¡Hola amigos, iniciamos el año 2012 totalmente renovados, con muchas ganas de servir, ayudar y sonreír, vamos a contagiarnos de cosas buenas!
EL VESTIDO DE ENCAJE DE MARIPOSA PARA OLVIDAR...LA TRISTEZA.
RELATO ESCRITO POR: FRANCISCO MURILLO MÉNDEZ.
Zaira, era una joven que se sentía siempre triste, le costaba tanto trabajo sonreír. Miraba a todos los demás y sentía cierta clase de envidia, pues todos parecían felices.
Pocas veces la invitaban a las fiestas, pues sabían de la amargura de su corazón, pero fue invitada a una reunión muy especial.
Todas las jóvenes de su edad estaban muy ilusionadas por el vestido que iban a llevar. Querían a la mejor diseñadora, las mejores telas, las más caras y selectas traídas del extranjero. Pero Zaira, sabiendo que era tan pobre, solo pensó en cómo se quitaría la timidez, la soledad y la fobia de estar entre tanta gente importante. Se preocupó más bien por preparar su corazón, sus emociones y sentimientos.
El día de la fiesta, buscó entre su ropa el vestido más bonito que tenía, pero fue difícil, todos estaban algo viejos y usados, pero uno, el menos peor fue arreglado por ella y salió al encuentro de sus amigos y amigas.
Como vivía en una colina, tenía que atravesar un bosque, muy lleno de árboles y maleza, no fue fácil atravesarlo, pues ya era tarde, oscureciendo. De pronto un lobo voraz, se le acercó, ella tuvo mucho miedo y se echó a correr lo más veloz que pudo, sin percatarse de que se metía en una zona de muchas espinas, donde al caer tropezando, se rasgó su vestido y se fue rodando cuesta abajo.
Rápidamente como pudo se levantó y siguió su camino.
Al llegar al lugar de la fiesta, se dio cuenta de que de verdad era muy elegante, muy fina. Nuevamente se decidió a lucir, no su vestido, ni lo externo, sino su corazón y cualidades, como la amabilidad, la compasión, el gozo. Al llegar, de pronto se fue la luz, todo quedó oscuro, solo se podía ver el rostro sonriente de Zaira, iluminado por un hermoso encaje de mariposas impregnadas en su falda y su vestido, al caer en el foso de las luciérnagas y mariposas. Todos quedaron asombrados ante la belleza del fenómeno, pero más ante la belleza interna de la linda joven que se preocupó más por mostrar su humilde, pero valioso corazón, de encaje de lindas mariposas brillantes.
Luzcamos nuestro interior y sobresaldremos de entre tanta y tanta persona materialista.
RELATO 2.-"EL CIEGO QUE IMAGINÓ UNA ROSA"
ESCRITO POR: FRANCISCO MURILLO MÉNDEZ.
Tacua es un niño ciego, pero además de no poder ver, sus abuelos no lo dejan salir del viejo cuarto donde duerme. Siempre está ahí, oculto, siempre solo. Si viera, seguro se asustaría por las noches, pues no hay luz, todo está oscuro. Los ruidos que escucha son los pasos de sus abuelos y los lamentos de sus achaques por las noches mientras duermen.
Un buen día, Tacua es visitado por Tabita, una niña que logró meterse hasta su cuarto, donde conversan:
Tacua.- ¿Cómo entraste hasta aquí?
Tabita.- Aproveché que los abuelos fueron a comprar comida y dejaron la puerta abierta.
Tacua.- Platícame ¿Cómo es afuera?
Tabita.- Es hermoso, afuera hay unos jardines llenos de hermosas rosas.
Tacua.- ¿Rosas? ¿Cómo son las rosas?
Tabita.- Son flores, con pétalos, huelen a perfume, los novios se regalan rosas para demostrarse el amor.
Tacua.- ¡Quiero imaginar una rosa!
Tabita.- Cuando pueda, cortaré una y la traeré para que la toques y la huelas.
Cuando después de una semana Tabita trae consigo una rosa, descolorida y pálida, Tacua la toca y la huele.
Tacua.- Me imagino que es hermosa.
Tabita.- ¿De qué color la imaginas?
Tacua.- ¿Color? Yo la imagino de muchos colores, aunque en realidad no conozco ninguno. La imagino azul como dicen que es el cielo, amarillo como dicen que es el sol, rosa, como dicen es la piel, roja, como dicen es el corazón, blanca, como dicen son las nubes y la neblina, yo imagino un mundo de muchos colores.
Tabita.- ¡Así me gustaría ver al mundo, como tú lo ves! positivo, de muchos colores, creo que el talento de ver hace que no valoremos los verdaderos colores de la vida, a veces somos más ciegos, aunque veamos.
Tacua vuelve a oler la rosa, aquella rosa pálida y descolorida que imagina de muchos colores. FIN.
LOS CUENTOS DE CHOPÁN CHOPÁN.
Escritos por: Francisco Murillo Méndez.
"LA TORTA DE TORTUGA"
¡Hola amiguitos y papás de los amiguitos! ¡Qué gusto saludarlos en el Periódico “EL CAZADOR DE LA VERDAD”, la invitación para este día es para que nos esforcemos por hacer ejercicio y oxigenar nuestros pulmones, es vida a nuestro cuerpo y sacaremos el stress de nuestras células!
Hoy presentamos: "La torta de tortuga".
Cuando Tugui la tortuga nació, hubo gran confusión en toda la aldea, pues en vez de un caparazón duro, tenía lo que parecía la forma de un pan, de un sándwich. Así que era una tortuga diferente, especial.
Se antojaba ver a Tugui, admirarla, pero se abría siempre el apetito, a veces era perseguida por toda clase de animales, que se proponían comérsela a la primera oportunidad posible.
Como era el centro de atención, Tugui empezó a deprimirse, más cuando comenzó a salirle lechuga, jitomate y queso amarillo, sobre su caparazón, una verdadera tentación.
Fue entonces cuando, decidió que más que su aspecto físico, resaltaría sus cualidades, como el amor, la humildad y la sabiduría, trataría de ayudar a quien lo necesitara.
En una ocasión, se acercó un grillo para platicar cómo sobrellevaba la depresión, pues él la padecía, pues dicen que los grillos no son nada guapos y sí muy enfadosos cuando comienzan su canto, que parece eterno y no deja dormir.
Tugui le dice que viéndolo de manera positiva, el canto del grillo le brinda a la noche un toque especial, que unida a la luna la hacen ver hermosa, como si de un concierto se tratara. Que si se proponía cantar a un público como los niños, todo sería muy diferente.
Esa noche el grillito dedicó su canto a los niños y desde entonces se le conoce como Cri Cri, el grillito cantor.
Tugui ha ayudado a muchos animalitos, como a liebres, colibríes, águilas, que son muy rápidos para volar y correr, pero no tienen las cualidades de la tortuguita.
Tugui es feliz porque es útil, lenta, lenta, pero segura...
A veces creemos que no somos tan valiosos, pero si meditamos en nuestras cualidades, nos sorprenderemos, de lo que descubriremos, el poder de ayudar a los demás.
Y "Chimichén chimichán, estos fueron los relatos de su amigo Chopán Chopán".
domingo, 8 de enero de 2012
jueves, 15 de diciembre de 2011
EL EXTRAÑO LUGAR DONDE SE OCULTA LA TRISTEZA.
-Todos dirían que la tristeza es una cazuela llena de sal, de esa granuda, que realmente está salada. Porque hay sal, que no tiene sabor, ¡Está desabrida! Como el estado de ánimo de muchas personas, ¡Nomás no le echan ganas a vivir, no le ponen sal a la vida! Y pensar que yo, Lupe Serrato, a mis 80 años, todavía sigo dando lata, por dondequiera que ando. Desde que Dios amanece, en el molino, trayendo el nixtamal, echando una gorda gruesa y mi café negro, que no me falte. Luego a echarle de comer a las gallinas, a los patos y a los guajolotes, barrer el gallinero, poner a calentar agua para hacer el caldo de pollo, y todavía me doy tiempo para platicar con Chelita, la señora que pasa todos los días por la calle, visitando a los enfermos.
Por eso me sorprendo de lo que dice la gente, que no tiene tiempo para nada, que no les rinde el día, que se pasa volando, ¡Cómo no, si desde que amanece están pegados a la tele con sus mentadas novelas, o los muchachitos y muchachitas con esos aparatos pegados en las orejas, hable y hable con otros a quienes acaban de ver o en las máquinas esas, computadoras modernas, esas, cajas que hablan y se ven cosas! ¡No hay tiempo que rinda, para ellos!
En mis tiempos, no había perdedera de tiempo, ni siquiera sentarse en la calle, por las tardes era perder el tiempo, porque nos juntábamos las familias a platicar de todo, a saludarnos y a ayudarnos, escuchar lo que a otros les preocupaba, era interesarse en ellos, nos reíamos, a veces ¡Hasta llorábamos de las cosas tristes que pasaban!
Tal vez no había mucha escuela, ni sabíamos las letras, pero teníamos conciencia, respeto, vergüenza, ¡Qué tiempos aquellos, se nos fueron y quién sabe si volverán algún día!
En la cocina, todo era tan tranquilo, no había nervios, aunque en la cocina, había un extraño lugar donde se escondía la tristeza, y allí se quedaba días, semanas y meses, escondida, oculta, y como testigos estaban los jitomates y los chiles secos, el cilantro y las cebollas y una que otra ramita de perejil. La tristeza se escondía en el fogón, que ardía, a veces calladito, a veces bufando, como desesperado, como si quisiera que los frijoles de la olla ya dieran el último hervor, para poder apagarse, descansar de tanta llamarada, de ese fuego que quema al mismo fuego, la tristeza es eso, un fuego apagado, brasas que ya no arden, hielo negro.
