribía, siempre le dije que era un artista natural, un creador. Después me lo encontraba en el autobús cuando íbamos a La Piedad, donde él estaba estudiando un curso de pedagogía, tenía muchos deseos de triunfar.
Poncho siempre me festejaba mis chistes, por insignificantes que parecieran, sabía que sonreír era vivir. Se caracterizaba por el respeto y aprecio que mostraba, muy transparente....
Me dio mucho gusto saber de su boda, del nacimiento de su hijo, del gran ser humano que era.
Algún día me lo volveré a encontrar para hacerlo reír, no una, sino muchas, muchas veces más a mi amigo Poncho. ¡Siempre te recordaré!
"LAS ALEGRES FLORES DE DOÑA MACARIA"
RELATO ESCRITO POR: FRANCISCO MURILLO MÉNDEZ.
El huerto de flores de doña Macaria lucía espectacular, vive en "El jacalón", cercas de donde se construyó el asilo de ancianos en Yurécuaro. Cada mañana, se levanta y con gran algarabía les comienza a depositar su agua, refrescándolas, a la vez que canta canciones de "Las Jilguerillas", luego les pone la "composta" o abono orgánico. Lo curioso es que se sienta en una silla mecedora y empieza a chulearlas, ¡que qué bonitas amanecieron! ¡Son el jardín más bello del planeta! y esas cosas...
Pero en el jardín de la casa de al lado, las cosas son muy diferentes, las flores están tan tristes y caídas, pareciera que nadie las puede levantar, las margaritas, las violetas y las azucenas se lamentan:
Violeta.- ¡Hace ya varios días que Atufado, nuestro dueño no nos visita!
Margarita.- ¡Y ya estamos todas deshidratadas, con los pétalos de fuera y el pistilo todo seco! Pero la verdad, las últimas veces que venía, lo hacía de muy mal humor.
Azucena.- Es cierto, no nos hablaba, nos aventaba el agua, golpeándonos, todo era tan negativo...
Violeta.- Por eso nos sentimos tan débiles, amigas.
Margarita.- Seguramente ya tiene otra flor muy especial, una novia, que le quita gran parte de su tiempo.
Azucena.- Pues esa chica ha de ser alérgica a las flores, porque no quiere ni verlas...
Violeta.- ¡Ay, siento que voy a volver el tallo!
Azucena.- ¡No vayas a vomitar aquí amiga, detente!
¡Qué envidia nos da con las flores vecinas, ellas sí saben disfrutar la vida!
Violeta.- Lo que pasa es que cuenta mucho la actitud de las personas, su carácter, lo transmiten a sus flores, jardines, mascotas y seres queridos. Los sentimientos como la alegría y la tristeza se contagian, de la actitud de cada persona depende ser y hacer felices a los demás....
Moraleja.- En el caso de los seres humanos, de nuestra actitud depende el salir adelante y ayudar y animar a los demás… Siempre demos ayuda a quien más lo necesita, pero de corazón y no por obligación.
EL CHARRO POBRE Y LA MUJER DORMIDA.
RELATO ESCRITO POR: FRANCISCO MURILLO MÉNDEZ.
Hace muchos años, se perseguía a la gente en Yurécuaro y en todo Michoacán, por la Religión, por sus creencias. Dice mi abuelito que los del gobierno entraban a los pueblos y quemaban las casas, robaban las cosas de valor, los animales y a las mujeres bonitas simplemente se las robaban, las subían a la fuerza a un caballo o las agarraban de las trenzas y se las llevaban.
Mi abuelita comenta que ella era muy joven y tenía mucho miedo de que se la llevaran, así que aprovechó que había una epidemia de tifus y disentería, la gente se moría muy rápido, luego el cólera, tan temido. Mi abuelita y otras primas, se fingieron las enfermas y se envolvieron en gabanes o mantas, fingiendo estar moribundas. Pero ni así le valió. Dicen que ella era muy bonita y de figura muy deseable. Solo platica que estando tirada en el suelo, sintió que alguien la movió y la abrazó para llevársela. Ella casi desmayaba del susto, aterrada de que algún soldado se la llevaba contra su voluntad. A medio camino, escuchó una voz que cambiaría su vida para siempre, aquella varonil voz era la de su novio, mi abuelo, un charro pobre, pero muy amoroso, ella se sintió aliviada, feliz de estar en los brazos de su amado. A la mañana siguiente, se casaron en el primer pueblo al que llegaron, el charro pobre y la mujer dormida...bueno, ni tan dormida, bien que se dejó llevar por aquél charro enamorado.
¡Muchas gracias por su valioso tiempo dedicado a estos relatos amigos y amigas, hasta la próxima!
domingo, 8 de enero de 2012
¡HOLA AMIGOS¡
¡Hola amigos, iniciamos el año 2012 totalmente renovados, con muchas ganas de servir, ayudar y sonreír, vamos a contagiarnos de cosas buenas!
EL VESTIDO DE ENCAJE DE MARIPOSA PARA OLVIDAR...LA TRISTEZA.
RELATO ESCRITO POR: FRANCISCO MURILLO MÉNDEZ.
Zaira, era una joven que se sentía siempre triste, le costaba tanto trabajo sonreír. Miraba a todos los demás y sentía cierta clase de envidia, pues todos parecían felices.
Pocas veces la invitaban a las fiestas, pues sabían de la amargura de su corazón, pero fue invitada a una reunión muy especial.
Todas las jóvenes de su edad estaban muy ilusionadas por el vestido que iban a llevar. Querían a la mejor diseñadora, las mejores telas, las más caras y selectas traídas del extranjero. Pero Zaira, sabiendo que era tan pobre, solo pensó en cómo se quitaría la timidez, la soledad y la fobia de estar entre tanta gente importante. Se preocupó más bien por preparar su corazón, sus emociones y sentimientos.
El día de la fiesta, buscó entre su ropa el vestido más bonito que tenía, pero fue difícil, todos estaban algo viejos y usados, pero uno, el menos peor fue arreglado por ella y salió al encuentro de sus amigos y amigas.
Como vivía en una colina, tenía que atravesar un bosque, muy lleno de árboles y maleza, no fue fácil atravesarlo, pues ya era tarde, oscureciendo. De pronto un lobo voraz, se le acercó, ella tuvo mucho miedo y se echó a correr lo más veloz que pudo, sin percatarse de que se metía en una zona de muchas espinas, donde al caer tropezando, se rasgó su vestido y se fue rodando cuesta abajo.
Rápidamente como pudo se levantó y siguió su camino.
