lunes, 12 de noviembre de 2012

“CARTA DE MONY A SUS PADRES”

Hace unos días, mi sobrina Mónica, partió de nuestras vidas, dejándonos un gran vacío. Las personas que ya descansan en el sueño de la muerte no pueden hablar, escuchar, pensar, sentir, pero si ella pudiera hablar en estos momentos ¿Qué nos diría? ¿Qué le diría a su familia? Me imaginé precisamente el siguiente relato, que estoy seguro, serían sus palabras de ella misma, espero les guste:


02 DE NOVIEMBRE DE 2012.

Queridos papá y mamá:

¡Perdón por haberme ido sin avisarles! Todo fue tan de repente…Bueno, la verdad es que nunca les pedía permiso cuando salía, siempre me creí tan fuerte como para cuidarme sola, me cuidaba, de eso no hay duda, pero esta vez no pude…

Me imagino que les causé todo un caos, nunca ha sido mi deseo verlos sufrir o hacerlos pasar ese gran susto, pero esas cosas suceden…

Esa mañana me levanté con muchas ganas de andar de aquí para allá, con mucha energía, incluso, por la tarde estuve en el cementerio ayudando a lavar unas tumbas, siempre me ha parecido el panteón un lugar donde se respira mucha paz…Pero no es el lugar para que vivan los humanos, las familias necesitan estar juntas, vivas, felices…

Mientras caminaba entre las tumbas, pensaba en el significado de la vida, la muerte es lo contrario de la vida… ¿Qué se llevan los muertos? Nada…Lo importante es lo que hagas mientras vivas, lo que siembres, eso lo cosecharás más adelante y vivir como quieras vivir, nadie somos “monedita de oro, pa caerles bien a todos”…Pero tratar de siempre sonreír.

Papá y mamá: Que nunca les quede duda que los quise mucho, que ese amor, aunque en silencio, sí existía, aunque saben, se me facilitaba adoptar papás, mamás, hermanos y hermanas por todas partes, por ejemplo, mi papá José Serrato, o mi mamá Raquel la de Huicho, o mi hermano Toño el de Raquel, Héctor el de Mera, Betín Galván, Juanito Gomar, Diego el de Milia, Chuy el de Cheo, quienes me ofrecieron su cariño y me abrieron su corazón sinceramente, así como muchas personas a las que sin llevar el mismo apellido, las pude considerar como mi familia…

Papá, sé que con tus regaños, solo me demostrabas tu amor y preocupación, lo entendí claramente, pero esta inquietud que me caracterizaba, me dominaba, yo era así, libre…Así que te pido por favor que tengas paz en tu corazón y estés tranquilo, cuando salías en la noche a hablarme para que me fuera a dormir, sabía que te preocupabas por mí, cuando me compartías de tu cena o me cobijabas, lo sentía, podía sentir tu gran amor…

Mamá, igual a ti, sé que te ponías enferma de pensar en donde pudiera estar si ya era noche, o cuando te hacía enojar, o cuando me peleaba con Lizet porque le agarraba su crema, su shampoo y algunas veces…su dinero…Sé que ella y yo, como compañeras de cuarto, vivimos muchas cosas juntas, muy bonitas, otras no tanto…

De Beri, puedo decir que me enseñaba muchas cosas, a respetar, a trabajar, a ser ordenada, pero se me dificultaba ser como ella, mi inteligencia era muy diferente a la de ella. De Mariana mi hermana, fui su cómplice, su protectora, ¡La extrañé tanto cuando se fue a Puebla!

Iván el güero, mi hermano querido, también me peleaba con él a veces, saben, me sorprendió como se esforzó por trabajar para construir su cuarto y tener sus cosas, yo también tenía mis propias metas…

A todos mis hermanos les pido que sigan adelante y que traten de ser muy felices y se acuerden siempre de mí, que casi no me miraban triste, le daba salida a todo con una sonrisa, con una broma, con un chiste o con una canción…

A mis abuelitos, mi mamá Mónica, mi papá Enrique, mi mamá Anita, ¡Los quiero tanto…!

A mis tíos de El Hacha, ¡Gracias por preocuparse siempre por mí! Me miraban a diario, pero a mis tíos, tías, primos y primas que viven en Estados Unidos, ni ustedes se escaparon de conocerme por el Facebook, saben, sentí que los conocía en realidad, como si fuera en persona, en vivo…

El suceso imprevisto nos puede suceder a cualquiera, a veces podemos estar en el lugar y momento inadecuados, así es la vida en estos tiempos críticos…

¡Esperen mi regreso, donde nos volveremos a ver y abrazarnos fuertemente! Quiero jugar, vivir intensamente en un mundo libre de dolor, problemas, penas…

Recuerden que estoy en el mejor lugar donde puede estar protegida una persona: En la memoria y en el recuerdo de Dios…Allí estoy segura, durmiendo, esperando el momento de verlos y despertar de nuevo…

¡Gracias a mi gente de el Hacha, de Yurécuaro!