Por eso cada vez que veas un fuego que se apaga, es como si la tristeza llegara a ese lugar, claro que si ves el fuego que quema un bosque o una casa, No lo dejarás que lo consuma todo, ¡No, claro que no! Estamos hablando del fuego del amor, el amor es como una fogata, que arde y lo ilumina todo, pero para que arda, necesita de los trozos de madera, de leña de todos, si se le empiezan a retirar, se va apagando poco a poco, se enfría. Así se siente el amor en estos tiempos, tan frío… como si no trajera reboso, ni chal, como si no pudiera cubrirte en un abrazo y si lo hace, lo sientes tan frío, fingido, comprado…
El corazón es como un fogón de cocina, siempre debe de estar ardiendo, encendido, cocinando cariño, amistad, gozo, y cada vez que entremos a la cocina recordemos que si el fogón está apagado, ahí está, en el extraño lugar, bien oculta la tristeza… esa que debemos quemar día con día con el fuego de la amistad y el amor…
MIS POEMAS INÉDITOS
"MÉXICO, CASA DE TODOS"
Todo país es nido
Para acurrucarse y dormir
Pero para morir tranquilo
Solo México me hace feliz.
Me abrió sus puertas, sus alas
Me regaló su aire, su casa
Yo me sentí libre, seguro
Fui ave que vuela al refugio.
Conocí amigos sinceros
Tengo tan bellos recuerdos
Su gente que vale oro
Esta tierra es un tesoro.
Me cobijó con gusto y esmero
Como a un niño prisionero
Lo hizo sentir libre, de nuevo
Nací, les soy sincero.
Extraño mi país, verdad completa
México me hace sentir
Que lo que dejé allá
Aquí, me lo da de vuelta.
Todo país es nido
Para acurrucarse y dormir
Pero para morir tranquilo
México me hace feliz.
"OJOS TRISTES"
De: Francisco Murillo Méndez.
Son mares atrapados
En burbujas de gelatina
Que se mueven, que provocan
Cuando miran, alucinan.
Sus colores son misterios
Y revelan afectuosos
La alegría, los pesares
Los momentos jubilosos.
Pero unos ojos tristes
No se pueden olvidar
Ni se dejan, ni se pierden
Como las olas del mar.
Ojos negros, también verdes
Ojos claros, azul celeste
Los cafés son demasiado
Para aquél que es invidente.
Son mares atrapados
En burbujas de gelatina
Que se mueven, que provocan
Cuando miran, alucinan.
POESÍA: " LUNA MAREADA"
Por rondar vuelta tras vuelta
Con la mirada perdida
Preocupada y entumida
Por una pena certera
La luna cayó mareada,
Borracha, la luna llena.
Con el queso mal fundido
El conejo de la luna
Se preparó un desayuno
Muy sabroso, por fortuna
No invitó a ningún planeta
Su egoísmo, fue su tumba.
Luna sola, sola la luna
Mareada, redonda
Callada, iracunda
Llorona, casi muda
Opuesta al sol que la alumbra
Mordida, como una uña.
Por rondar vuelta tras vuelta
Con la mirada perdida
Preocupada y entumida
Por una pena certera
La luna cayó mareada,
Borracha, la luna llena.
ACRÓSTICO.
Escrito por: Francisco Murillo Méndez
Con mucho cariño para la Señora Coral Bravo y su familia.
J amás me he marchado
A través del recuerdo
E stoy contigo siempre
L a vida me diste ¡Gracias mamá!
C on mucho cariño y amor
O rganizaste tu vida para
R egalarme todo de ti
A legrías, esfuerzos y
L o mejor, tu sangre.
C uando crecía
U na vez soñé con
R ecorrer el mundo
I ncluso la luna
E n la compañía de mi familia
L o logré, conocí el amor.
B asta con ver una
R adiante foto familiar para
A sombrarse y comprobar que
V ale la pena ser tu hija mamá
O rgullosa me siento de tí,
de mi querido papá y mis lindos hermanos.
Escrita por:
Francisco Murillo Méndez
Por eso me sorprendo de lo que dice la gente, que no tiene tiempo para nada, que no les rinde el día, que se pasa volando, ¡Cómo no, si desde que amanece están pegados a la tele con sus mentadas novelas, o los muchachitos y muchachitas con esos aparatos pegados en las orejas, hable y hable con otros a quienes acaban de ver o en las máquinas esas, computadoras modernas, esas, cajas que hablan y se ven cosas! ¡No hay tiempo que rinda, para ellos!
En mis tiempos, no había perdedera de tiempo, ni siquiera sentarse en la calle, por las tardes era perder el tiempo, porque nos juntábamos las familias a platicar de todo, a saludarnos y a ayudarnos, escuchar lo que a otros les preocupaba, era interesarse en ellos, nos reíamos, a veces ¡Hasta llorábamos de las cosas tristes que pasaban!
Tal vez no había mucha escuela, ni sabíamos las letras, pero teníamos conciencia, respeto, vergüenza, ¡Qué tiempos aquellos, se nos fueron y quién sabe si volverán algún día!
En la cocina, todo era tan tranquilo, no había nervios, aunque en la cocina, había un extraño lugar donde se escondía la tristeza, y allí se quedaba días, semanas y meses, escondida, oculta, y como testigos estaban los jitomates y los chiles secos, el cilantro y las cebollas y una que otra ramita de perejil. La tristeza se escondía en el fogón, que ardía, a veces calladito, a veces bufando, como desesperado, como si quisiera que los frijoles de la olla ya dieran el último hervor, para poder apagarse, descansar de tanta llamarada, de ese fuego que quema al mismo fuego, la tristeza es eso, un fuego apagado, brasas que ya no arden, hielo negro.
Por eso cada vez que veas un fuego que se apaga, es como si la tristeza llegara a ese lugar, claro que si ves el fuego que quema un bosque o una casa, No lo dejarás que lo consuma todo, ¡No, claro que no! Estamos hablando del fuego del amor, el amor es como una fogata, que arde y lo ilumina todo, pero para que arda, necesita de los trozos de madera, de leña de todos, si se le empiezan a retirar, se va apagando poco a poco, se enfría. Así se siente el amor en estos tiempos, tan frío… como si no trajera reboso, ni chal, como si no pudiera cubrirte en un abrazo y si lo hace, lo sientes tan frío, fingido, comprado…
El corazón es como un fogón de cocina, siempre debe de estar ardiendo, encendido, cocinando cariño, amistad, gozo, y cada vez que entremos a la cocina recordemos que si el fogón está apagado, ahí está, en el extraño lugar, bien oculta la tristeza… esa que debemos quemar día con día con el fuego de la amistad y el amor…
MIS POEMAS INÉDITOS
"MÉXICO, CASA DE TODOS"
Todo país es nido
Para acurrucarse y dormir
Pero para morir tranquilo
Solo México me hace feliz.
Me abrió sus puertas, sus alas
Me regaló su aire, su casa
Yo me sentí libre, seguro
Fui ave que vuela al refugio.
Conocí amigos sinceros
Tengo tan bellos recuerdos
Su gente que vale oro
Esta tierra es un tesoro.
Me cobijó con gusto y esmero
Como a un niño prisionero
Lo hizo sentir libre, de nuevo
Nací, les soy sincero.
Extraño mi país, verdad completa
México me hace sentir
Que lo que dejé allá
Aquí, me lo da de vuelta.
Todo país es nido
Para acurrucarse y dormir
Pero para morir tranquilo
México me hace feliz.
"OJOS TRISTES"
De: Francisco Murillo Méndez.
Son mares atrapados
En burbujas de gelatina
Que se mueven, que provocan
Cuando miran, alucinan.
Sus colores son misterios
Y revelan afectuosos
La alegría, los pesares
Los momentos jubilosos.
Pero unos ojos tristes
No se pueden olvidar
Ni se dejan, ni se pierden
Como las olas del mar.
Ojos negros, también verdes
Ojos claros, azul celeste
Los cafés son demasiado
Para aquél que es invidente.
Son mares atrapados
En burbujas de gelatina
Que se mueven, que provocan
Cuando miran, alucinan.
POESÍA: " LUNA MAREADA"
Por rondar vuelta tras vuelta
Con la mirada perdida
Preocupada y entumida
Por una pena certera
La luna cayó mareada,
Borracha, la luna llena.
Con el queso mal fundido
El conejo de la luna
Se preparó un desayuno
Muy sabroso, por fortuna
No invitó a ningún planeta
Su egoísmo, fue su tumba.
Luna sola, sola la luna
Mareada, redonda
Callada, iracunda
Llorona, casi muda
Opuesta al sol que la alumbra
Mordida, como una uña.
Por rondar vuelta tras vuelta
Con la mirada perdida
Preocupada y entumida
Por una pena certera
La luna cayó mareada,
Borracha, la luna llena.
ACRÓSTICO.
Escrito por: Francisco Murillo Méndez
Con mucho cariño para la Señora Coral Bravo y su familia.
J amás me he marchado
A través del recuerdo
E stoy contigo siempre
L a vida me diste ¡Gracias mamá!
C on mucho cariño y amor
O rganizaste tu vida para
R egalarme todo de ti
A legrías, esfuerzos y
L o mejor, tu sangre.
C uando crecía
U na vez soñé con
R ecorrer el mundo
I ncluso la luna
E n la compañía de mi familia
L o logré, conocí el amor.
B asta con ver una
R adiante foto familiar para
A sombrarse y comprobar que
V ale la pena ser tu hija mamá
O rgullosa me siento de tí,
de mi querido papá y mis lindos hermanos.
Escrita por:
Francisco Murillo Méndez
lunes, 12 de diciembre de 2011
EL EXTRAÑO LUGAR DONDE SE OCULTA LA TRISTEZA.