Al llegar al lugar de la fiesta, se dio cuenta de que de verdad era muy elegante, muy fina. Nuevamente se decidió a lucir, no su vestido, ni lo externo, sino su corazón y cualidades, como la amabilidad, la compasión, el gozo. Al llegar, de pronto se fue la luz, todo quedó oscuro, solo se podía ver el rostro sonriente de Zaira, iluminado por un hermoso encaje de mariposas impregnadas en su falda y su vestido, al caer en el foso de las luciérnagas y mariposas. Todos quedaron asombrados ante la belleza del fenómeno, pero más ante la belleza interna de la linda joven que se preocupó más por mostrar su humilde, pero valioso corazón, de encaje de lindas mariposas brillantes.
Luzcamos nuestro interior y sobresaldremos de entre tanta y tanta persona materialista.
RELATO 2.-"EL CIEGO QUE IMAGINÓ UNA ROSA"
ESCRITO POR: FRANCISCO MURILLO MÉNDEZ.
Tacua es un niño ciego, pero además de no poder ver, sus abuelos no lo dejan salir del viejo cuarto donde duerme. Siempre está ahí, oculto, siempre solo. Si viera, seguro se asustaría por las noches, pues no hay luz, todo está oscuro. Los ruidos que escucha son los pasos de sus abuelos y los lamentos de sus achaques por las noches mientras duermen.
Un buen día, Tacua es visitado por Tabita, una niña que logró meterse hasta su cuarto, donde conversan:
Tacua.- ¿Cómo entraste hasta aquí?
Tabita.- Aproveché que los abuelos fueron a comprar comida y dejaron la puerta abierta.
Tacua.- Platícame ¿Cómo es afuera?
Tabita.- Es hermoso, afuera hay unos jardines llenos de hermosas rosas.
Tacua.- ¿Rosas? ¿Cómo son las rosas?
Tabita.- Son flores, con pétalos, huelen a perfume, los novios se regalan rosas para demostrarse el amor.
Tacua.- ¡Quiero imaginar una rosa!
Tabita.- Cuando pueda, cortaré una y la traeré para que la toques y la huelas.
Cuando después de una semana Tabita trae consigo una rosa, descolorida y pálida, Tacua la toca y la huele.
Tacua.- Me imagino que es hermosa.
Tabita.- ¿De qué color la imaginas?
Tacua.- ¿Color? Yo la imagino de muchos colores, aunque en realidad no conozco ninguno. La imagino azul como dicen que es el cielo, amarillo como dicen que es el sol, rosa, como dicen es la piel, roja, como dicen es el corazón, blanca, como dicen son las nubes y la neblina, yo imagino un mundo de muchos colores.
Tabita.- ¡Así me gustaría ver al mundo, como tú lo ves! positivo, de muchos colores, creo que el talento de ver hace que no valoremos los verdaderos colores de la vida, a veces somos más ciegos, aunque veamos.
Tacua vuelve a oler la rosa, aquella rosa pálida y descolorida que imagina de muchos colores. FIN.
LOS CUENTOS DE CHOPÁN CHOPÁN.
Escritos por: Francisco Murillo Méndez.
"LA TORTA DE TORTUGA"
¡Hola amiguitos y papás de los amiguitos! ¡Qué gusto saludarlos en el Periódico “EL CAZADOR DE LA VERDAD”, la invitación para este día es para que nos esforcemos por hacer ejercicio y oxigenar nuestros pulmones, es vida a nuestro cuerpo y sacaremos el stress de nuestras células!
Hoy presentamos: "La torta de tortuga".
Cuando Tugui la tortuga nació, hubo gran confusión en toda la aldea, pues en vez de un caparazón duro, tenía lo que parecía la forma de un pan, de un sándwich. Así que era una tortuga diferente, especial.
Se antojaba ver a Tugui, admirarla, pero se abría siempre el apetito, a veces era perseguida por toda clase de animales, que se proponían comérsela a la primera oportunidad posible.
Como era el centro de atención, Tugui empezó a deprimirse, más cuando comenzó a salirle lechuga, jitomate y queso amarillo, sobre su caparazón, una verdadera tentación.
Fue entonces cuando, decidió que más que su aspecto físico, resaltaría sus cualidades, como el amor, la humildad y la sabiduría, trataría de ayudar a quien lo necesitara.
En una ocasión, se acercó un grillo para platicar cómo sobrellevaba la depresión, pues él la padecía, pues dicen que los grillos no son nada guapos y sí muy enfadosos cuando comienzan su canto, que parece eterno y no deja dormir.
Tugui le dice que viéndolo de manera positiva, el canto del grillo le brinda a la noche un toque especial, que unida a la luna la hacen ver hermosa, como si de un concierto se tratara. Que si se proponía cantar a un público como los niños, todo sería muy diferente.
Esa noche el grillito dedicó su canto a los niños y desde entonces se le conoce como Cri Cri, el grillito cantor.
Tugui ha ayudado a muchos animalitos, como a liebres, colibríes, águilas, que son muy rápidos para volar y correr, pero no tienen las cualidades de la tortuguita.
Tugui es feliz porque es útil, lenta, lenta, pero segura...
A veces creemos que no somos tan valiosos, pero si meditamos en nuestras cualidades, nos sorprenderemos, de lo que descubriremos, el poder de ayudar a los demás.
Y "Chimichén chimichán, estos fueron los relatos de su amigo Chopán Chopán".
EL VESTIDO DE ENCAJE DE MARIPOSA PARA OLVIDAR...LA TRISTEZA.
RELATO ESCRITO POR: FRANCISCO MURILLO MÉNDEZ.
Zaira, era una joven que se sentía siempre triste, le costaba tanto trabajo sonreír. Miraba a todos los demás y sentía cierta clase de envidia, pues todos parecían felices.
Pocas veces la invitaban a las fiestas, pues sabían de la amargura de su corazón, pero fue invitada a una reunión muy especial.
Todas las jóvenes de su edad estaban muy ilusionadas por el vestido que iban a llevar. Querían a la mejor diseñadora, las mejores telas, las más caras y selectas traídas del extranjero. Pero Zaira, sabiendo que era tan pobre, solo pensó en cómo se quitaría la timidez, la soledad y la fobia de estar entre tanta gente importante. Se preocupó más bien por preparar su corazón, sus emociones y sentimientos.
El día de la fiesta, buscó entre su ropa el vestido más bonito que tenía, pero fue difícil, todos estaban algo viejos y usados, pero uno, el menos peor fue arreglado por ella y salió al encuentro de sus amigos y amigas.
Como vivía en una colina, tenía que atravesar un bosque, muy lleno de árboles y maleza, no fue fácil atravesarlo, pues ya era tarde, oscureciendo. De pronto un lobo voraz, se le acercó, ella tuvo mucho miedo y se echó a correr lo más veloz que pudo, sin percatarse de que se metía en una zona de muchas espinas, donde al caer tropezando, se rasgó su vestido y se fue rodando cuesta abajo.
Rápidamente como pudo se levantó y siguió su camino.