Sinceramente:

Mónica Alejandra Murillo Serrato. (30 de diciembre 1993- 01 de noviembre 2012)

(Mony, Rody, Cholo,)



martes, 23 de octubre de 2012

“ENTRA EN MI VIDA”

CANASTA DE RELATOS YURECUARENSES


Estimados amigos, en esta semana nos complacemos en presentar el bonito relato del joven Edgar Jesús García Alcalá. Quien es el escritor número 4 de esta sección… Para que lo ubiquen es el hijo de Chuy el de los discos o casetes de las cuatro esquinas, yo le veo mucho talento como escritor, se la dedica una mujer llamada Michell, ojalá ella la pueda leer porque se la escribió con mucho amor...



“ENTRA EN MI VIDA”

Relato escrito por: Edgar Jesús García Alcalá.

Te conocí un 11 de julio, mientras un amigo y yo paseábamos por la plaza del pueblo. Estábamos a pase y pase por donde estabas, en eso, me sonreíste y sentí que mi vida se iluminó. ¡Me gustaste tanto desde el primer momento en que te conocí! Así que aprovechaba cualquier pretexto para pasar por la casa donde estabas de visita, pues vives en Estados Unidos, pero cuando te volví a ver, cobré valor para hablarte y platicar contigo.

La verdad solo quería conocerte más, que fueras mi amiga, con eso me conformaba, te invité a una segunda cita y aceptaste, yo me sentí feliz.

A los cuatro días, fuiste a la tienda de mi papá, estábamos jugando a las “cosquillas” y peleando, de juego, en eso te robé un enorme beso, fue ahí donde me di cuenta que no solo quería que fueras mi amiga, sino mi novia, porque en mi estómago sentí algo maravilloso que nunca había sentido por alguien. Esa misma tarde nos vimos en un establo, en compañía de su hermana y otro joven, platicamos y me la pasé genial.

Cada día iba creciendo más y más este amor que sentía por ti.

Sabes, casi a diario peleábamos, como de juego, pero creo que a veces era en serio, eres muy enojoncita, pero reconozco que es por mi culpa, porque me encantaba hacerte enojar, tu carita es genial cuando te enojas y te contentaba con un beso largo, porque no te besaba muy seguido, así que procuraba que ese beso fuera largo, largo, porque me llevaba hasta las estrellas.

Entonces pasaron los días y fue el 16 de julio, cuando decidí confesarte que te amaba. Recuerdo que te invité al rancho, te compré una rosa y un CD y fuimos, estuvimos conversando, en eso te hice enojar, nos peleamos y me rechazaste, aproveché a ir por la rosa y el CD y puse el disco, la canción era “Entra en mi vida” del grupo “Sin Bandera”, me acerqué a ti por la espalda, te di la rosa mientras la canción sonaba y te dije:- “Esta rosa es para la niña más linda del mundo Michell, te amo” te volteaste, me diste un beso y me contestaste: “Te quiero”, me diste aquél beso tan tierno, que se me salió una lágrima de felicidad y es que en tan poco tiempo experimenté tantas cosas que nunca había sentido por ninguna mujer y no creo pasar esas aventuras, sabes tú me has hecho conocer el verdadero amor y el cielo.

Tú regresarías a Estados Unidos el día 21, ya faltaban pocos días, pensé en prepárate una sorpresa para que nunca te olvidaras de mí, esa sorpresa fue un 18 de ese mismo mes, que por cierto salió mejor de lo que planeé y nunca voy a olvidar esos momentos.

Y pues llegó el día en que te ibas a marchar y fui a las seis de la mañana a despedirte, me pediste que me cuidara mucho, que ibas a regresar para estar conmigo.

Pasaron los días, comenzaron los problemas, los celos, etc. Recuerdo que te compuse una canción y hasta me hice un tatuaje del lado de mi corazón con tu nombre.

Lamentablemente, pocos días después terminamos, reconozco que fui yo quién cometió el error y tú no quieres saber nada de mí. Sé que me quieres como yo te quiero, sé que quizás nunca regresarás, pero quiero que sepas que aún te sigo amando… ¡Por favor Michell entra en mi vida de nuevo, que yo te sigo esperando!...