Todos dirían que la tristeza es una cazuela llena de sal, de esa granuda, que realmente está salada. Porque hay sal, que no tiene sabor, ¡Está desabrida! Como el estado de ánimo de muchas personas, ¡Nomás no le echan ganas a vivir, no le ponen sal a la vida! Y pensar que yo, Lupe Serrato, a mis 80 años, todavía sigo dando lata, por dondequiera que ando. Desde que Dios amanece, en el molino, trayendo el nixtamal, echando una gorda gruesa y mi café negro, que no me falte. Luego a echarle de comer a las gallinas, a los patos y a los guajolotes, barrer el gallinero, poner a calentar agua para hacer el caldo de pollo, y todavía me doy tiempo para platicar con Chelita, la señora que pasa todos los días por la calle, visitando a los enfermos.
Por eso me sorprendo de lo que dice la gente, que no tiene tiempo para nada, que no les rinde el día, que se pasa volando, ¡Cómo no, si desde que amanece están pegados a la tele con sus mentadas novelas, o los muchachitos y muchachitas con esos aparatos pegados en las orejas, hable y hable con otros a quienes acaban de ver o en las máquinas esas, computadoras modernas, esas, cajas que hablan y se ven cosas! ¡No hay tiempo que rinda, para ellos!
En mis tiempos, no había perdedera de tiempo, ni siquiera sentarse en la calle, por las tardes era perder el tiempo, porque nos juntábamos las familias a platicar de todo, a saludarnos y a ayudarnos, escuchar lo que a otros les preocupaba, era interesarse en ellos, nos reíamos, a veces ¡Hasta llorábamos de las cosas tristes que pasaban!
Tal vez no había mucha escuela, ni sabíamos las letras, pero teníamos conciencia, respeto, vergüenza, ¡Qué tiempos aquellos, se nos fueron y quién sabe si volverán algún día!
En la cocina, todo era tan tranquilo, no había nervios, aunque en la cocina, había un extraño lugar donde se escondía la tristeza, y allí se quedaba días, semanas y meses, escondida, oculta, y como testigos estaban los jitomates y los chiles secos, el cilantro y las cebollas y una que otra ramita de perejil. La tristeza se escondía en el fogón, que ardía, a veces calladito, a veces bufando, como desesperado, como si quisiera que los frijoles de la olla ya dieran el último hervor, para poder apagarse, descansar de tanta llamarada, de ese fuego que quema al mismo fuego, la tristeza es eso, un fuego apagado, brasas que ya no arden, hielo negro.
Por eso cada vez que veas un fuego que se apaga, es como si la tristeza llegara a ese lugar, claro que si ves el fuego que quema un bosque o una casa, No lo dejarás que lo consuma todo, ¡No, claro que no! Estamos hablando del fuego del amor, el amor es como una fogata, que arde y lo ilumina todo, pero para que arda, necesita de los trozos de madera, de leña de todos, si se le empiezan a retirar, se va apagando poco a poco, se enfría. Así se siente el amor en estos tiempos, tan frío… como si no trajera reboso, ni chal, como si no pudiera cubrirte en un abrazo y si lo hace, lo sientes tan frío, fingido, comprado…
El corazón es como un fogón de cocina, siempre debe de estar ardiendo, encendido, cocinando cariño, amistad, gozo, y cada vez que entremos a la cocina recordemos que si el fogón está apagado, ahí está, en el extraño lugar, bien oculta la tristeza… esa que debemos quemar día con día con el fuego de la amistad y el amor…
Relato escrito por: FRANCISCO MURILLO MÉNDEZ.
MIS POEMAS INÉDITOS
De: Francisco Murillo Méndez.
"MÉXICO, CASA DE TODOS"
Todo país es nido
Para acurrucarse y dormir
Pero para morir tranquilo
Solo México me hace feliz.
Me abrió sus puertas, sus alas
Me regaló su aire, su casa
Yo me sentí libre, seguro
Fui ave que vuela al refugio.
Conocí amigos sinceros
Tengo tan bellos recuerdos
Su gente que vale oro
Esta tierra es un tesoro.
Me cobijó con gusto y esmero
Como a un niño prisionero
Lo hizo sentir libre, de nuevo
Nací, les soy sincero.
Extraño mi país, verdad completa
México me hace sentir
Que lo que dejé allá
Aquí, me lo da de vuelta.
Todo país es nido
Para acurrucarse y dormir
Pero para morir tranquilo
México me hace feliz.
"OJOS TRISTES"
De: Francisco Murillo Méndez.
Son mares atrapados
En burbujas de gelatina
Que se mueven, que provocan
Cuando miran, alucinan.
Sus colores son misterios
Y revelan afectuosos
La alegría, los pesares
Los momentos jubilosos.
Pero unos ojos tristes
No se pueden olvidar
Ni se dejan, ni se pierden
Como las olas del mar.
Ojos negros, también verdes
Ojos claros, azul celeste
Los cafés son demasiado
Para aquél que es invidente.
Son mares atrapados
En burbujas de gelatina
Que se mueven, que provocan
Cuando miran, alucinan.
POESÍA: " LUNA MAREADA"
De: Francisco Murillo Méndez.
Por rondar vuelta tras vuelta
Con la mirada perdida
Preocupada y entumida
Por una pena certera
La luna cayó mareada,
Borracha, la luna llena.
Con el queso mal fundido
El conejo de la luna
Se preparó un desayuno
Muy sabroso, por fortuna
No invitó a ningún planeta
Su egoísmo, fue su tumba.
Luna sola, sola la luna
Mareada, redonda
Callada, iracunda
Llorona, casi muda
Opuesta al sol que la alumbra
Mordida, como una uña.
Por rondar vuelta tras vuelta
Con la mirada perdida
Preocupada y entumida
Por una pena certera
La luna cayó mareada,
Borracha, la luna llena.
Francisco Murillo Méndez
ACRÓSTICO.
Escrito por: Francisco Murillo Méndez
Con mucho cariño para la Señora Coral Bravo y su familia.
J amás me he marchado
A través del recuerdo
E stoy contigo siempre
L a vida me diste ¡Gracias mamá!
C on mucho cariño y amor
O rganizaste tu vida para
R egalarme todo de ti
A legrías, esfuerzos y
L o mejor, tu sangre.
C uando crecía
U na vez soñé con
R ecorrer el mundo
I ncluso la luna
E n la compañía de mi familia
L o logré, conocí el amor.
B asta con ver una
R adiante foto familiar para
A sombrarse y comprobar que
V ale la pena ser tu hija mamá
O rgullosa me siento de tí,
de mi querido papá y mis lindos hermanos.
Por eso me sorprendo de lo que dice la gente, que no tiene tiempo para nada, que no les rinde el día, que se pasa volando, ¡Cómo no, si desde que amanece están pegados a la tele con sus mentadas novelas, o los muchachitos y muchachitas con esos aparatos pegados en las orejas, hable y hable con otros a quienes acaban de ver o en las máquinas esas, computadoras modernas, esas, cajas que hablan y se ven cosas! ¡No hay tiempo que rinda, para ellos!
En mis tiempos, no había perdedera de tiempo, ni siquiera sentarse en la calle, por las tardes era perder el tiempo, porque nos juntábamos las familias a platicar de todo, a saludarnos y a ayudarnos, escuchar lo que a otros les preocupaba, era interesarse en ellos, nos reíamos, a veces ¡Hasta llorábamos de las cosas tristes que pasaban!
Tal vez no había mucha escuela, ni sabíamos las letras, pero teníamos conciencia, respeto, vergüenza, ¡Qué tiempos aquellos, se nos fueron y quién sabe si volverán algún día!
En la cocina, todo era tan tranquilo, no había nervios, aunque en la cocina, había un extraño lugar donde se escondía la tristeza, y allí se quedaba días, semanas y meses, escondida, oculta, y como testigos estaban los jitomates y los chiles secos, el cilantro y las cebollas y una que otra ramita de perejil. La tristeza se escondía en el fogón, que ardía, a veces calladito, a veces bufando, como desesperado, como si quisiera que los frijoles de la olla ya dieran el último hervor, para poder apagarse, descansar de tanta llamarada, de ese fuego que quema al mismo fuego, la tristeza es eso, un fuego apagado, brasas que ya no arden, hielo negro.
Por eso cada vez que veas un fuego que se apaga, es como si la tristeza llegara a ese lugar, claro que si ves el fuego que quema un bosque o una casa, No lo dejarás que lo consuma todo, ¡No, claro que no! Estamos hablando del fuego del amor, el amor es como una fogata, que arde y lo ilumina todo, pero para que arda, necesita de los trozos de madera, de leña de todos, si se le empiezan a retirar, se va apagando poco a poco, se enfría. Así se siente el amor en estos tiempos, tan frío… como si no trajera reboso, ni chal, como si no pudiera cubrirte en un abrazo y si lo hace, lo sientes tan frío, fingido, comprado…
El corazón es como un fogón de cocina, siempre debe de estar ardiendo, encendido, cocinando cariño, amistad, gozo, y cada vez que entremos a la cocina recordemos que si el fogón está apagado, ahí está, en el extraño lugar, bien oculta la tristeza… esa que debemos quemar día con día con el fuego de la amistad y el amor…
Relato escrito por: FRANCISCO MURILLO MÉNDEZ.
MIS POEMAS INÉDITOS
De: Francisco Murillo Méndez.
"MÉXICO, CASA DE TODOS"
Todo país es nido
Para acurrucarse y dormir
Pero para morir tranquilo
Solo México me hace feliz.
Me abrió sus puertas, sus alas
Me regaló su aire, su casa
Yo me sentí libre, seguro
Fui ave que vuela al refugio.
Conocí amigos sinceros
Tengo tan bellos recuerdos
Su gente que vale oro
Esta tierra es un tesoro.
Me cobijó con gusto y esmero
Como a un niño prisionero
Lo hizo sentir libre, de nuevo
Nací, les soy sincero.
Extraño mi país, verdad completa
México me hace sentir
Que lo que dejé allá
Aquí, me lo da de vuelta.