Al llegar al lugar de la fiesta, se dio cuenta de que de verdad era muy elegante, muy fina. Nuevamente se decidió a lucir, no su vestido, ni lo externo, sino su corazón y cualidades, como la amabilidad, la compasión, el gozo. Al llegar, de pronto se fue la luz, todo quedó oscuro, solo se podía ver el rostro sonriente de Zaira, iluminado por un hermoso encaje de mariposas impregnadas en su falda y su vestido, al caer en el foso de las luciérnagas y mariposas. Todos quedaron asombrados ante la belleza del fenómeno, pero más ante la belleza interna de la linda joven que se preocupó más por mostrar su humilde, pero valioso corazón, de encaje de lindas mariposas brillantes.
Luzcamos nuestro interior y sobresaldremos de entre tanta y tanta persona materialista.
RELATO 2.-"EL CIEGO QUE IMAGINÓ UNA ROSA"
ESCRITO POR: FRANCISCO MURILLO MÉNDEZ.
Tacua es un niño ciego, pero además de no poder ver, sus abuelos no lo dejan salir del viejo cuarto donde duerme. Siempre está ahí, oculto, siempre solo. Si viera, seguro se asustaría por las noches, pues no hay luz, todo está oscuro. Los ruidos que escucha son los pasos de sus abuelos y los lamentos de sus achaques por las noches mientras duermen.
Un buen día, Tacua es visitado por Tabita, una niña que logró meterse hasta su cuarto, donde conversan:
Tacua.- ¿Cómo entraste hasta aquí?
Tabita.- Aproveché que los abuelos fueron a comprar comida y dejaron la puerta abierta.
Tacua.- Platícame ¿Cómo es afuera?
Tabita.- Es hermoso, afuera hay unos jardines llenos de hermosas rosas.
Tacua.- ¿Rosas? ¿Cómo son las rosas?
Tabita.- Son flores, con pétalos, huelen a perfume, los novios se regalan rosas para demostrarse el amor.
Tacua.- ¡Quiero imaginar una rosa!
Tabita.- Cuando pueda, cortaré una y la traeré para que la toques y la huelas.
Cuando después de una semana Tabita trae consigo una rosa, descolorida y pálida, Tacua la toca y la huele.
Tacua.- Me imagino que es hermosa.
Tabita.- ¿De qué color la imaginas?
Tacua.- ¿Color? Yo la imagino de muchos colores, aunque en realidad no conozco ninguno. La imagino azul como dicen que es el cielo, amarillo como dicen que es el sol, rosa, como dicen es la piel, roja, como dicen es el corazón, blanca, como dicen son las nubes y la neblina, yo imagino un mundo de muchos colores.
Tabita.- ¡Así me gustaría ver al mundo, como tú lo ves! positivo, de muchos colores, creo que el talento de ver hace que no valoremos los verdaderos colores de la vida, a veces somos más ciegos, aunque veamos.
Tacua vuelve a oler la rosa, aquella rosa pálida y descolorida que imagina de muchos colores. FIN.
LOS CUENTOS DE CHOPÁN CHOPÁN.
Escritos por: Francisco Murillo Méndez.
"LA TORTA DE TORTUGA"
¡Hola amiguitos y papás de los amiguitos! ¡Qué gusto saludarlos en el Periódico “EL CAZADOR DE LA VERDAD”, la invitación para este día es para que nos esforcemos por hacer ejercicio y oxigenar nuestros pulmones, es vida a nuestro cuerpo y sacaremos el stress de nuestras células!
Hoy presentamos: "La torta de tortuga".
Cuando Tugui la tortuga nació, hubo gran confusión en toda la aldea, pues en vez de un caparazón duro, tenía lo que parecía la forma de un pan, de un sándwich. Así que era una tortuga diferente, especial.
Se antojaba ver a Tugui, admirarla, pero se abría siempre el apetito, a veces era perseguida por toda clase de animales, que se proponían comérsela a la primera oportunidad posible.
Como era el centro de atención, Tugui empezó a deprimirse, más cuando comenzó a salirle lechuga, jitomate y queso amarillo, sobre su caparazón, una verdadera tentación.
Fue entonces cuando, decidió que más que su aspecto físico, resaltaría sus cualidades, como el amor, la humildad y la sabiduría, trataría de ayudar a quien lo necesitara.
En una ocasión, se acercó un grillo para platicar cómo sobrellevaba la depresión, pues él la padecía, pues dicen que los grillos no son nada guapos y sí muy enfadosos cuando comienzan su canto, que parece eterno y no deja dormir.
Tugui le dice que viéndolo de manera positiva, el canto del grillo le brinda a la noche un toque especial, que unida a la luna la hacen ver hermosa, como si de un concierto se tratara. Que si se proponía cantar a un público como los niños, todo sería muy diferente.
Esa noche el grillito dedicó su canto a los niños y desde entonces se le conoce como Cri Cri, el grillito cantor.
Tugui ha ayudado a muchos animalitos, como a liebres, colibríes, águilas, que son muy rápidos para volar y correr, pero no tienen las cualidades de la tortuguita.
Tugui es feliz porque es útil, lenta, lenta, pero segura...
A veces creemos que no somos tan valiosos, pero si meditamos en nuestras cualidades, nos sorprenderemos, de lo que descubriremos, el poder de ayudar a los demás.
Y "Chimichén chimichán, estos fueron los relatos de su amigo Chopán Chopán".
jueves, 15 de diciembre de 2011
EL EXTRAÑO LUGAR DONDE SE OCULTA LA TRISTEZA.
-Todos dirían que la tristeza es una cazuela llena de sal, de esa granuda, que realmente está salada. Porque hay sal, que no tiene sabor, ¡Está desabrida! Como el estado de ánimo de muchas personas, ¡Nomás no le echan ganas a vivir, no le ponen sal a la vida! Y pensar que yo, Lupe Serrato, a mis 80 años, todavía sigo dando lata, por dondequiera que ando. Desde que Dios amanece, en el molino, trayendo el nixtamal, echando una gorda gruesa y mi café negro, que no me falte. Luego a echarle de comer a las gallinas, a los patos y a los guajolotes, barrer el gallinero, poner a calentar agua para hacer el caldo de pollo, y todavía me doy tiempo para platicar con Chelita, la señora que pasa todos los días por la calle, visitando a los enfermos.
Por eso me sorprendo de lo que dice la gente, que no tiene tiempo para nada, que no les rinde el día, que se pasa volando, ¡Cómo no, si desde que amanece están pegados a la tele con sus mentadas novelas, o los muchachitos y muchachitas con esos aparatos pegados en las orejas, hable y hable con otros a quienes acaban de ver o en las máquinas esas, computadoras modernas, esas, cajas que hablan y se ven cosas! ¡No hay tiempo que rinda, para ellos!
En mis tiempos, no había perdedera de tiempo, ni siquiera sentarse en la calle, por las tardes era perder el tiempo, porque nos juntábamos las familias a platicar de todo, a saludarnos y a ayudarnos, escuchar lo que a otros les preocupaba, era interesarse en ellos, nos reíamos, a veces ¡Hasta llorábamos de las cosas tristes que pasaban!