¡Esperen más relatos, porque nuevos escritores y escritoras están surgiendo, con muchas sorpresas! ¡Hasta la próxima!

martes, 16 de octubre de 2012

MI ILUSIÓN, MI FANTASÍA Y MI REALIDAD.

Es un Placer presentar a Marian Jacqelin como la nueva escritora de la Canasta de Relatos Yurecuarenses ella es una estudiante de 19 años de la Ribera Jal.




Escrito por: Marian Jacqelin Navarro Silva



Aún recuerdo como te conocí. Todo empezó con una simple mirada, esa mirada que cambió toda mi vida y habló sin decir palabras. Pasó el tiempo, recuerdo que nos empezamos a saludar por el chat, fuimos amigos pero a la vez…Un amor escondido, a través de la computadora. Siguió pasando el tiempo hasta que por fin pudimos ser novios.

El día que llegaste a mi vida, me dije a mi misma ¡Al fin te encontré! Completamente cambiaste mi existir, creí tenerlo todo…Poco a poco pasaban los días pero rápidamente me enamoré.

En esos instantes de felicidad me sentía como nunca me he sentido, llena de tranquilidad y de mucho cariño, te volviste mi paz, mi ángel, que me elevó hasta el cielo, tu forma de tratarme fue la trampa, poco a poco fui cayendo en tus redes, solo sé que mi motivo eras tu, siempre pensando en ti…

Nunca imaginé mi vida sin ti hasta que llegó tristemente el día en que nos dijimos adiós, no sé si te marchaste o te deje escapar, solo me di cuenta que en ese momento sentí que el mundo caía sobre mí. Llegaron a mi mente todos los momentos que pasamos en los que me decías te amo y me prometías amor eterno. Un día dijiste que jamás harías algo que a mi me lastimara, esa ternura con la que me mirabas me hacía sentir que eras sincero, esa noche en la cual nos separamos ninguno de los dos trató de echarse para atrás…El silencio ganó terreno, salía sobrando el orgullo y ninguno de los dos retrocedió, el dolor inmensamente se apoderó de mí, sentí la necesidad de extrañarte.

Me di cuenta en muy poco tiempo que no te afectó nuestro adiós, pues cuando menos pensé ya eras de alguien más, solo sé que me quedé con varias ilusiones y sueños anhelados junto a ti. No te puedo negar que me dolió saber que eras de alguien más. Fue imposible no sentir dolor porque te quise mucho y te di lo mejor de mí, sin embargo tú me has herido y lo haz hecho muy bien pero no te reprocho nada, no me arrepiento de nada, porque aunque recuerde cuando me decías que yo era tu princesa y de pronto se te olvidó, quiero que sepas que esos recuerdos me ayudan a no sentirme sola y recordarte de la mejor manera, a pesar de todo lo que sucedió no te guardo rencor, sino al contrario deseo que seas feliz y te encuentres bien , es este tiempo que ha pasado he aprendido a sonreír a pesar de mi sufrimiento porque ver a la persona que amas al lado de otra no es nada fácil.

El tiempo que estuvimos juntos, tu me hiciste feliz, hoy me alegro porque tu eres mi mundo y yo para ti un recuerdo. No estoy esperando tu regreso, tampoco voy aferrarme a ti, lo que vivimos ya fue su tiempo.

Hoy dejaré de pensar en ti, te dejaré en paz y solo te recordaré, quiero empezar una nueva etapa, me preocuparé por mí, olvidar que cuando más te necesité, me soltaste, contigo aprendí muchas cosas pero al caer mi final fue en caída libre me dejaste sola y olvidada, ni siquiera tuve tiempo para hacerme a la idea de asimilar que te había perdido y no estarías más a mi lado.

Te encontraste un nuevo amor, espero que seas feliz, que sigan adelante. El día que te hagan sufrir y te encuentres solo, piensa en mí, porque estaré contigo cuando triste estés. Yo no te puedo obligar a quererme si la felicidad, yo, no fui para ti, fue lo mejor que así te fueras, solo te deseo lo mejor y aunque me hunda en el sufrimiento de algo, sirvió mi dolor y mi condena, duele estar sin ti pero estoy contenta porque sé que eres feliz.

Después de ti, ya nada quedó, solo recuerdos , mientras tu estés aquí tan dentro de mí, no se me hará fácil volver a corresponder a alguien porque hay un cruel detalle, que después ti ya no pude amar. Este fuerte amor que siento, no me deja vivir, me hace sentir insegura hasta de mi misma a veces trato de no pensar en ti, a veces reniego del día en que llegaste a mí. De principio fue muy hermoso subir a lo mas alto, no estaba en mis planes pero me tomaste de tu mano, de repente así igual me soltaste… ¡Fue tan bonito vivir el momento! Pero mis alas no eran de verdad y aunque ahora llorando estoy no me arrepiento.