Todo país es nido
Para acurrucarse y dormir
Pero para morir tranquilo
México me hace feliz.
"OJOS TRISTES"
De: Francisco Murillo Méndez.
Son mares atrapados
En burbujas de gelatina
Que se mueven, que provocan
Cuando miran, alucinan.
Sus colores son misterios
Y revelan afectuosos
La alegría, los pesares
Los momentos jubilosos.
Pero unos ojos tristes
No se pueden olvidar
Ni se dejan, ni se pierden
Como las olas del mar.
Ojos negros, también verdes
Ojos claros, azul celeste
Los cafés son demasiado
Para aquél que es invidente.
Son mares atrapados
En burbujas de gelatina
Que se mueven, que provocan
Cuando miran, alucinan.
POESÍA: " LUNA MAREADA"
De: Francisco Murillo Méndez.
Por rondar vuelta tras vuelta
Con la mirada perdida
Preocupada y entumida
Por una pena certera
La luna cayó mareada,
Borracha, la luna llena.
Con el queso mal fundido
El conejo de la luna
Se preparó un desayuno
Muy sabroso, por fortuna
No invitó a ningún planeta
Su egoísmo, fue su tumba.
Luna sola, sola la luna
Mareada, redonda
Callada, iracunda
Llorona, casi muda
Opuesta al sol que la alumbra
Mordida, como una uña.
Por rondar vuelta tras vuelta
Con la mirada perdida
Preocupada y entumida
Por una pena certera
La luna cayó mareada,
Borracha, la luna llena.
Francisco Murillo Méndez
ACRÓSTICO.
Escrito por: Francisco Murillo Méndez
Con mucho cariño para la Señora Coral Bravo y su familia.
J amás me he marchado
A través del recuerdo
E stoy contigo siempre
L a vida me diste ¡Gracias mamá!
C on mucho cariño y amor
O rganizaste tu vida para
R egalarme todo de ti
A legrías, esfuerzos y
L o mejor, tu sangre.
C uando crecía
U na vez soñé con
R ecorrer el mundo
I ncluso la luna
E n la compañía de mi familia
L o logré, conocí el amor.
B asta con ver una
R adiante foto familiar para
A sombrarse y comprobar que
V ale la pena ser tu hija mamá
O rgullosa me siento de tí,
de mi querido papá y mis lindos hermanos.
viernes, 2 de diciembre de 2011
LOS RELATOS DE: FRANCISCO MURILLO MÉNDEZ UNA NIÑA LLAMADA POBRE
Casi en lo último del “mogote”, así le llaman a la parte más alta de un cerrito de una comunidad de Yurécuaro Michoacán, se encuentra la pequeña y humilde casa de Felipe, padre de dos hijos, pero ahora, hay alegría en su hogar por la llegada de su primera hija, una hermosa niña a la que Celina su esposa desea ponerle por nombre “Pobre”.
La razón del nombre “Pobre”, es para recordar una promesa que ambos padres le han hecho a sus hijos: Ellos prometieron luchar contra la pobreza en su hogar, cueste lo que cueste, y no importa los esfuerzos que se tengan que hacer, ellos tendrán que demostrarse día a día que son capaces con la ayuda de Dios de dejar de ser “pobres” en todos los sentidos.
Con el paso de los meses, Felipe, Celina y sus hijos demuestran lo que son capaces de hacer. Felipe trabaja de albañil, pero en sus ratos libres, utiliza parte de su tiempo en cultivar por ejemplo un pequeño huerto familiar, un pedacito de terreno, donde sembró cilantro, cebollas, jitomates, rábanos, zanahorias y otras verduras, además cuida y abona con desechos orgánicos los árboles de limones, naranjas y guayabas, que durante años ha cuidado.
Celina es muy trabajadora en casa. Aunque son humildes, se preocupa por mantener su casa libre de moscas, mosquitos y cucarachas, pues sabe que mantenerlos alejados significa ahorro en medicinas, al igual que luchan por no dejar entrar ratones a la vivienda. Para ayudarse mantienen mosquiteros y mallas en las ventanas, que además de proteger, ayudan a mantener bien ventilados los espacios.
Como madre de familia mantiene los jarrones y ollas de agua para beber, bien tapados, además cuando viaja en el camioncito a la Plaza de Yurécuaro, ella se va de paso hasta el mercado de las cuatro esquinas, donde compra comida fresca. Regularmente se une con algunos familiares para en vez de comprar pequeñas porciones de frijol, azúcar, trigo, maíz y aceite, lo hacen en grandes cantidades, esto es, lo compran por costales, cajas y así aprovechan el ahorro que esto conlleva, después se reparten en partes iguales. Claro que para que esto funcione, tiene que haber comunicación y buena disposición en la familia, unidad para que todo resulte satisfactorio.
Celina no se olvida de la compra de jabón y cloro, sabe que mantener un hogar limpio, previene muchas enfermedades y las evita. Así mismo, Felipe también ha construido un pequeño corral, en un lugar retirado de casa, donde cría gallinas, pollos y unos chivos, de ahí pueden obtener huevos y carne.
Como lo que ganan en sus trabajos es poco, se ayudan no adquiriendo deudas innecesarias, procuran no comprar artículos que no necesitan o no son de primera necesidad, pero de vez en cuando se compran algo que se podría considerar “un pequeño premio a sus esfuerzos”.
Ellos no tienen un “Cochinito” u alcancía, no, más bien tiene algunos sobres, con letras en cada uno de ellos, por ejemplo, en uno dice: “Para pago de Luz eléctrica”, en otro: “gas”, y así, hasta tiene uno que dice: “paseo o vacaciones”, hasta para eso les alcanza, dicen ellos.
Y todavía por las noches, se dedican una hora para sentarse con sus dos hijos y con “Pobre” para conversar como familia y ver cómo pueden enfrentar los problemas de la vida. Saben que la unidad familiar es muy importante, pues si están unidos, estará, protegidos.
Se llega el día miércoles y saben que es día de “tianguis”, así que Celina se va y busca ropa de segunda mano, donde sabe que está en muy buen estado y a precios muy accesibles, igualmente aprovecha a comprar fruta de la temporada.
Ser pobres, no significa carecer solamente de lo material, de ropa, comida, techo, no, también hay millones de pobres en sentido espiritual, en valores, emocionalmente y es otra de la pobreza que se tiene que combatir, día con día, por medio de la educación y la enseñanza de consejos universales, como los que contiene “la Biblia”. La familia de Felipe y Celina es lo que hace, aprender, recordar, mantener y poner en práctica estos consejos, recordemos, ellos son muy pobres, pero no tanto como para dejar de sonreír y ser felices. Hay lugares donde la pobreza no puede entrar por más que se esfuerce, que es la zona de los motivos para ser felices. Felipe por ejemplo sabe que los vicios empobrecen al rico y al pobre lo hacen aún todavía más pobre, por ellos se mantiene alejado del alcohol, el cigarro y las drogas.
Y todavía más, ellos son sociables y son conocidos en su comunidad por sus esfuerzos, ellos no son egoístas, sino que comparten todo lo que han aprendido con sus vecinos, amigos y familiares. También saben que ahora hay escuelas para padres, donde pueden llegar a ser responsables y en sí, más felices.
Celina recuerda un detalle muy importante, ella dice:
.- Cuando llegamos hace dos meses al registro Civil, la secretaria se sorprendió del nombre que queríamos para nuestra hija y nos preguntó la razón. Cuando se lo explicamos, ella lo entendió muy bien, pero mi esposo agregó que de última hora habíamos decidido ponerle un nombre diferente a la niña, ahora no se llamaría “Pobre”, sino que se llamaría “ Paz”, porque ese nombre, nos recordaría ahora otra promesa que haríamos: Nos esforzaríamos por buscar la amistad de Dios y mantener la paz con él, con nosotros mismos y las personas que nos rodean, la vida se compone de metas y la siguiente estaba planteada, desde entonces Paz, ha crecido y se ha convertido en una hermosa jovencita, que día a día nos recuerda, que la única pobreza que existe es la de no tener ni sentir amor,¡ Esa sí es una verdadera razón para ser pobre!
La razón del nombre “Pobre”, es para recordar una promesa que ambos padres le han hecho a sus hijos: Ellos prometieron luchar contra la pobreza en su hogar, cueste lo que cueste, y no importa los esfuerzos que se tengan que hacer, ellos tendrán que demostrarse día a día que son capaces con la ayuda de Dios de dejar de ser “pobres” en todos los sentidos.
Con el paso de los meses, Felipe, Celina y sus hijos demuestran lo que son capaces de hacer. Felipe trabaja de albañil, pero en sus ratos libres, utiliza parte de su tiempo en cultivar por ejemplo un pequeño huerto familiar, un pedacito de terreno, donde sembró cilantro, cebollas, jitomates, rábanos, zanahorias y otras verduras, además cuida y abona con desechos orgánicos los árboles de limones, naranjas y guayabas, que durante años ha cuidado.
Celina es muy trabajadora en casa. Aunque son humildes, se preocupa por mantener su casa libre de moscas, mosquitos y cucarachas, pues sabe que mantenerlos alejados significa ahorro en medicinas, al igual que luchan por no dejar entrar ratones a la vivienda. Para ayudarse mantienen mosquiteros y mallas en las ventanas, que además de proteger, ayudan a mantener bien ventilados los espacios.
Como madre de familia mantiene los jarrones y ollas de agua para beber, bien tapados, además cuando viaja en el camioncito a la Plaza de Yurécuaro, ella se va de paso hasta el mercado de las cuatro esquinas, donde compra comida fresca. Regularmente se une con algunos familiares para en vez de comprar pequeñas porciones de frijol, azúcar, trigo, maíz y aceite, lo hacen en grandes cantidades, esto es, lo compran por costales, cajas y así aprovechan el ahorro que esto conlleva, después se reparten en partes iguales. Claro que para que esto funcione, tiene que haber comunicación y buena disposición en la familia, unidad para que todo resulte satisfactorio.