Tal vez no había mucha escuela, ni sabíamos las letras, pero teníamos conciencia, respeto, vergüenza, ¡Qué tiempos aquellos, se nos fueron y quién sabe si volverán algún día!
En la cocina, todo era tan tranquilo, no había nervios, aunque en la cocina, había un extraño lugar donde se escondía la tristeza, y allí se quedaba días, semanas y meses, escondida, oculta, y como testigos estaban los jitomates y los chiles secos, el cilantro y las cebollas y una que otra ramita de perejil. La tristeza se escondía en el fogón, que ardía, a veces calladito, a veces bufando, como desesperado, como si quisiera que los frijoles de la olla ya dieran el último hervor, para poder apagarse, descansar de tanta llamarada, de ese fuego que quema al mismo fuego, la tristeza es eso, un fuego apagado, brasas que ya no arden, hielo negro.
Por eso cada vez que veas un fuego que se apaga, es como si la tristeza llegara a ese lugar, claro que si ves el fuego que quema un bosque o una casa, No lo dejarás que lo consuma todo, ¡No, claro que no! Estamos hablando del fuego del amor, el amor es como una fogata, que arde y lo ilumina todo, pero para que arda, necesita de los trozos de madera, de leña de todos, si se le empiezan a retirar, se va apagando poco a poco, se enfría. Así se siente el amor en estos tiempos, tan frío… como si no trajera reboso, ni chal, como si no pudiera cubrirte en un abrazo y si lo hace, lo sientes tan frío, fingido, comprado…
El corazón es como un fogón de cocina, siempre debe de estar ardiendo, encendido, cocinando cariño, amistad, gozo, y cada vez que entremos a la cocina recordemos que si el fogón está apagado, ahí está, en el extraño lugar, bien oculta la tristeza… esa que debemos quemar día con día con el fuego de la amistad y el amor…
MIS POEMAS INÉDITOS
"MÉXICO, CASA DE TODOS"
Todo país es nido
Para acurrucarse y dormir
Pero para morir tranquilo
Solo México me hace feliz.
Me abrió sus puertas, sus alas
Me regaló su aire, su casa
Yo me sentí libre, seguro
Fui ave que vuela al refugio.
Conocí amigos sinceros
Tengo tan bellos recuerdos
Su gente que vale oro
Esta tierra es un tesoro.
Me cobijó con gusto y esmero
Como a un niño prisionero
Lo hizo sentir libre, de nuevo
Nací, les soy sincero.
Extraño mi país, verdad completa
México me hace sentir
Que lo que dejé allá
Aquí, me lo da de vuelta.
Todo país es nido
Para acurrucarse y dormir
Pero para morir tranquilo
México me hace feliz.
"OJOS TRISTES"
De: Francisco Murillo Méndez.
Son mares atrapados
En burbujas de gelatina
Que se mueven, que provocan
Cuando miran, alucinan.
Sus colores son misterios
Y revelan afectuosos
La alegría, los pesares
Los momentos jubilosos.
Pero unos ojos tristes
No se pueden olvidar
Ni se dejan, ni se pierden
Como las olas del mar.
Ojos negros, también verdes
Ojos claros, azul celeste
Los cafés son demasiado
Para aquél que es invidente.
Son mares atrapados
En burbujas de gelatina
Que se mueven, que provocan
Cuando miran, alucinan.
POESÍA: " LUNA MAREADA"
Por rondar vuelta tras vuelta
Con la mirada perdida
Preocupada y entumida
Por una pena certera
La luna cayó mareada,
Borracha, la luna llena.
Con el queso mal fundido
El conejo de la luna
Se preparó un desayuno
Muy sabroso, por fortuna
No invitó a ningún planeta
Su egoísmo, fue su tumba.
Luna sola, sola la luna
Mareada, redonda
Callada, iracunda
Llorona, casi muda
Opuesta al sol que la alumbra
Mordida, como una uña.
Por rondar vuelta tras vuelta
Con la mirada perdida
Preocupada y entumida
Por una pena certera
La luna cayó mareada,
Borracha, la luna llena.
ACRÓSTICO.
Escrito por: Francisco Murillo Méndez
Con mucho cariño para la Señora Coral Bravo y su familia.
J amás me he marchado
A través del recuerdo
E stoy contigo siempre
L a vida me diste ¡Gracias mamá!
C on mucho cariño y amor
O rganizaste tu vida para
R egalarme todo de ti
A legrías, esfuerzos y
L o mejor, tu sangre.
C uando crecía
U na vez soñé con
R ecorrer el mundo
I ncluso la luna
E n la compañía de mi familia
L o logré, conocí el amor.
B asta con ver una
R adiante foto familiar para
A sombrarse y comprobar que
V ale la pena ser tu hija mamá
O rgullosa me siento de tí,
de mi querido papá y mis lindos hermanos.
Escrita por:
Francisco Murillo Méndez
Por eso me sorprendo de lo que dice la gente, que no tiene tiempo para nada, que no les rinde el día, que se pasa volando, ¡Cómo no, si desde que amanece están pegados a la tele con sus mentadas novelas, o los muchachitos y muchachitas con esos aparatos pegados en las orejas, hable y hable con otros a quienes acaban de ver o en las máquinas esas, computadoras modernas, esas, cajas que hablan y se ven cosas! ¡No hay tiempo que rinda, para ellos!
En mis tiempos, no había perdedera de tiempo, ni siquiera sentarse en la calle, por las tardes era perder el tiempo, porque nos juntábamos las familias a platicar de todo, a saludarnos y a ayudarnos, escuchar lo que a otros les preocupaba, era interesarse en ellos, nos reíamos, a veces ¡Hasta llorábamos de las cosas tristes que pasaban!
Tal vez no había mucha escuela, ni sabíamos las letras, pero teníamos conciencia, respeto, vergüenza, ¡Qué tiempos aquellos, se nos fueron y quién sabe si volverán algún día!
En la cocina, todo era tan tranquilo, no había nervios, aunque en la cocina, había un extraño lugar donde se escondía la tristeza, y allí se quedaba días, semanas y meses, escondida, oculta, y como testigos estaban los jitomates y los chiles secos, el cilantro y las cebollas y una que otra ramita de perejil. La tristeza se escondía en el fogón, que ardía, a veces calladito, a veces bufando, como desesperado, como si quisiera que los frijoles de la olla ya dieran el último hervor, para poder apagarse, descansar de tanta llamarada, de ese fuego que quema al mismo fuego, la tristeza es eso, un fuego apagado, brasas que ya no arden, hielo negro.