Siendo sincera ahora solamente me pregunto si en realidad te sabrán comprender y amarte como yo te amé...

Hoy comprendo que fue culpa mía dejar que el corazón te amara tanto, pues jamás pensé que para amar había un después.

Comenzaré mi vida normal, confiaré en que me volveré a enamorar de nuevo, esperar al tiempo, para que mis ilusiones y fantasías se conviertan en mi realidad.

lunes, 24 de septiembre de 2012

NO HAY LUGAR COMO EL HOGAR

Amigos, en esta semana les presentamos al segundo nuevo escritor de nuestra canasta de relatos Yurecuarenses, hoy con el relato:

NO HAY LUGAR COMO EL HOGAR

De Francisco Javier Reynosa Marrón

Delfino creció en el ambiente de campo. Una vida pueblerina y pacifica. Trabajó y estudió al mismo tiempo. Luchó para estudiar en la mejor universidad de su país, y al fin lo logró, se tituló, y con eso se sintió reconfortado por todos esos años dedicados a su cometido.

Después de titularse, buscó una y otra vez por todos los poblados cercanos al suyo, y de hecho hasta en la ciudad más cercana, y nada mas no encontró un trabajo que se relacionara con su carrera y en el cual pudiese ganar lo suficiente para poderlo llamar como un trabajo digno. La mayoría eran sueldos bajos, y para eso él no había estudiado. Decepcionado de la realidad, tuvo que marcharse de su hogar una vez mas a parte del tiempo que ya había estado afuera cuando había estudiado.

Se encontraba enojado con todo su alrededor, con la miseria que vivía al no poder ejercer su carrera, hasta con su familia. Los culpaba por haberle hecho vivir en ese poblado. Estaba tan lleno de ira que simplemente se marchó sin despedirse de nadie. Al paso de una semana habló por teléfono a su casa diciendo que estaba en ciudad capital. Quince días después ya había encontrado trabajo en dicha ciudad correspondiente a su carrera. Trabajando en esa empresa se pasó tres años seguidos. Un día tuvo la oportunidad de recibir una propuesta de empleo en el extranjero y no desaprovechó la oportunidad. Se fue hacia otro país.

Un día que se sentía enfermo, le dolían los huesos, y al perecer el cuerpo entero; recordó las veces que su mama le curaba con remedios caseros, y con pastillas que vendían a todo el publico en la tienda de la esquina. Comparaba esa soledad vestida de éxito y lujos que nunca había tenido, con aquella miseria acompañada de cuidados maternales, palabras de aliento y consuelo, y la compañía de sus hermanos y su padre que aunque eran pobres y personas comunes y corrientes como solía llamar a todas las personas que no estudiaban, y aquella miseria le parecía mejor.

De vez en cuando salía solo a buscar que comprar para comer, o algún lugar como un restaurante donde pudiese disfrutar de una deliciosa comida, pero yendo el solo por allí, le hacia sentir un profundo vacío en su interior. Llegó a conocer jóvenes hermosas. Vivió aventuras con ellas, conoció parís, Madrid, new york, pero ninguna ciudad se comparaba con las praderas de aquel pueblito, y las noches en la plazuela donde se sentaba junto a aquel amor de juventud, que finalmente terminó casándose con otro.

Pasó su vida viviendo aquí y allá, disfrutando del éxito de su carrera en soledad, hasta que decidió regresar a su pueblo. Juntó el suficiente dinero como para vivir el resto de su vida sin tener que carecer de los recursos básicos para vivir, y los compartió con su familia. Regresó justo antes de que su madre falleciera. Después de ese día pensó en volverse a ir hacia el extranjero, pero analizó todo lo vivido, y concluyo que vivir el éxito solo, es como solamente haber soñado, y que aun con la falta de su madre, quedaban sus hermanos y padre, quedaba aquel pueblo que nunca salió de su mente, y quizás alguna buena mujer por conocer, y aquella frase que le decía ¿te sientes mejor aquí verdad? “es que no hay lugar como el hogar”.



Escrito por el nuevo escritor Francisco Javier Marrón Reynosa, de La Ribera Jalisco, 25 años

domingo, 9 de septiembre de 2012

CANASTA DE RELATOS YURECUARENSES


Es un honor, un privilegio formar parte de este nuevo grupo de escritores Yurecuarenses, así que invito por este medio a los jóvenes para que se unan, si tienen la inquietud y les gusta escribir, actuar, apoyando y transformando la imaginación de sus sueños en una realidad que el mundo pueda ver y observar.