Celina no se olvida de la compra de jabón y cloro, sabe que mantener un hogar limpio, previene muchas enfermedades y las evita. Así mismo, Felipe también ha construido un pequeño corral, en un lugar retirado de casa, donde cría gallinas, pollos y unos chivos, de ahí pueden obtener huevos y carne.
Como lo que ganan en sus trabajos es poco, se ayudan no adquiriendo deudas innecesarias, procuran no comprar artículos que no necesitan o no son de primera necesidad, pero de vez en cuando se compran algo que se podría considerar “un pequeño premio a sus esfuerzos”.
Ellos no tienen un “Cochinito” u alcancía, no, más bien tiene algunos sobres, con letras en cada uno de ellos, por ejemplo, en uno dice: “Para pago de Luz eléctrica”, en otro: “gas”, y así, hasta tiene uno que dice: “paseo o vacaciones”, hasta para eso les alcanza, dicen ellos.
Y todavía por las noches, se dedican una hora para sentarse con sus dos hijos y con “Pobre” para conversar como familia y ver cómo pueden enfrentar los problemas de la vida. Saben que la unidad familiar es muy importante, pues si están unidos, estará, protegidos.
Se llega el día miércoles y saben que es día de “tianguis”, así que Celina se va y busca ropa de segunda mano, donde sabe que está en muy buen estado y a precios muy accesibles, igualmente aprovecha a comprar fruta de la temporada.
Ser pobres, no significa carecer solamente de lo material, de ropa, comida, techo, no, también hay millones de pobres en sentido espiritual, en valores, emocionalmente y es otra de la pobreza que se tiene que combatir, día con día, por medio de la educación y la enseñanza de consejos universales, como los que contiene “la Biblia”. La familia de Felipe y Celina es lo que hace, aprender, recordar, mantener y poner en práctica estos consejos, recordemos, ellos son muy pobres, pero no tanto como para dejar de sonreír y ser felices. Hay lugares donde la pobreza no puede entrar por más que se esfuerce, que es la zona de los motivos para ser felices. Felipe por ejemplo sabe que los vicios empobrecen al rico y al pobre lo hacen aún todavía más pobre, por ellos se mantiene alejado del alcohol, el cigarro y las drogas.
Y todavía más, ellos son sociables y son conocidos en su comunidad por sus esfuerzos, ellos no son egoístas, sino que comparten todo lo que han aprendido con sus vecinos, amigos y familiares. También saben que ahora hay escuelas para padres, donde pueden llegar a ser responsables y en sí, más felices.
Celina recuerda un detalle muy importante, ella dice:
.- Cuando llegamos hace dos meses al registro Civil, la secretaria se sorprendió del nombre que queríamos para nuestra hija y nos preguntó la razón. Cuando se lo explicamos, ella lo entendió muy bien, pero mi esposo agregó que de última hora habíamos decidido ponerle un nombre diferente a la niña, ahora no se llamaría “Pobre”, sino que se llamaría “ Paz”, porque ese nombre, nos recordaría ahora otra promesa que haríamos: Nos esforzaríamos por buscar la amistad de Dios y mantener la paz con él, con nosotros mismos y las personas que nos rodean, la vida se compone de metas y la siguiente estaba planteada, desde entonces Paz, ha crecido y se ha convertido en una hermosa jovencita, que día a día nos recuerda, que la única pobreza que existe es la de no tener ni sentir amor,¡ Esa sí es una verdadera razón para ser pobre!
domingo, 23 de octubre de 2011
YURÉCUARO DEVUELVE LO QUE LE DAN: CARIÑO
Esta semana, Yurécuaro le demuestra su amor y cariño a tres jóvenes que se ausentan temporalmente de nosotros, ellos dieron de sí lo mejor, y ahora su Pueblo les devuelve lo que una vez le dieron, su reconocimiento y cariño.
Gracias a toda la Población, por las muestras de afecto a sus familias, dejando claro que en Yurécuaro sabemos consolar y animar a quienes lo necesitan.
CUANDO VOLVAMOS A ESTAR JUNTOS...
Escrito por: Francisco Murillo Méndez
Dedicada en memoria de: Silvia Bravo Alcalá.
Travesurilla tras travesurilla, que al cabo saben que así es tu forma de ser, hiperactiva, pero a la vez noble, así eras Silvita o Chivis y así seguirás siendo y aunque fingieras enojarte, todos sabían que en el fondo de tu corazón, no había tal enojo, sino que llamar la atención era tu meta.
Aunque aparentabas una despreocupación, eran muchas tus inquietudes: Ganas de aprender, de vivir, de convivir, disfrutabas de todo y de todos, la vida te dio la oportunidad de dar y recibir, por eso la amistad se devuelve y se vuelve un solo corazón.
Cobijada por una gran familia, que siempre te rodeó de cariño, al igual que tías, tíos, primos, primas eras feliz. Muchas veces se sentaron juntos en la misma mesa y compartieron alegrías y penas, y esa historia se tiene que volver a repetir muy pronto, cuando regreses y estés de nuevo a su lado.
Por el momento, la espera parecerá eterna, pero ya cuando el reloj esté en pleno movimiento, la espera se recortará y en un abrir y cerrar de ojos, estarás aquí de nuevo, pensativa, sorprendida, viva.
Causando gran conmoción en esa casa donde se escucharon risas y ahora llanto, dolor. Pero eso, será solo recuerdos del pasado y una mesa con un mantel de bordados hermosos estará puesta para recibirte y festejar que gracias a Dios están juntos de nuevo, radiantes, contentos, como la familia que día a día se reunían para verse a los ojos con gran ilusión...
CUANDO EL SOL SE OCULTA...
En memoria de: Soledad Barajas.
No todos los días es primavera. A veces los inviernos nos sorprenden de repente, los momentos tristes nos invaden. Pero aún en el otoño de los grises sentimientos, el Sol vuelve a salir tarde o temprano...
Soledad has partido a un viaje que sí tiene retorno, ahora duermes, te ocultas de nuestra vista y esperas...esperas escuchar la dulce voz que te despierte. Hiciste del Hacha tu hogar, y de tus ilusiones la esperanza. Tantos sueños llevabas en tu bolso, dispuesta a hacerlos realidad, como el convivir con los niños, pues un dulce carácter y paciencia te invadía
hasta querías ser maestra y dar de ti a los niños traviesos y enseñarles tantas cosas. Y hasta a los niños especiales querías ayudar, pues sabes por experiencia cuánto necesitan de ti, de mí, de todos.
Muchas personas no te conocían, no disfrutaron de tu bondad, pero sabes, dejas un legado con tan solo ver tus fotos, pues ahí lo reflejas todo, tu alegría, tu gusto por el baile y el folclor, el amor a tu familia, a tus padres. Sol, todavía hay tantas cosas que darás a los demás cuando regreses y esperaremos ansiosos tu llegada, mientras duerme, esperando el momento cuando el sol salga radiante, y ya no haya más penas, ni dolor, ni sufrimiento, solo gozo y felicidad....
Jesús Vázquez... Con la mente adelantada.
Con mucho respeto en su memoria:
De: Francisco Murillo Méndez.
Apenas ayer te había visto... vestido con una camisa blanca y con un brillo especial en tu rostro. De verdad lo pude percibir, noté una alegría especial que no había visto antes y te saludé, pero no me escuchaste, pues estabas tan ocupado hablando por teléfono, parado en la puerta de tu casa.
No me importó, me fui pensando en ese algo "diferente " que miraba en ti. Siempre tan activo, tan ocupado, tan dinámico, como si no hubiera flojera en ti, aunque cansado, seguías adelante. Pero en los días pasados, me sorprendiste, primero, dejaste una nota en tu face diciendo que ya ibas a cerrar tu pagina y no entrarías más...la excusa, recibías proposiciones indecorosas, lo dijiste en broma, quién iba a decir que de verdad lo cumplirías...Y luego me platicaste de ir a Zamora a una noche bohemia, sonaba sensacional, ya casi estaba convencido de ir, te soy sincero, no conozco a Fernando Delgadillo, nunca lo he escuchado, pero quería ir por compartir el viaje con ustedes y su grupo, es que desde que te uniste al Club Rotaract los traes de actividad en actividad y no paran, claro que también escribes para la revista Vías, junto a Aydé, Rogelio, Fernando y Elda, das clases aquí y allá y sigues con tu proyecto Fractal.
Recuerdo la plática del otro día en el autobús, te conté tantas cosas y me contaste tanto, que el viaje se me hizo súper corto. Me decías que te estabas preparando para un tiempo especial que veías venir, y que espiritual, moral y físicamente estabas consciente de ello, yo estuve de acuerdo contigo, venían cosas fuertes, pero para todos, aún así, decías que seguirías trabajando, haciendo todo sin desánimo, aprovechando toda oportunidad que se te presentara, esas palabras fueron muy motivadoras.
Luego me dijiste: "Me gustaría poder ser quién te apoye para que edites y publiques tu primer libro Francisco, ya sabes que desde LA AUSENCIA QUE NUNCA SE VA me emocioné con tu manera de escribir y así te lo expresé." Lo recuerdo,
sabes, hay tanto que decirte...
Tanto Silvia, Soledad y Jesús fueron ejemplo de jóvenes sanos, tenaces y emprendedores. Nuestro reconocimiento y cariño para ellos. ¡Nunca los olvidaremos!
Gracias a toda la Población, por las muestras de afecto a sus familias, dejando claro que en Yurécuaro sabemos consolar y animar a quienes lo necesitan.
CUANDO VOLVAMOS A ESTAR JUNTOS...
Escrito por: Francisco Murillo Méndez
Dedicada en memoria de: Silvia Bravo Alcalá.