Por eso cada vez que veas un fuego que se apaga, es como si la tristeza llegara a ese lugar, claro que si ves el fuego que quema un bosque o una casa, No lo dejarás que lo consuma todo, ¡No, claro que no! Estamos hablando del fuego del amor, el amor es como una fogata, que arde y lo ilumina todo, pero para que arda, necesita de los trozos de madera, de leña de todos, si se le empiezan a retirar, se va apagando poco a poco, se enfría. Así se siente el amor en estos tiempos, tan frío… como si no trajera reboso, ni chal, como si no pudiera cubrirte en un abrazo y si lo hace, lo sientes tan frío, fingido, comprado…
El corazón es como un fogón de cocina, siempre debe de estar ardiendo, encendido, cocinando cariño, amistad, gozo, y cada vez que entremos a la cocina recordemos que si el fogón está apagado, ahí está, en el extraño lugar, bien oculta la tristeza… esa que debemos quemar día con día con el fuego de la amistad y el amor…
MIS POEMAS INÉDITOS
"MÉXICO, CASA DE TODOS"
Todo país es nido
Para acurrucarse y dormir
Pero para morir tranquilo
Solo México me hace feliz.
Me abrió sus puertas, sus alas
Me regaló su aire, su casa
Yo me sentí libre, seguro
Fui ave que vuela al refugio.
Conocí amigos sinceros
Tengo tan bellos recuerdos
Su gente que vale oro
Esta tierra es un tesoro.
Me cobijó con gusto y esmero
Como a un niño prisionero
Lo hizo sentir libre, de nuevo
Nací, les soy sincero.
Extraño mi país, verdad completa
México me hace sentir
Que lo que dejé allá
Aquí, me lo da de vuelta.
Todo país es nido
Para acurrucarse y dormir
Pero para morir tranquilo
México me hace feliz.
"OJOS TRISTES"
De: Francisco Murillo Méndez.
Son mares atrapados
En burbujas de gelatina
Que se mueven, que provocan
Cuando miran, alucinan.
Sus colores son misterios
Y revelan afectuosos
La alegría, los pesares
Los momentos jubilosos.
Pero unos ojos tristes
No se pueden olvidar
Ni se dejan, ni se pierden
Como las olas del mar.
Ojos negros, también verdes
Ojos claros, azul celeste
Los cafés son demasiado
Para aquél que es invidente.
Son mares atrapados
En burbujas de gelatina
Que se mueven, que provocan
Cuando miran, alucinan.
POESÍA: " LUNA MAREADA"
Por rondar vuelta tras vuelta
Con la mirada perdida
Preocupada y entumida
Por una pena certera
La luna cayó mareada,
Borracha, la luna llena.
Con el queso mal fundido
El conejo de la luna
Se preparó un desayuno
Muy sabroso, por fortuna
No invitó a ningún planeta
Su egoísmo, fue su tumba.
Luna sola, sola la luna
Mareada, redonda
Callada, iracunda
Llorona, casi muda
Opuesta al sol que la alumbra
Mordida, como una uña.
Por rondar vuelta tras vuelta
Con la mirada perdida
Preocupada y entumida
Por una pena certera
La luna cayó mareada,
Borracha, la luna llena.
ACRÓSTICO.
Escrito por: Francisco Murillo Méndez
Con mucho cariño para la Señora Coral Bravo y su familia.
J amás me he marchado
A través del recuerdo
E stoy contigo siempre
L a vida me diste ¡Gracias mamá!
C on mucho cariño y amor
O rganizaste tu vida para
R egalarme todo de ti
A legrías, esfuerzos y
L o mejor, tu sangre.
C uando crecía
U na vez soñé con
R ecorrer el mundo
I ncluso la luna
E n la compañía de mi familia
L o logré, conocí el amor.
B asta con ver una
R adiante foto familiar para
A sombrarse y comprobar que
V ale la pena ser tu hija mamá
O rgullosa me siento de tí,
de mi querido papá y mis lindos hermanos.
Escrita por:
Francisco Murillo Méndez
lunes, 12 de diciembre de 2011
EL EXTRAÑO LUGAR DONDE SE OCULTA LA TRISTEZA.
Todos dirían que la tristeza es una cazuela llena de sal, de esa granuda, que realmente está salada. Porque hay sal, que no tiene sabor, ¡Está desabrida! Como el estado de ánimo de muchas personas, ¡Nomás no le echan ganas a vivir, no le ponen sal a la vida! Y pensar que yo, Lupe Serrato, a mis 80 años, todavía sigo dando lata, por dondequiera que ando. Desde que Dios amanece, en el molino, trayendo el nixtamal, echando una gorda gruesa y mi café negro, que no me falte. Luego a echarle de comer a las gallinas, a los patos y a los guajolotes, barrer el gallinero, poner a calentar agua para hacer el caldo de pollo, y todavía me doy tiempo para platicar con Chelita, la señora que pasa todos los días por la calle, visitando a los enfermos.
Por eso me sorprendo de lo que dice la gente, que no tiene tiempo para nada, que no les rinde el día, que se pasa volando, ¡Cómo no, si desde que amanece están pegados a la tele con sus mentadas novelas, o los muchachitos y muchachitas con esos aparatos pegados en las orejas, hable y hable con otros a quienes acaban de ver o en las máquinas esas, computadoras modernas, esas, cajas que hablan y se ven cosas! ¡No hay tiempo que rinda, para ellos!
En mis tiempos, no había perdedera de tiempo, ni siquiera sentarse en la calle, por las tardes era perder el tiempo, porque nos juntábamos las familias a platicar de todo, a saludarnos y a ayudarnos, escuchar lo que a otros les preocupaba, era interesarse en ellos, nos reíamos, a veces ¡Hasta llorábamos de las cosas tristes que pasaban!
Tal vez no había mucha escuela, ni sabíamos las letras, pero teníamos conciencia, respeto, vergüenza, ¡Qué tiempos aquellos, se nos fueron y quién sabe si volverán algún día!
En la cocina, todo era tan tranquilo, no había nervios, aunque en la cocina, había un extraño lugar donde se escondía la tristeza, y allí se quedaba días, semanas y meses, escondida, oculta, y como testigos estaban los jitomates y los chiles secos, el cilantro y las cebollas y una que otra ramita de perejil. La tristeza se escondía en el fogón, que ardía, a veces calladito, a veces bufando, como desesperado, como si quisiera que los frijoles de la olla ya dieran el último hervor, para poder apagarse, descansar de tanta llamarada, de ese fuego que quema al mismo fuego, la tristeza es eso, un fuego apagado, brasas que ya no arden, hielo negro.