Les presento mi relato:


¡GRACIAS POR DEJARME HACERTE SONREÍR…!

AUTOR: DIEGO IVÁN VERA MURILLO.



Brian es un joven que trataba de vivir cada instante al máximo, de manera reflexiva e intuitiva. Pero en su interior sentía una herida grande, por lo que estaba viviendo, aunque él no deseaba admitirlo, le costaba trabajo tomar decisiones, las cuáles le dolían, por las cosas que había vivido hasta ese momento de su vida.

Su única ilusión era seguir luchando por conseguir sus sueños, como lo venía haciendo hasta ahora, lo que deseaba con determinación era vivir, porque para él, vivir significa alcanzar lo que más anhelaba y eso era lo que persistía en él, su espíritu de superación.

Cuando cumplió 18 años se vio enfrentando una desgracia, la cual nadie en el mundo está preparado para afrontarla. Antes de que eso pasara, estuvo meditando en la dicha que había tenido de haber nacido en una familia amorosa y tener ambos padres y hermanos a su lado, un hermano y una hermana. Su deseo era trascender un día, lo cual lo fue formando como el hombre en que deseaba convertirse algún día.

Mientras crecía junto con su familia, aprendió a valerse por sí mismo, serle fiel a la familia y ser el mejor amigo que se podría tener, todo en uno, no era simple fantasía, se esforzaba por lograrlo.

Pero llegó el momento en que su vida daría un giro inesperado que lo definiría para siempre. Precisamente en el día de su cumpleaños dieciocho, en plena alegría de su fiesta, unas personas vinieron a informarle una terrible noticia, su padre había fallecido en un terrible accidente. Comprendió el por qué su padre no había llegado, la desgracia azotó su vida, pero decidió ocultar su dolor. Él creía que el sufrimiento serían períodos de tristeza, que pasarían, así que se empeñó en continuar su vida con entereza, además recordaba los hermosos momentos en los que se propuso hacer sonreír a su padre y darle solo satisfacciones.

Estaba ya en el último año de Preparatoria cuando fue lo del deceso de su padre y pronto tendría que irse a otra ciudad a estudiar, muy lejos de su pueblo querido. Durante su último año junto a sus amigos, decidió vivir intensamente, pasaba mucho tiempo con el grupo, hermosos momentos juntos, haciéndolos sonreír, deseaba que fueran momentos eternos, pero era imposible. La vida tenía que continuar…

Él tenía mucho que hacer todavía aunque sus amigos tomarían caminos separados igual que él, estaba a punto de adentrarse a un mundo que desconocía, nuevo, ser feliz era su convicción y sabía que si ayudaba a otros a serlo, estaría haciendo más que una noble acción, estaría logrando su felicidad propia, por eso se esforzaba por hacer sonreír tanto a su madre como a sus hermanos y amigos ya sea con una tonta ocurrencia o broma graciosa. Su meta era no fingir, pero a veces le costaba trabajo, muchos sacrificios.

Llegó por fin el momento de irse a estudiar fuera, se vio sumergido en un mar de pruebas que probarían su determinación como persona. Llegar a la lejana ciudad e instalarse en la Universidad no fue nada fácil, pues llegó a un entorno nuevo que justamente no era lo que esperaba, llegó a un ambiente que no era muy agradable para él, pues conoció personas nuevas en su escuela que no lo hacían sentir bien consigo mismo, había muchas injusticias. Conforme pasó el tiempo, vino una mala racha de problemas, quería dar siempre lo mejor de sí, tratar de hacer sonreír a los demás, pero… una tristeza terrible lo abrumaba. Estaba lejos de su gente, pero a la vez quería realizarse como persona.

Una vez vio como un muchacho era asaltado por atacantes malvados desconocidos y como nadie lo ayudaba decidió meterse en la riña y por poco resulta herido. En otra ocasión defendió a una muchacha de su propio novio cuando él la golpeaba. Se preguntaba ¿Por qué luchó por una joven desconocida? Mientras que su decepción más grande fue cuando dejó ir a la chica que pudo haber sido el amor de su vida y todo por no atreverse a actuar, le faltó valor. Más que tener que enfrentar una lucha, una pelea, estaba sufriendo y cometiendo errores, pues la depresión que tenía se manifestaba en una inseguridad enorme.