Travesurilla tras travesurilla, que al cabo saben que así es tu forma de ser, hiperactiva, pero a la vez noble, así eras Silvita o Chivis y así seguirás siendo y aunque fingieras enojarte, todos sabían que en el fondo de tu corazón, no había tal enojo, sino que llamar la atención era tu meta.
Aunque aparentabas una despreocupación, eran muchas tus inquietudes: Ganas de aprender, de vivir, de convivir, disfrutabas de todo y de todos, la vida te dio la oportunidad de dar y recibir, por eso la amistad se devuelve y se vuelve un solo corazón.
Cobijada por una gran familia, que siempre te rodeó de cariño, al igual que tías, tíos, primos, primas eras feliz. Muchas veces se sentaron juntos en la misma mesa y compartieron alegrías y penas, y esa historia se tiene que volver a repetir muy pronto, cuando regreses y estés de nuevo a su lado.
Por el momento, la espera parecerá eterna, pero ya cuando el reloj esté en pleno movimiento, la espera se recortará y en un abrir y cerrar de ojos, estarás aquí de nuevo, pensativa, sorprendida, viva.
Causando gran conmoción en esa casa donde se escucharon risas y ahora llanto, dolor. Pero eso, será solo recuerdos del pasado y una mesa con un mantel de bordados hermosos estará puesta para recibirte y festejar que gracias a Dios están juntos de nuevo, radiantes, contentos, como la familia que día a día se reunían para verse a los ojos con gran ilusión...
CUANDO EL SOL SE OCULTA...
En memoria de: Soledad Barajas.
No todos los días es primavera. A veces los inviernos nos sorprenden de repente, los momentos tristes nos invaden. Pero aún en el otoño de los grises sentimientos, el Sol vuelve a salir tarde o temprano...
Soledad has partido a un viaje que sí tiene retorno, ahora duermes, te ocultas de nuestra vista y esperas...esperas escuchar la dulce voz que te despierte. Hiciste del Hacha tu hogar, y de tus ilusiones la esperanza. Tantos sueños llevabas en tu bolso, dispuesta a hacerlos realidad, como el convivir con los niños, pues un dulce carácter y paciencia te invadía
hasta querías ser maestra y dar de ti a los niños traviesos y enseñarles tantas cosas. Y hasta a los niños especiales querías ayudar, pues sabes por experiencia cuánto necesitan de ti, de mí, de todos.
Muchas personas no te conocían, no disfrutaron de tu bondad, pero sabes, dejas un legado con tan solo ver tus fotos, pues ahí lo reflejas todo, tu alegría, tu gusto por el baile y el folclor, el amor a tu familia, a tus padres. Sol, todavía hay tantas cosas que darás a los demás cuando regreses y esperaremos ansiosos tu llegada, mientras duerme, esperando el momento cuando el sol salga radiante, y ya no haya más penas, ni dolor, ni sufrimiento, solo gozo y felicidad....
Jesús Vázquez... Con la mente adelantada.
Con mucho respeto en su memoria:
De: Francisco Murillo Méndez.
Apenas ayer te había visto... vestido con una camisa blanca y con un brillo especial en tu rostro. De verdad lo pude percibir, noté una alegría especial que no había visto antes y te saludé, pero no me escuchaste, pues estabas tan ocupado hablando por teléfono, parado en la puerta de tu casa.
No me importó, me fui pensando en ese algo "diferente " que miraba en ti. Siempre tan activo, tan ocupado, tan dinámico, como si no hubiera flojera en ti, aunque cansado, seguías adelante. Pero en los días pasados, me sorprendiste, primero, dejaste una nota en tu face diciendo que ya ibas a cerrar tu pagina y no entrarías más...la excusa, recibías proposiciones indecorosas, lo dijiste en broma, quién iba a decir que de verdad lo cumplirías...Y luego me platicaste de ir a Zamora a una noche bohemia, sonaba sensacional, ya casi estaba convencido de ir, te soy sincero, no conozco a Fernando Delgadillo, nunca lo he escuchado, pero quería ir por compartir el viaje con ustedes y su grupo, es que desde que te uniste al Club Rotaract los traes de actividad en actividad y no paran, claro que también escribes para la revista Vías, junto a Aydé, Rogelio, Fernando y Elda, das clases aquí y allá y sigues con tu proyecto Fractal.
Recuerdo la plática del otro día en el autobús, te conté tantas cosas y me contaste tanto, que el viaje se me hizo súper corto. Me decías que te estabas preparando para un tiempo especial que veías venir, y que espiritual, moral y físicamente estabas consciente de ello, yo estuve de acuerdo contigo, venían cosas fuertes, pero para todos, aún así, decías que seguirías trabajando, haciendo todo sin desánimo, aprovechando toda oportunidad que se te presentara, esas palabras fueron muy motivadoras.
Luego me dijiste: "Me gustaría poder ser quién te apoye para que edites y publiques tu primer libro Francisco, ya sabes que desde LA AUSENCIA QUE NUNCA SE VA me emocioné con tu manera de escribir y así te lo expresé." Lo recuerdo,
sabes, hay tanto que decirte...
Tanto Silvia, Soledad y Jesús fueron ejemplo de jóvenes sanos, tenaces y emprendedores. Nuestro reconocimiento y cariño para ellos. ¡Nunca los olvidaremos!
martes, 27 de septiembre de 2011
3.- “ANTIGUA ROSABLANCA”
Yurécuaro Mich.
Un periódico local tirado y abierto dejaba entrever, la siguiente nota: En el año 2010 se produjeron manifestaciones contra el Capitalismo en todo el mundo. Las protestas se vieron empañadas por peleas, heridos y daños materiales. Y es que aparentemente ¡Hay tantas causas para protestar! Y muy pocas soluciones por encontrar.
Pero en la Comunidad de “El Refugio”, vive doña Pachita Adelaida, anciana de 89 años, quien junto a su hija Belén ha educado a su nieta más hermosa, una joven llamada Antigua Rosablanca. La abuela Pachita, es una mujer “de antes”, contrariamente a lo que se piensa es de esas que son tan conservadoras y tan firmes y luchonas, que nadie las puede detener.
Así igualmente educaron a Antigua, quien además de amar la educación y el conocimiento por las letras, se convirtió en la Profesora más respetada y admirada de todo el Pueblo, solo un poquito menos que el Presidente Municipal.
Cansadas ya de la violencia, tan extendida y de las diferentes protestas en contra de ella, que no daban fruto, animada por la abuela Pachita, la bella e inteligente Antigua se decidió a hacer escuchar su voz por medio de tres raras propuestas que hizo a la ciudadanía y obtuvo mucha aceptación de su parte.
La abuela Pachita, mujer sabia, por la experiencia que solo dan los años, le comentó a Antigua, que la ropa era algo que servía para algo más que cubrir nuestra naturaleza, protegía nuestro ser interno, arropaba nuestras más grandes esperanzas y anhelos, al igual que el amor, la ropa cubre una multitud de errores y defectos.
Manos a la obra, Antigua Rosablanca lanzó la convocatoria: Todo Yurécuaro se tenía que vestir con ropa de época, trajes antiguos, tanto los niños, como los jóvenes y los adultos. Las señoras lucían sus mejores vestidos, el pueblo retrocedió cincuenta años, incluso se tuvo que cortar la electricidad como medida número dos, así que regresaron las velas, las bombillas de queroseno, los aparatos de petróleo, las mechas…Muchos temían que la inseguridad aumentara por la oscuridad, pero los malvados resultaron collones a la noche, les dio miedo de encontrarse con sí mismos, con su propia sombra clara.
La tercera propuesta fue que se dirigiera la atención a la antigua oficina de correos, a donde irían a depositar sus cartas. Todos comenzarían a escribir a otros familiares y amigos, cartas y mensajes escritos de su puño y letra, sería como si hablaran con las manos, con una voz única y maravillosa donde pedirían perdón, declararían su amor por alguien más, le expresarían a sus padres el profundo amor que les tienen y tal vez repartirían herencias, a la vez que aclaraban malos entendidos, se fomentaba pues, la comunicación.
Luego de seis meses de poner en marcha estas medidas, quedó muy claro que no habían tenido éxito duradero. Pero Antigua Rosa blanca no se desilusionó, ¡Algo andaba mal en sus métodos! Esa no era la manera de luchar. Así que recurrió a su abuela Pachita Adelaida para pedirle ayuda. La anciana le mencionó que la mejor solución era recurrir al viejo Sabás, a quien la gente consideraba un loco, por las palabras que mencionaba, ilógicas para ellos.
Antigua llegó a la vieja, pero aseada casa del viejo Sabás, quien la recibe con una leve sonrisa:
Sabás.- ¡He escuchado todo lo que has hecho, son muchos tus esfuerzos por poner orden en el Pueblo!
Antigua.- ¡Es que no es posible vivir así, la maldad va en aumento constante día a día!
Sabás.- Es que has puesto en práctica, ayudas tan temporales, sin fundamento real. Lo importante es llegar a la raíz de la maldad, saber quién fue la primera persona malvada en el Universo, por qué lo hizo, y lo que está haciendo en estos momentos, así como su final.
Antigua.- ¿Y dónde puedo descubrir eso?
Sabás.- En todas las casas de Yurécuaro hay por lo menos una Biblia, el libro más antiguo del mundo. Ahí se encuentra la respuesta: Satanás el Diablo es el primer homicida, el primer asesino, el primer mentiroso, es la fuente de la maldad, lo hizo por envidia, porque deseaba algo que no le pertenecía: el Derecho de recibir la adoración de los seres humanos, eso solo lo merecía Dios, el Creador, por eso se rebeló y animó a los ángeles a que se unieran, son los demonios, ellos luchan en la tierra para extraviar a cuantos puedan, porque saben que les queda muy poco tiempo, para que Dios por fin los destruya y los quite de la escena mundial, es por eso que están furiosos e influyen en los seres humanos de tantas maneras.