Por eso cada vez que veas un fuego que se apaga, es como si la tristeza llegara a ese lugar, claro que si ves el fuego que quema un bosque o una casa, No lo dejarás que lo consuma todo, ¡No, claro que no! Estamos hablando del fuego del amor, el amor es como una fogata, que arde y lo ilumina todo, pero para que arda, necesita de los trozos de madera, de leña de todos, si se le empiezan a retirar, se va apagando poco a poco, se enfría. Así se siente el amor en estos tiempos, tan frío… como si no trajera reboso, ni chal, como si no pudiera cubrirte en un abrazo y si lo hace, lo sientes tan frío, fingido, comprado…
El corazón es como un fogón de cocina, siempre debe de estar ardiendo, encendido, cocinando cariño, amistad, gozo, y cada vez que entremos a la cocina recordemos que si el fogón está apagado, ahí está, en el extraño lugar, bien oculta la tristeza… esa que debemos quemar día con día con el fuego de la amistad y el amor…
Relato escrito por: FRANCISCO MURILLO MÉNDEZ.
MIS POEMAS INÉDITOS
De: Francisco Murillo Méndez.
"MÉXICO, CASA DE TODOS"
Todo país es nido
Para acurrucarse y dormir
Pero para morir tranquilo
Solo México me hace feliz.
Me abrió sus puertas, sus alas
Me regaló su aire, su casa
Yo me sentí libre, seguro
Fui ave que vuela al refugio.
Conocí amigos sinceros
Tengo tan bellos recuerdos
Su gente que vale oro
Esta tierra es un tesoro.
Me cobijó con gusto y esmero
Como a un niño prisionero
Lo hizo sentir libre, de nuevo
Nací, les soy sincero.
Extraño mi país, verdad completa
México me hace sentir
Que lo que dejé allá
Aquí, me lo da de vuelta.
Todo país es nido
Para acurrucarse y dormir
Pero para morir tranquilo
México me hace feliz.
"OJOS TRISTES"
De: Francisco Murillo Méndez.
Son mares atrapados
En burbujas de gelatina
Que se mueven, que provocan
Cuando miran, alucinan.
Sus colores son misterios
Y revelan afectuosos
La alegría, los pesares
Los momentos jubilosos.
Pero unos ojos tristes
No se pueden olvidar
Ni se dejan, ni se pierden
Como las olas del mar.
Ojos negros, también verdes
Ojos claros, azul celeste
Los cafés son demasiado
Para aquél que es invidente.
Son mares atrapados
En burbujas de gelatina
Que se mueven, que provocan
Cuando miran, alucinan.
POESÍA: " LUNA MAREADA"
De: Francisco Murillo Méndez.
Por rondar vuelta tras vuelta
Con la mirada perdida
Preocupada y entumida
Por una pena certera
La luna cayó mareada,
Borracha, la luna llena.
Con el queso mal fundido
El conejo de la luna
Se preparó un desayuno
Muy sabroso, por fortuna
No invitó a ningún planeta
Su egoísmo, fue su tumba.
Luna sola, sola la luna
Mareada, redonda
Callada, iracunda
Llorona, casi muda
Opuesta al sol que la alumbra
Mordida, como una uña.
Por rondar vuelta tras vuelta
Con la mirada perdida
Preocupada y entumida
Por una pena certera
La luna cayó mareada,
Borracha, la luna llena.
Francisco Murillo Méndez
ACRÓSTICO.
Escrito por: Francisco Murillo Méndez
Con mucho cariño para la Señora Coral Bravo y su familia.
J amás me he marchado
A través del recuerdo
E stoy contigo siempre
L a vida me diste ¡Gracias mamá!
C on mucho cariño y amor
O rganizaste tu vida para
R egalarme todo de ti
A legrías, esfuerzos y
L o mejor, tu sangre.
C uando crecía
U na vez soñé con
R ecorrer el mundo
I ncluso la luna
E n la compañía de mi familia
L o logré, conocí el amor.
B asta con ver una
R adiante foto familiar para
A sombrarse y comprobar que
V ale la pena ser tu hija mamá
O rgullosa me siento de tí,
de mi querido papá y mis lindos hermanos.
Por eso me sorprendo de lo que dice la gente, que no tiene tiempo para nada, que no les rinde el día, que se pasa volando, ¡Cómo no, si desde que amanece están pegados a la tele con sus mentadas novelas, o los muchachitos y muchachitas con esos aparatos pegados en las orejas, hable y hable con otros a quienes acaban de ver o en las máquinas esas, computadoras modernas, esas, cajas que hablan y se ven cosas! ¡No hay tiempo que rinda, para ellos!
En mis tiempos, no había perdedera de tiempo, ni siquiera sentarse en la calle, por las tardes era perder el tiempo, porque nos juntábamos las familias a platicar de todo, a saludarnos y a ayudarnos, escuchar lo que a otros les preocupaba, era interesarse en ellos, nos reíamos, a veces ¡Hasta llorábamos de las cosas tristes que pasaban!
Tal vez no había mucha escuela, ni sabíamos las letras, pero teníamos conciencia, respeto, vergüenza, ¡Qué tiempos aquellos, se nos fueron y quién sabe si volverán algún día!
En la cocina, todo era tan tranquilo, no había nervios, aunque en la cocina, había un extraño lugar donde se escondía la tristeza, y allí se quedaba días, semanas y meses, escondida, oculta, y como testigos estaban los jitomates y los chiles secos, el cilantro y las cebollas y una que otra ramita de perejil. La tristeza se escondía en el fogón, que ardía, a veces calladito, a veces bufando, como desesperado, como si quisiera que los frijoles de la olla ya dieran el último hervor, para poder apagarse, descansar de tanta llamarada, de ese fuego que quema al mismo fuego, la tristeza es eso, un fuego apagado, brasas que ya no arden, hielo negro.
Por eso cada vez que veas un fuego que se apaga, es como si la tristeza llegara a ese lugar, claro que si ves el fuego que quema un bosque o una casa, No lo dejarás que lo consuma todo, ¡No, claro que no! Estamos hablando del fuego del amor, el amor es como una fogata, que arde y lo ilumina todo, pero para que arda, necesita de los trozos de madera, de leña de todos, si se le empiezan a retirar, se va apagando poco a poco, se enfría. Así se siente el amor en estos tiempos, tan frío… como si no trajera reboso, ni chal, como si no pudiera cubrirte en un abrazo y si lo hace, lo sientes tan frío, fingido, comprado…
El corazón es como un fogón de cocina, siempre debe de estar ardiendo, encendido, cocinando cariño, amistad, gozo, y cada vez que entremos a la cocina recordemos que si el fogón está apagado, ahí está, en el extraño lugar, bien oculta la tristeza… esa que debemos quemar día con día con el fuego de la amistad y el amor…
Relato escrito por: FRANCISCO MURILLO MÉNDEZ.
MIS POEMAS INÉDITOS
De: Francisco Murillo Méndez.
"MÉXICO, CASA DE TODOS"
Todo país es nido
Para acurrucarse y dormir
Pero para morir tranquilo
Solo México me hace feliz.
Me abrió sus puertas, sus alas
Me regaló su aire, su casa
Yo me sentí libre, seguro
Fui ave que vuela al refugio.
Conocí amigos sinceros
Tengo tan bellos recuerdos
Su gente que vale oro
Esta tierra es un tesoro.