Aún y con todo en contra, su nobleza era su mejor arma, aunque lejos de su hogar, siguió luchando, sonriendo y haciendo sonreír a los demás y dejando que el tiempo pasara. Se graduó y terminó su carrera, comenzó a publicar sus libros, obras y escritos sobre superación personal y llegó el momento de volver a casa. Cuando murió su papá, decidió ocultar su dolor, negándolo, pensaba que haciendo esto, ya no existiría, pero la clave era llegar a aceptarlo, sus errores, sus caídas, pues también forman parte de la vida, de las cuáles aprendemos y nos va haciendo madurar, viviendo el presente. Brian aprendió que fuimos enviados por Dios para ser felices y existir.

A pesar del mal momento que pasemos, lo único que realmente nos ayudará son nuestras propias decisiones tomadas, hacer el bien a los demás, compartiendo nuestra alegría, seremos personas mejores y algún ser amado algún día volteará a vernos a la cara y nos dirá con satisfacción: ¡Gracias! ¡Gracias por ser como eres! Mientras que nosotros le diremos: ¡Gracias a ti por dejarme hacerte sonreír, pues así yo mismo soy muy feliz!

FIN.





Diego Iván Vera Murillo, 17 años, yurecuarense, estudiante de Bachilleres grupo 503. Ganador del 3 lugar de la 28 jornada Fase sectorial 2012 Vista Hermosa Mich. En Cuento.

lunes, 27 de agosto de 2012

“CANASTA DE RELATOS YURECUARENSES”

Amigos, a partir de esta sección estaremos presentando el talento de los nuevos escritores de Yurécuaro Michoacán, quienes nos regalarán una muestra de su imaginación y arte. Será emocionante ver la variedad de relatos originales que nos irán presentando, a la vez que los invito a que se inscriban en el curso de actuación y teatro que se estará impartiendo próximamente en nuestro municipio, en la siguiente semana les daremos más detalles acerca de este importante proyecto artístico para jóvenes y adultos. ¡Están todos invitados!


La canasta de Relatos Yurecuarenses inicia con: EL GRAN AMIGO “TENGO GANAS”…Del autor: Francisco Murillo Méndez.

“Tengo ganas” es un joven de Monte león, una comunidad de Yurécuaro Michoacán, como de unos veinte años de edad, quien es un ejemplo de proponerse metas. Desde que tenía quince años se propuso estudiar inglés, pero nunca ha intentado aprender ni cinco palabras en este idioma, pues no las entiende, también se propuso limpiar una zona de monte para sembrar maíz, pero tan solo de pensar en lo difícil que será cortar maleza, ramas de pequeños árboles, quitar piedras, hiedras, etc. Le entra un cansancio enorme, que lo deja muy agotado…antes de tiempo.

“Tengo ganas” habla de sus planes con una motivación única, dejando asombrados a todos los que lo escuchan, ¡Hasta los hace imaginarse que sus proyectos ya son una realidad! Pero la verdad están muy lejos de eso… ¡Solo son sueños!

En una ocasión “Tengo ganas estaba a punto de irse para “El Norte” a ganar dólares, pero la enfermedad de su abuelo Pancracio le impidió emprender el viaje, se quedaría mejor para cuidarlo el tiempo que le quedara de vida, solo que cuando empezaría a quedarse en su casa para atenderlo, se enteró de que la grave enfermedad de su abuelo era solo una gripe invernal, así que se alivió más pronto que rápido…Y él se tuvo que quedár con las ganas de ser útil e irse a cruzar “Al otro lado”.

“Tengo ganas” siempre posponía los asuntos de trabajo y de esfuerzo, pero los de diversión, nunca los pasaba por alto, por ejemplo nunca faltaba a una boda, primero faltaba el novio que él, primero se cancelaba una boda, que el que faltara “Tengo ganas” con su traje de rayas y su sombrero de palma y sus tenis panam, causando la sensación de propios y extraños cuando bailaba y bailaba sin cansarse con cuanta muchacha se le presentaba…”Tengo ganas” era muy popular…

¿Era flojo Tengo ganas? No, solo que quería hacer las cosas tan perfectamente bien hechas, que por miedo a fallar y a la responsabilidad que sentía, posponía y posponía las cosas…Un día se vio en el espejo, le apareció un granito en la frente, parecía una espinilla, pero la vio y la olvidó. El granito fue creciendo y creciendo ¡Hasta parecía un pequeño cuerno de rinoceronte! Pero no le hizo caso, llegó a ser tan enorme que ya le era imposible ponerse una gorra, pues le molestaba, “Tengo ganas” empezó a preocuparse pero resolvió el asunto inmediatamente, adaptó un sombrero a su nueva situación y listo, pero no acudió nunca al doctor…