Antigua.- Tristemente la gente no se interesa por leer ese libro como se debe, algo se tiene que hacer…
Sabás.- Ya se está haciendo, desde hace mucho tiempo se está anunciando el fin de la violencia, casa por casa, país por país, pero cada quien es libre de escuchar o seguir siendo víctima del dolor causado por la ignorancia de no ver la realidad que vivimos día a día… continuará la próxima semana.
Próximamente, las tiras cómicas o los comics de Chopán Chopán, en tu periódico favorito: EL CAZADOR DE LA VERDAD.
Un periódico local tirado y abierto dejaba entrever, la siguiente nota: En el año 2010 se produjeron manifestaciones contra el Capitalismo en todo el mundo. Las protestas se vieron empañadas por peleas, heridos y daños materiales. Y es que aparentemente ¡Hay tantas causas para protestar! Y muy pocas soluciones por encontrar.
Pero en la Comunidad de “El Refugio”, vive doña Pachita Adelaida, anciana de 89 años, quien junto a su hija Belén ha educado a su nieta más hermosa, una joven llamada Antigua Rosablanca. La abuela Pachita, es una mujer “de antes”, contrariamente a lo que se piensa es de esas que son tan conservadoras y tan firmes y luchonas, que nadie las puede detener.
Así igualmente educaron a Antigua, quien además de amar la educación y el conocimiento por las letras, se convirtió en la Profesora más respetada y admirada de todo el Pueblo, solo un poquito menos que el Presidente Municipal.
Cansadas ya de la violencia, tan extendida y de las diferentes protestas en contra de ella, que no daban fruto, animada por la abuela Pachita, la bella e inteligente Antigua se decidió a hacer escuchar su voz por medio de tres raras propuestas que hizo a la ciudadanía y obtuvo mucha aceptación de su parte.
La abuela Pachita, mujer sabia, por la experiencia que solo dan los años, le comentó a Antigua, que la ropa era algo que servía para algo más que cubrir nuestra naturaleza, protegía nuestro ser interno, arropaba nuestras más grandes esperanzas y anhelos, al igual que el amor, la ropa cubre una multitud de errores y defectos.
Manos a la obra, Antigua Rosablanca lanzó la convocatoria: Todo Yurécuaro se tenía que vestir con ropa de época, trajes antiguos, tanto los niños, como los jóvenes y los adultos. Las señoras lucían sus mejores vestidos, el pueblo retrocedió cincuenta años, incluso se tuvo que cortar la electricidad como medida número dos, así que regresaron las velas, las bombillas de queroseno, los aparatos de petróleo, las mechas…Muchos temían que la inseguridad aumentara por la oscuridad, pero los malvados resultaron collones a la noche, les dio miedo de encontrarse con sí mismos, con su propia sombra clara.
La tercera propuesta fue que se dirigiera la atención a la antigua oficina de correos, a donde irían a depositar sus cartas. Todos comenzarían a escribir a otros familiares y amigos, cartas y mensajes escritos de su puño y letra, sería como si hablaran con las manos, con una voz única y maravillosa donde pedirían perdón, declararían su amor por alguien más, le expresarían a sus padres el profundo amor que les tienen y tal vez repartirían herencias, a la vez que aclaraban malos entendidos, se fomentaba pues, la comunicación.
Luego de seis meses de poner en marcha estas medidas, quedó muy claro que no habían tenido éxito duradero. Pero Antigua Rosa blanca no se desilusionó, ¡Algo andaba mal en sus métodos! Esa no era la manera de luchar. Así que recurrió a su abuela Pachita Adelaida para pedirle ayuda. La anciana le mencionó que la mejor solución era recurrir al viejo Sabás, a quien la gente consideraba un loco, por las palabras que mencionaba, ilógicas para ellos.
Antigua llegó a la vieja, pero aseada casa del viejo Sabás, quien la recibe con una leve sonrisa:
Sabás.- ¡He escuchado todo lo que has hecho, son muchos tus esfuerzos por poner orden en el Pueblo!
Antigua.- ¡Es que no es posible vivir así, la maldad va en aumento constante día a día!
Sabás.- Es que has puesto en práctica, ayudas tan temporales, sin fundamento real. Lo importante es llegar a la raíz de la maldad, saber quién fue la primera persona malvada en el Universo, por qué lo hizo, y lo que está haciendo en estos momentos, así como su final.
Antigua.- ¿Y dónde puedo descubrir eso?
Sabás.- En todas las casas de Yurécuaro hay por lo menos una Biblia, el libro más antiguo del mundo. Ahí se encuentra la respuesta: Satanás el Diablo es el primer homicida, el primer asesino, el primer mentiroso, es la fuente de la maldad, lo hizo por envidia, porque deseaba algo que no le pertenecía: el Derecho de recibir la adoración de los seres humanos, eso solo lo merecía Dios, el Creador, por eso se rebeló y animó a los ángeles a que se unieran, son los demonios, ellos luchan en la tierra para extraviar a cuantos puedan, porque saben que les queda muy poco tiempo, para que Dios por fin los destruya y los quite de la escena mundial, es por eso que están furiosos e influyen en los seres humanos de tantas maneras.
Antigua.- Tristemente la gente no se interesa por leer ese libro como se debe, algo se tiene que hacer…
Sabás.- Ya se está haciendo, desde hace mucho tiempo se está anunciando el fin de la violencia, casa por casa, país por país, pero cada quien es libre de escuchar o seguir siendo víctima del dolor causado por la ignorancia de no ver la realidad que vivimos día a día… continuará la próxima semana.
Próximamente, las tiras cómicas o los comics de Chopán Chopán, en tu periódico favorito: EL CAZADOR DE LA VERDAD.
lunes, 12 de septiembre de 2011
“ENCUENTROS IMAGINARIOS”
Llega Frida, con una mirada triste:
Frida Kahlo.- ¿Alguien sabe si vio pasar a mi amado Diego…Diego Rivera? Hace tres días que no llega a casa… Estoy muy preocupada, pero porque dejó tres murales sin pintar y ya estaban pagados, creo que yo no puedo pintar en las alturas.
India María.- ¿A poco también pinta en los aviones señito? Debe tener rete harto cuidado, a lo mejor y al rato le encarguen que decore la capa de la ozono esa que mientan, que está tan extendida.
María Félix.- ¡Diego ha de andar en el chupe, que para eso tiene gracia!
India María.- ¡Ha de tener gracia y dinero porque pa la tomadera se necesita rete harta lana, primero para el chupe y luego pa atenderse la cerrosis!
Frida Kahlo.- ¡Permítanme entrar a la paletería “Las Palmeras”, tal vez ahí esté!
Frida entra al local donde en la parte de en medio, lo utilizan como Salón de baile, ahí se reúnen las parejas para bailar un danzón o chachachá, la recibe un pachuco muy volado:
Pachuco.- ¡Pase usted hermosa dama con cejas sobrepobladas de misterio, yo soy tin tán para servirle!
Frida.- ¡Vengo de prisa, busco a Diego Rivera, mi esposo, salió hace tres días con Siqueiros y no han vuelto!
Tin Tán.- ¿Dice que salió hace tres días con Siqueiros? ¡Yo he salido con vómito y deposiciones y por casi una semana eh…!
Frida.- Siqueiros es un pintor muy amigo de Diego mi marido.
Tin Tán.- Mejor le propongo algo ¿Quiere que le saquemos brillo a la pista, que bailemos pues algunas piezas?
Frida.-Me está ofendiendo, desde que tuve un accidente hace poco, se me dificulta caminar, creo que iré a buscar a otra parte.
En eso llega un hombre con un sombrerito que parece barquito de papel, le dicen “Clavillazo”:
Clavillazo.- ¡Hoy nomaaas! ¡Nunca me haga eso! ¿Cómo que se marcha tan de repente señorita? Apenas se va a poner bueno aquí, ya llegó Chavela Vargas y va a cantar con Lola Beltrán mejor conocida en su casa como Lola la Grande, solo que están charlando con don Pedro Vargas, midiéndose a ver quién está más chaparrito pero ya mero empieza el fiestón.
Frida mejor se va, cuando de pronto al atravesar el puente de la Rivera, ve de repente una canoa en el Río Lerma y en ella a una hermosa mujer llamada María Candelaria (Dolores del Río), quien rema con serenidad y mucha humildad, hasta la orilla donde se encuentra con Macario (Ignacio López Tarso):
Macario.- ¿Vendiendo flores María Candelaria?
María Candelaria.- Sí Macario, hoy las gladiolas y los claveles están hermosos, las flores alegran la vida cuando sabemos apreciarlas y olerlas.
Macario.- Eso es muy cierto, hace mucho que no le llevo flores a mi esposita, pero hoy gané muy poco dinero como para comprarte, lo único que poseo es un rico guajolote, pero no puedo, ni quiero compartirlo con nadie, lo quiero todo para mí solito y ando buscando un lugar donde nadie me vea y me lo pueda comer agusto.
María Candelaria.-No te preocupes Macario, ya habrá tiempo para compartir lo bueno y lo malo, yo sí quiero regalarte de mis flores, más me rinden. ¡Toma este ramillete! ¡Me voy, Lorenzo Rafail no tarda en llegar de las faenas!
Macario.- ¡Gracias! Tal vez algún día comparta un pedacito de mi guajolote, hoy no tengo ganas, es mi sueño, es mi antojo…
María Candelaria se va, baja de la canoa llevando en sus brazos los ramos de flores, pasa por la Calle Allende y se estremece al escuchar el llanto desconsolado de una madre, ve a una muchachita llorando también y le pregunta qué ha sucedido:
María Candelaria.- Dime muchachita ¿Qué ha ocurrido?
Chachita.- Me llamo Chachita y estamos desconsolados por la muerte del “Torito” Ocurrió una desgracia y el niño murió cuando se quemó la casa. ¡Pepe el Toro está como loco, nada ni nadie lo puede consolar! La Chorreada se va a morir del dolor y la pena.