Me cobijó con gusto y esmero
Como a un niño prisionero
Lo hizo sentir libre, de nuevo
Nací, les soy sincero.
Extraño mi país, verdad completa
México me hace sentir
Que lo que dejé allá
Aquí, me lo da de vuelta.
Todo país es nido
Para acurrucarse y dormir
Pero para morir tranquilo
México me hace feliz.
"OJOS TRISTES"
De: Francisco Murillo Méndez.
Son mares atrapados
En burbujas de gelatina
Que se mueven, que provocan
Cuando miran, alucinan.
Sus colores son misterios
Y revelan afectuosos
La alegría, los pesares
Los momentos jubilosos.
Pero unos ojos tristes
No se pueden olvidar
Ni se dejan, ni se pierden
Como las olas del mar.
Ojos negros, también verdes
Ojos claros, azul celeste
Los cafés son demasiado
Para aquél que es invidente.
Son mares atrapados
En burbujas de gelatina
Que se mueven, que provocan
Cuando miran, alucinan.
POESÍA: " LUNA MAREADA"
De: Francisco Murillo Méndez.
Por rondar vuelta tras vuelta
Con la mirada perdida
Preocupada y entumida
Por una pena certera
La luna cayó mareada,
Borracha, la luna llena.
Con el queso mal fundido
El conejo de la luna
Se preparó un desayuno
Muy sabroso, por fortuna
No invitó a ningún planeta
Su egoísmo, fue su tumba.
Luna sola, sola la luna
Mareada, redonda
Callada, iracunda
Llorona, casi muda
Opuesta al sol que la alumbra
Mordida, como una uña.
Por rondar vuelta tras vuelta
Con la mirada perdida
Preocupada y entumida
Por una pena certera
La luna cayó mareada,
Borracha, la luna llena.
Francisco Murillo Méndez
ACRÓSTICO.
Escrito por: Francisco Murillo Méndez
Con mucho cariño para la Señora Coral Bravo y su familia.
J amás me he marchado
A través del recuerdo
E stoy contigo siempre
L a vida me diste ¡Gracias mamá!
C on mucho cariño y amor
O rganizaste tu vida para
R egalarme todo de ti
A legrías, esfuerzos y
L o mejor, tu sangre.
C uando crecía
U na vez soñé con
R ecorrer el mundo
I ncluso la luna
E n la compañía de mi familia
L o logré, conocí el amor.
B asta con ver una
R adiante foto familiar para
A sombrarse y comprobar que
V ale la pena ser tu hija mamá
O rgullosa me siento de tí,
de mi querido papá y mis lindos hermanos.
viernes, 2 de diciembre de 2011
LOS RELATOS DE: FRANCISCO MURILLO MÉNDEZ UNA NIÑA LLAMADA POBRE
Casi en lo último del “mogote”, así le llaman a la parte más alta de un cerrito de una comunidad de Yurécuaro Michoacán, se encuentra la pequeña y humilde casa de Felipe, padre de dos hijos, pero ahora, hay alegría en su hogar por la llegada de su primera hija, una hermosa niña a la que Celina su esposa desea ponerle por nombre “Pobre”.
La razón del nombre “Pobre”, es para recordar una promesa que ambos padres le han hecho a sus hijos: Ellos prometieron luchar contra la pobreza en su hogar, cueste lo que cueste, y no importa los esfuerzos que se tengan que hacer, ellos tendrán que demostrarse día a día que son capaces con la ayuda de Dios de dejar de ser “pobres” en todos los sentidos.
Con el paso de los meses, Felipe, Celina y sus hijos demuestran lo que son capaces de hacer. Felipe trabaja de albañil, pero en sus ratos libres, utiliza parte de su tiempo en cultivar por ejemplo un pequeño huerto familiar, un pedacito de terreno, donde sembró cilantro, cebollas, jitomates, rábanos, zanahorias y otras verduras, además cuida y abona con desechos orgánicos los árboles de limones, naranjas y guayabas, que durante años ha cuidado.
Celina es muy trabajadora en casa. Aunque son humildes, se preocupa por mantener su casa libre de moscas, mosquitos y cucarachas, pues sabe que mantenerlos alejados significa ahorro en medicinas, al igual que luchan por no dejar entrar ratones a la vivienda. Para ayudarse mantienen mosquiteros y mallas en las ventanas, que además de proteger, ayudan a mantener bien ventilados los espacios.
Como madre de familia mantiene los jarrones y ollas de agua para beber, bien tapados, además cuando viaja en el camioncito a la Plaza de Yurécuaro, ella se va de paso hasta el mercado de las cuatro esquinas, donde compra comida fresca. Regularmente se une con algunos familiares para en vez de comprar pequeñas porciones de frijol, azúcar, trigo, maíz y aceite, lo hacen en grandes cantidades, esto es, lo compran por costales, cajas y así aprovechan el ahorro que esto conlleva, después se reparten en partes iguales. Claro que para que esto funcione, tiene que haber comunicación y buena disposición en la familia, unidad para que todo resulte satisfactorio.
Celina no se olvida de la compra de jabón y cloro, sabe que mantener un hogar limpio, previene muchas enfermedades y las evita. Así mismo, Felipe también ha construido un pequeño corral, en un lugar retirado de casa, donde cría gallinas, pollos y unos chivos, de ahí pueden obtener huevos y carne.
Como lo que ganan en sus trabajos es poco, se ayudan no adquiriendo deudas innecesarias, procuran no comprar artículos que no necesitan o no son de primera necesidad, pero de vez en cuando se compran algo que se podría considerar “un pequeño premio a sus esfuerzos”.
Ellos no tienen un “Cochinito” u alcancía, no, más bien tiene algunos sobres, con letras en cada uno de ellos, por ejemplo, en uno dice: “Para pago de Luz eléctrica”, en otro: “gas”, y así, hasta tiene uno que dice: “paseo o vacaciones”, hasta para eso les alcanza, dicen ellos.
Y todavía por las noches, se dedican una hora para sentarse con sus dos hijos y con “Pobre” para conversar como familia y ver cómo pueden enfrentar los problemas de la vida. Saben que la unidad familiar es muy importante, pues si están unidos, estará, protegidos.
Se llega el día miércoles y saben que es día de “tianguis”, así que Celina se va y busca ropa de segunda mano, donde sabe que está en muy buen estado y a precios muy accesibles, igualmente aprovecha a comprar fruta de la temporada.
Ser pobres, no significa carecer solamente de lo material, de ropa, comida, techo, no, también hay millones de pobres en sentido espiritual, en valores, emocionalmente y es otra de la pobreza que se tiene que combatir, día con día, por medio de la educación y la enseñanza de consejos universales, como los que contiene “la Biblia”. La familia de Felipe y Celina es lo que hace, aprender, recordar, mantener y poner en práctica estos consejos, recordemos, ellos son muy pobres, pero no tanto como para dejar de sonreír y ser felices. Hay lugares donde la pobreza no puede entrar por más que se esfuerce, que es la zona de los motivos para ser felices. Felipe por ejemplo sabe que los vicios empobrecen al rico y al pobre lo hacen aún todavía más pobre, por ellos se mantiene alejado del alcohol, el cigarro y las drogas.