“Tengo ganas” nunca traía dinero, todo se le antojaba, pero siempre se quedaba con las ganas de cumplirse sus antojos más profundos, eso sí, aceptaba todos los regalos que estuvieran a su alcance, desde un chicle hasta una bicicleta…

“Tengo ganas” recibió la noticia de que su grano en la frente era un enorme tumor probablemente maligno, su vida corría peligro y tenía que hacer algo pronto. Una tarde mientras se encontraba solo en el campo, entre el maizal razonó sobre lo que había hecho en su vida y descubrió que el resultado era…Nada o casi nada ¡Vaya lección! Así que se propuso la nueva meta de cumplir con sus propósitos por pequeños que estos fueran. Todo salió muy bien y la frente de “Tengo ganas” se alivió, desde entonces todo lo que se propone, tiene un plazo de vencimiento y una razón de ser, desde entonces ya la gente no le dice “Tengo ganas” sino que le gritan “Eusebio Corrales” como realmente se llama este joven soñador y capaz de hacer todos sus sueños realidad…

¡Esforcémonos por no quedarnos solo en la planeación de nuestros sueños, sino luchar para que se cumplan!

La próxima semana comenzaremos con los relatos de los nuevos escritores de Yurécuaro, el primer relato será escrito por Diego Iván Vera Murillo ¡Les encantará! ¡No se lo pierdan amigos!

lunes, 6 de agosto de 2012

LA FAMILIA PELECHE.

Relato escrito por: Francisco Murillo Méndez.

Capítulo 2: Nostalgia en Yurécuaro...

La Familia Peleche llega a Yurécuaro Michoacán, causando gran admiración porque llegan en un humilde carro forrado todo con peluche rosa y azul, hasta la gente pensó que era el carro alegórico de la candidata a reina de la flor más bella del ejido. Al llegar a Yurécuaro entran por la Colonia a la que llaman "La Chiripa", allí se encuentran con la maestra Juanita Barajas, quien muy atenta los atiende:
 Federica.- ¡Muy buenos días! Disculpe, ¿Cómo podemos llegar al Hacha? Así se llama la colonia donde vive mi suegra...Lo que pasa es que teníamos mucho que no veníamos, como usted comprenderá, no acostumbro practicar las emociones extremas, visitando a la mujer que me hace la vida de cuadritos...
 Juanita Barajas.-Pues esa Colonia se encuentra al otro lado de las vías del tren...
 Federica.- ¿El tren es pasajero?
 Juanita Barajas.-La verdad sí fue algo pasajero, porque hace años pasaba y de repente ya no pasó...Fue algo pasajero...Dicen que se los vendieron a los chinos...
 Federica.- ¿A los chinos de China?
 Juanita Barajas.- No...A unos chinos americanos que iban pasando...
 Federica.- ¡Qué interesante! ¡Muchas gracias, es usted muy amable! Oiga, hay muchos mosquitos ¿Así es siempre aquí?
 Juanita Barajas.- Y eso que acaban de fumigar por las calles eh...
 Federica no puede creer que dentro del carro vayan todos dormidos profundamente, no pudo despertar a Ludovico para que le dijera donde estaba la casa de doña Casilda, su mamá...
 Ya en la Colonia "El Hacha":
 Ludovico.- ¡Qué rico dormimos! (Bosteza), creo que quiero una repetición pero ahora en cámara lenta...
 Federica.- ¡Ni lo intentes! ¡Ya llegamos a la calle donde naciste! Por cierto, recuerda cuál es la casa para detenerme...
 Ludovico.- Pues es tan fácil...Mi casa, recuerdo que es...es una de ladrillos y...tiene unas como ventanas y...y una puerta, sí, una puerta...
 Federica.- ¡Eso no es información específica para situarme!
 Ludovico.-Si quieres te digo también como es por dentro...
 Bibi.- Cuando platiqué con mi primo Chopán Chopán por el videochat, vi que la casa tiene la fachada verde y las puertas y ventanas están pintadas de azul, el número es el 16.
 Se le quedan viendo todos y le dicen en coro:
 -Bibi ¡¡¡ ¿Por qué no eres una niña normal!!!? No nos dejas trabajar nuestro intelecto...
 Al ver el número 16, se detienen, Ludovico sale del carro y apresurado se detiene a la puerta:
 Ludovico.- ¡¡¡Mamá!!! ¡¡¡Soy Paquito!!! Perdón... ¡Soy tu hijo Ludovico!
 Después de 20 años he venido a echarte una vueltecita...
 Sale una señora muy bonita (Silvia Dérbez), quien en su cuello trae como sello característico una cadenita con una campanita, se queda muda de la impresión:
 Ludovico.- ¡Mamá Campanita! ¡Tú eres y serás desde hoy nuestra mamá Campanita!
 En eso se escucha el tilín-tilán, tilín-tilán, de una bella campana maternal...
 En eso, cuando ya todos se bajan del carro, de una casa cercana sale un toro a todo lo que da...furioso, Excelsa lo ve venir de lejos directamente hacia ella, tomó la decisión equivocada de vestirse con un mandil ROJO... ¿Qué pasará?
Capítulo 3: Una Federica irreconocible...