María Candelaria.- ¡Suceden tantas cosas en la vida, tan difíciles de entender y aceptar! ¡Toma estas flores, seguro y su olor es fuente de un consuelo vago, pero consuelo al fin…!
Unas borrachitas, teporochas lloran el pesar de Pepe el Toro, pero no sueltan la botella:
“La Guayaba”.- Amoorcito corazón… es tanto tu dolor…
“La Tostada”.- No cantes manita, porque me vas a hacer llorar, mejor ¡Vamos a pedir pan a la panadería, las penas con pan son menos!
“La Guayaba”.-Pero con el pan de pinole no vamos a poder chiflar la tonadita de la canción manita…
“La Tostada”.- Pues chifla con la boca cerrada, para todo hay maña…
“La Guayaba”.- Sí verdad, si eres bien lista manita. Pues yo al final de todo, solo tengo una conclusión: ¡Pepe el toro es INOCENTE! ¡Déjame llamar a Chachita para que le pida una lana a María Calendaria, que nos dispare un huachicol!
Chachita.- Ni crean que voy a hacer eso que dicen, nomás se entera mi amigo “El Pichi” y ya me trae, él me enseñó a ser bien honrada, nosotros los pobres tenemos que ser así, sin tacha.
María Candelaria.- ¡Muy bien dicho Chachita, sigue así cultivando los valores y llegarás muy lejos! ¡Sigue así y comparte, siempre comparte! ¡Ojalá Macario también comparta su antojo, su ilusión!
Lo que no sabe María Candelaria es que Macario compartió su guajolote con Frida Kahlo, quien buscaba a Diego y a Siqueiros hasta en la orilla del Río:
Frida.- ¡Estuvo muy rica la menudencia!
Macario.- La menudencia de guajolote es buena para la bilis, es un remedio que te comparto, pero no se lo digas a nadie:
Frida Kahlo.- ¡Eso dalo por hecho!
Pues Frida se lo contó a Clavillazo, éste a Tin Tán, luego se lo platicaron a María Félix, quien a su vez lo comentó con Viruta y Capulina, estos con El Comanche y por último, a la India María:
India María.- Pues ya nomás me hace falta decírselo a Cantinflas, quien ya no tarda en pasar con su polvareda, barriendo las calles.
Cantinflas.- ¡Ya llegué Chata! ¡Espero que ahora sí hayas lavado muy bien tus naranjas, porque te las voy a dejar bien maquilladas chata! Barriendo y bailando, barriendo y bailando, dos para adelante y uno para atrás, otro para un lado y otro para el otro, norte sur, este y oeste…
India María.- ¡Ya va a empezar a enterregarme mis naranjas, sáquese por allá!
Cantinflas sigue barriendo y bailando, sabe que es una rutina diaria, una parte de muchos, muchos encuentros imaginarios…
FIN.
Frida Kahlo.- ¿Alguien sabe si vio pasar a mi amado Diego…Diego Rivera? Hace tres días que no llega a casa… Estoy muy preocupada, pero porque dejó tres murales sin pintar y ya estaban pagados, creo que yo no puedo pintar en las alturas.
India María.- ¿A poco también pinta en los aviones señito? Debe tener rete harto cuidado, a lo mejor y al rato le encarguen que decore la capa de la ozono esa que mientan, que está tan extendida.
María Félix.- ¡Diego ha de andar en el chupe, que para eso tiene gracia!
India María.- ¡Ha de tener gracia y dinero porque pa la tomadera se necesita rete harta lana, primero para el chupe y luego pa atenderse la cerrosis!
Frida Kahlo.- ¡Permítanme entrar a la paletería “Las Palmeras”, tal vez ahí esté!
Frida entra al local donde en la parte de en medio, lo utilizan como Salón de baile, ahí se reúnen las parejas para bailar un danzón o chachachá, la recibe un pachuco muy volado:
Pachuco.- ¡Pase usted hermosa dama con cejas sobrepobladas de misterio, yo soy tin tán para servirle!
Frida.- ¡Vengo de prisa, busco a Diego Rivera, mi esposo, salió hace tres días con Siqueiros y no han vuelto!
Tin Tán.- ¿Dice que salió hace tres días con Siqueiros? ¡Yo he salido con vómito y deposiciones y por casi una semana eh…!
Frida.- Siqueiros es un pintor muy amigo de Diego mi marido.
Tin Tán.- Mejor le propongo algo ¿Quiere que le saquemos brillo a la pista, que bailemos pues algunas piezas?
Frida.-Me está ofendiendo, desde que tuve un accidente hace poco, se me dificulta caminar, creo que iré a buscar a otra parte.
En eso llega un hombre con un sombrerito que parece barquito de papel, le dicen “Clavillazo”:
Clavillazo.- ¡Hoy nomaaas! ¡Nunca me haga eso! ¿Cómo que se marcha tan de repente señorita? Apenas se va a poner bueno aquí, ya llegó Chavela Vargas y va a cantar con Lola Beltrán mejor conocida en su casa como Lola la Grande, solo que están charlando con don Pedro Vargas, midiéndose a ver quién está más chaparrito pero ya mero empieza el fiestón.
Frida mejor se va, cuando de pronto al atravesar el puente de la Rivera, ve de repente una canoa en el Río Lerma y en ella a una hermosa mujer llamada María Candelaria (Dolores del Río), quien rema con serenidad y mucha humildad, hasta la orilla donde se encuentra con Macario (Ignacio López Tarso):
Macario.- ¿Vendiendo flores María Candelaria?
María Candelaria.- Sí Macario, hoy las gladiolas y los claveles están hermosos, las flores alegran la vida cuando sabemos apreciarlas y olerlas.
Macario.- Eso es muy cierto, hace mucho que no le llevo flores a mi esposita, pero hoy gané muy poco dinero como para comprarte, lo único que poseo es un rico guajolote, pero no puedo, ni quiero compartirlo con nadie, lo quiero todo para mí solito y ando buscando un lugar donde nadie me vea y me lo pueda comer agusto.
María Candelaria.-No te preocupes Macario, ya habrá tiempo para compartir lo bueno y lo malo, yo sí quiero regalarte de mis flores, más me rinden. ¡Toma este ramillete! ¡Me voy, Lorenzo Rafail no tarda en llegar de las faenas!
Macario.- ¡Gracias! Tal vez algún día comparta un pedacito de mi guajolote, hoy no tengo ganas, es mi sueño, es mi antojo…
María Candelaria se va, baja de la canoa llevando en sus brazos los ramos de flores, pasa por la Calle Allende y se estremece al escuchar el llanto desconsolado de una madre, ve a una muchachita llorando también y le pregunta qué ha sucedido:
María Candelaria.- Dime muchachita ¿Qué ha ocurrido?
Chachita.- Me llamo Chachita y estamos desconsolados por la muerte del “Torito” Ocurrió una desgracia y el niño murió cuando se quemó la casa. ¡Pepe el Toro está como loco, nada ni nadie lo puede consolar! La Chorreada se va a morir del dolor y la pena.
María Candelaria.- ¡Suceden tantas cosas en la vida, tan difíciles de entender y aceptar! ¡Toma estas flores, seguro y su olor es fuente de un consuelo vago, pero consuelo al fin…!
Unas borrachitas, teporochas lloran el pesar de Pepe el Toro, pero no sueltan la botella:
“La Guayaba”.- Amoorcito corazón… es tanto tu dolor…
“La Tostada”.- No cantes manita, porque me vas a hacer llorar, mejor ¡Vamos a pedir pan a la panadería, las penas con pan son menos!
“La Guayaba”.-Pero con el pan de pinole no vamos a poder chiflar la tonadita de la canción manita…
“La Tostada”.- Pues chifla con la boca cerrada, para todo hay maña…
“La Guayaba”.- Sí verdad, si eres bien lista manita. Pues yo al final de todo, solo tengo una conclusión: ¡Pepe el toro es INOCENTE! ¡Déjame llamar a Chachita para que le pida una lana a María Calendaria, que nos dispare un huachicol!
Chachita.- Ni crean que voy a hacer eso que dicen, nomás se entera mi amigo “El Pichi” y ya me trae, él me enseñó a ser bien honrada, nosotros los pobres tenemos que ser así, sin tacha.
María Candelaria.- ¡Muy bien dicho Chachita, sigue así cultivando los valores y llegarás muy lejos! ¡Sigue así y comparte, siempre comparte! ¡Ojalá Macario también comparta su antojo, su ilusión!
Lo que no sabe María Candelaria es que Macario compartió su guajolote con Frida Kahlo, quien buscaba a Diego y a Siqueiros hasta en la orilla del Río:
Frida.- ¡Estuvo muy rica la menudencia!
Macario.- La menudencia de guajolote es buena para la bilis, es un remedio que te comparto, pero no se lo digas a nadie:
Frida Kahlo.- ¡Eso dalo por hecho!
Pues Frida se lo contó a Clavillazo, éste a Tin Tán, luego se lo platicaron a María Félix, quien a su vez lo comentó con Viruta y Capulina, estos con El Comanche y por último, a la India María:
India María.- Pues ya nomás me hace falta decírselo a Cantinflas, quien ya no tarda en pasar con su polvareda, barriendo las calles.
Cantinflas.- ¡Ya llegué Chata! ¡Espero que ahora sí hayas lavado muy bien tus naranjas, porque te las voy a dejar bien maquilladas chata! Barriendo y bailando, barriendo y bailando, dos para adelante y uno para atrás, otro para un lado y otro para el otro, norte sur, este y oeste…
India María.- ¡Ya va a empezar a enterregarme mis naranjas, sáquese por allá!
Cantinflas sigue barriendo y bailando, sabe que es una rutina diaria, una parte de muchos, muchos encuentros imaginarios…
FIN.
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