Y todavía más, ellos son sociables y son conocidos en su comunidad por sus esfuerzos, ellos no son egoístas, sino que comparten todo lo que han aprendido con sus vecinos, amigos y familiares. También saben que ahora hay escuelas para padres, donde pueden llegar a ser responsables y en sí, más felices.
Celina recuerda un detalle muy importante, ella dice:
.- Cuando llegamos hace dos meses al registro Civil, la secretaria se sorprendió del nombre que queríamos para nuestra hija y nos preguntó la razón. Cuando se lo explicamos, ella lo entendió muy bien, pero mi esposo agregó que de última hora habíamos decidido ponerle un nombre diferente a la niña, ahora no se llamaría “Pobre”, sino que se llamaría “ Paz”, porque ese nombre, nos recordaría ahora otra promesa que haríamos: Nos esforzaríamos por buscar la amistad de Dios y mantener la paz con él, con nosotros mismos y las personas que nos rodean, la vida se compone de metas y la siguiente estaba planteada, desde entonces Paz, ha crecido y se ha convertido en una hermosa jovencita, que día a día nos recuerda, que la única pobreza que existe es la de no tener ni sentir amor,¡ Esa sí es una verdadera razón para ser pobre!
La razón del nombre “Pobre”, es para recordar una promesa que ambos padres le han hecho a sus hijos: Ellos prometieron luchar contra la pobreza en su hogar, cueste lo que cueste, y no importa los esfuerzos que se tengan que hacer, ellos tendrán que demostrarse día a día que son capaces con la ayuda de Dios de dejar de ser “pobres” en todos los sentidos.
Con el paso de los meses, Felipe, Celina y sus hijos demuestran lo que son capaces de hacer. Felipe trabaja de albañil, pero en sus ratos libres, utiliza parte de su tiempo en cultivar por ejemplo un pequeño huerto familiar, un pedacito de terreno, donde sembró cilantro, cebollas, jitomates, rábanos, zanahorias y otras verduras, además cuida y abona con desechos orgánicos los árboles de limones, naranjas y guayabas, que durante años ha cuidado.
Celina es muy trabajadora en casa. Aunque son humildes, se preocupa por mantener su casa libre de moscas, mosquitos y cucarachas, pues sabe que mantenerlos alejados significa ahorro en medicinas, al igual que luchan por no dejar entrar ratones a la vivienda. Para ayudarse mantienen mosquiteros y mallas en las ventanas, que además de proteger, ayudan a mantener bien ventilados los espacios.
Como madre de familia mantiene los jarrones y ollas de agua para beber, bien tapados, además cuando viaja en el camioncito a la Plaza de Yurécuaro, ella se va de paso hasta el mercado de las cuatro esquinas, donde compra comida fresca. Regularmente se une con algunos familiares para en vez de comprar pequeñas porciones de frijol, azúcar, trigo, maíz y aceite, lo hacen en grandes cantidades, esto es, lo compran por costales, cajas y así aprovechan el ahorro que esto conlleva, después se reparten en partes iguales. Claro que para que esto funcione, tiene que haber comunicación y buena disposición en la familia, unidad para que todo resulte satisfactorio.
Celina no se olvida de la compra de jabón y cloro, sabe que mantener un hogar limpio, previene muchas enfermedades y las evita. Así mismo, Felipe también ha construido un pequeño corral, en un lugar retirado de casa, donde cría gallinas, pollos y unos chivos, de ahí pueden obtener huevos y carne.
Como lo que ganan en sus trabajos es poco, se ayudan no adquiriendo deudas innecesarias, procuran no comprar artículos que no necesitan o no son de primera necesidad, pero de vez en cuando se compran algo que se podría considerar “un pequeño premio a sus esfuerzos”.
Ellos no tienen un “Cochinito” u alcancía, no, más bien tiene algunos sobres, con letras en cada uno de ellos, por ejemplo, en uno dice: “Para pago de Luz eléctrica”, en otro: “gas”, y así, hasta tiene uno que dice: “paseo o vacaciones”, hasta para eso les alcanza, dicen ellos.
Y todavía por las noches, se dedican una hora para sentarse con sus dos hijos y con “Pobre” para conversar como familia y ver cómo pueden enfrentar los problemas de la vida. Saben que la unidad familiar es muy importante, pues si están unidos, estará, protegidos.
Se llega el día miércoles y saben que es día de “tianguis”, así que Celina se va y busca ropa de segunda mano, donde sabe que está en muy buen estado y a precios muy accesibles, igualmente aprovecha a comprar fruta de la temporada.
Ser pobres, no significa carecer solamente de lo material, de ropa, comida, techo, no, también hay millones de pobres en sentido espiritual, en valores, emocionalmente y es otra de la pobreza que se tiene que combatir, día con día, por medio de la educación y la enseñanza de consejos universales, como los que contiene “la Biblia”. La familia de Felipe y Celina es lo que hace, aprender, recordar, mantener y poner en práctica estos consejos, recordemos, ellos son muy pobres, pero no tanto como para dejar de sonreír y ser felices. Hay lugares donde la pobreza no puede entrar por más que se esfuerce, que es la zona de los motivos para ser felices. Felipe por ejemplo sabe que los vicios empobrecen al rico y al pobre lo hacen aún todavía más pobre, por ellos se mantiene alejado del alcohol, el cigarro y las drogas.
Y todavía más, ellos son sociables y son conocidos en su comunidad por sus esfuerzos, ellos no son egoístas, sino que comparten todo lo que han aprendido con sus vecinos, amigos y familiares. También saben que ahora hay escuelas para padres, donde pueden llegar a ser responsables y en sí, más felices.
Celina recuerda un detalle muy importante, ella dice:
.- Cuando llegamos hace dos meses al registro Civil, la secretaria se sorprendió del nombre que queríamos para nuestra hija y nos preguntó la razón. Cuando se lo explicamos, ella lo entendió muy bien, pero mi esposo agregó que de última hora habíamos decidido ponerle un nombre diferente a la niña, ahora no se llamaría “Pobre”, sino que se llamaría “ Paz”, porque ese nombre, nos recordaría ahora otra promesa que haríamos: Nos esforzaríamos por buscar la amistad de Dios y mantener la paz con él, con nosotros mismos y las personas que nos rodean, la vida se compone de metas y la siguiente estaba planteada, desde entonces Paz, ha crecido y se ha convertido en una hermosa jovencita, que día a día nos recuerda, que la única pobreza que existe es la de no tener ni sentir amor,¡ Esa sí es una verdadera razón para ser pobre!
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