Un toro furioso va tras Excelsa la sirvienta, pero se desvía pues ve una vaca arriba de una hamaca balanceándose, un poco más adelante...Parece una vaca millonaria, pues tiene lentes oscuros y manchas de colores en su cuerpo, pues por lo general las vacas pobres solo tienen manchas negras sobre su cuerpo blanco, así que Excelsa se libra de ese feroz ataque...
 Excelsa.- ¡Ay Nanita! ¡Pensé que iba a morir sin haber amado! Si así me están recibiendo en Yurécuaro, no quiero pensar como me van a despedir...
 Junior.-¡Ya tengo mucha hambre!
 Federica.- Junior, lo primero es saludar a la abuela "Mamá Campanita" y luego le atizaremos a los frijoles de la olla...
 Junior.- ¿No tendrán frijoles de la...carne?
 Bibi.- Ya saludé a la abuela, ¡Es tan bonita! ¡La verdad se parece a mí!
 Federica.- ¡¡¡Bibi!!! ¿¿¿Por qué no eres una niña normal???? Todas las abuelas se parecen a sus nietas...o al revés, pero de que son como dos gotas de agua lo son...
 La familia entra a hospedarse en casa de mamá Campanita, la señora es tan noble y dulce que Ludovico tiene que fajarse los pantalones por primera vez, así que llama a Federica y se apartan para hacer un trato:
 Ludovico.- ¡Tenemos que hablar seriamente!
 Federica.- ¿Después de veinte años de casados por fin me lo dices?
 Ludovico.- Es en serio, siempre te has engalanado en atacarme e insultarme con tus palabrotas ofensivas contra mi persona, pero no soportaría ver a mi madre, escuchando tu letanía...Me la imagino llorando en un rincón diciendo: ¡¡¡Fue horrible...fue horrible...!!!Así que te voy a pedir un cambio...
 Federica.- ¿Un cambio? Ese ni los gobiernos lo han podido traer y ¿Tú me pides un cambio? Pues no, no me sé nuevas palabrotas...
 Ludovico.- Un cambio de personalidad, que te esfuerces por tratarme diferente, con amor...
 Federica.- ¿Con amor? Tú eres quien debería haber puesto el ejemplo desde hace mucho...Sabes, viéndolo bien...es bueno lo que me dices, yo...ya lo había pensado, que en vez de decirte cosas fellotas, te diga cositas lindas por ser el esposo de la casa y para respetarte. ¡Pérmiteme hacer un ensayo eh...haber si me sale! Ludovico, eres... eres...mi gusanito zapatero...mi cabecita de galleta salada...mis ojitos de boiler descompuesto...mi...
 Ludovico.- ¡Buen intento...sigue practicando, sigue practicando!
 Entre tanto Mamá Campanita plática con Excelsa quien desempaca las maletas:
 Excelsa.- ¿Ha llovido mucho? ¡Vimos muchas calles inundadas!
 Mamá Campanita.- Ha llovido lo que tiene que llover, del agua algo queda...
 Excelsa.- Sí...la ropa toda mojada, empapada...
 Mamá Campanita.- Me refiero a que hay cosechas, el maíz crece, los elotes se darán grandes, comeremos alimento de temporal...
 Excelsa.- ¿Por aquí cercas habrá una tienda Sorry Ana? Es de esas tiendas grandotas, grandotas, pero bien carotas...
 Mamá Campanita.- Aquí en Yurécuaro tenemos el orgullo de contar con un mercado super enorme al aire libre, donde encuentras de todo, frutas y verduras frescas, carne, al mejor precio, ese mercado es conocido por "Las cuatro esquinas".
 Excelsa.-Pues tendremos que ir a ese famoso mercado ahora mismo...
 La familia se organiza y en menos de lo que canta una jirafa...ya están en el mercado "Las cuatro esquinas":
 Ludovico.- ¡Tengo antojo de unos churros azucarados y un chocomilk de rompope con los Zambrano...!
 De repente un hombre muy sospechoso se le acerca por detrás y le ordena:
 -¡Arriba las manos!...Ludovico siente que la sangre le baja hasta el sótano... ¿Qué pasará y quién será?...continuará…